Cada mes le resulta más difícil al Gobierno sostener el superávit fiscal. La piedra angular del modelo que, como dice Javier Milei, "es innegociable", está en tensión por la menor caída del gasto e ingresos que no se recuperan contra la inflación. Así, el superávit primario fue de $1,92 billones y el financiero de $480.000 millones, con caídas reales de 14,9% y 45,7% interanual, respectivamente.
Con ese resultado, el Gobierno acumuló un excedente equivalente al 0,7% del PBI y un superávit financiero de 0,2% del producto en los primeros cinco meses de 2026. La meta anual acordada con el FMI es alcanzar un superávit primario del 1,4% del Producto. Por ende, llegaron a la mitad de ese objetivo.
Ingresos que no crecen
Sin embargo, en los primeros 5 meses del año, el deterioro acumulado es de 12% y 25,2% interanual (superávit primario y financiero, respectivamente). Según la consultora Equilibra, los ingresos cayeron 4,1% real por décimo mes consecutivo. La excepción fue el impuesto a las ganancias de sociedades, que subió 29,5% por el ejercicio 2025 y achicó la caída de los recursos tributarios a su mínimo del año (-2,4%).
El consolidado de las partidas restantes cayó 22,5%, traccionado por el desplome del resto de ingresos corrientes (-60,1%) y de las rentas de la propiedad (-17,1%). En mayo no hubo ingresos por privatizaciones, por lo que queda pendiente para junio el cobro de los US$ 365 millones de la venta de Transener.
La motosierra sin tanto poder
Con respecto a los gastos, advierten que la baja fue menor y se situó en 2,2% real interanual. Las transferencias a universidades crecieron 78,5% y las prestaciones sociales se mantuvieron estables, mientras que cayeron fuertemente las transferencias a provincias (-40%), los gastos de capital (-27,8%) y los subsidios económicos (-19,8%).
¿Cómo sigue para adelante la situación fiscal? "La venta de Transener ayudará a sostener el superávit fiscal del sector público Nacional en junio, pero para la segunda mitad del año será clave que se recuperen los ingresos tributarios de la mano de un mayor dinamismo del nivel de actividad, ya que como mencionó el propio ministro de Economía, seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil", afirma Equilibra.
Claves del superávit fiscal hacia adelante
Para la consultora ACM, hacia adelante el avance del año permite dimensionar mejor el desafío de cumplimiento de la meta fiscal. En este sentido, el Gobierno ratificó el compromiso de alcanzar un superávit primario de 1,4% del PIB en 2026. "Sin embargo, el mes bajo análisis deja una señal menos favorable del lado de los recursos: la recaudación tributaria continúa en terreno negativo en términos reales, aunque con una caída más acotada que en febrero y marzo. Si esta dinámica persistiera, el cumplimiento de la meta descansaría en mayor medida sobre el control del gasto, dada la ausencia de margen político y fiscal para recomponer ingresos mediante aumentos de impuestos", sostiene.
En esa línea, la Decisión Administrativa 20/2026 introdujo una reasignación presupuestaria con recortes de partidas por alrededor de $2,5 billones en distintas áreas de la Administración Nacional, al mismo tiempo que reforzó créditos para sentencias previsionales y el programa de retiros voluntarios en ANSES. La medida confirma que el sostenimiento del resultado fiscal seguirá apoyándose en una administración estricta del gasto, en un contexto en el que persisten presiones sobre partidas sensibles, entre ellas universidades, salud e infraestructura.