25 de marzo 2024 - 9:37hs

La noche del sábado 23 de marzo quedará grabada a fuego en la mente del niño argentino Faustino Oro, de 10 años. Y es que, el pequeño que aprendió a jugar al ajedrez hace sólo cuatro años, ejecutó una jugada inolvidable: derrotó al mejor jugador del mundo, el noruego Magnus Carlsen, en una partida “bullet” (a un minuto para cada jugador) correspondiente al circuito de torneos Bullet Brawl que semanalmente se lleva a cabo por Internet en el sitio Chess.com.

“Estoy muy contento; una gran alegría para mí porque nunca había jugado contra él”, dijo el niño al que la prensa española bautizó “El Messi del ajedrez” tras su victoria en el primer enfrentamiento ante Carlsen en su breve pero electrizante carrera.

Hace tres meses, Oro emigró a España junto a sus padres Alejandro y Romina, quienes decidieron el traslado de la familia para acompañar a su hijo en el crecimiento deportivo de esta actividad. “Además de sus 12 horas de clases semanales con profesores especializados, Fausti dedica una cantidad interminable de horas a ver videos, aprender estrategias nuevas y a entrenar. A esto hay que sumarle todas las partidas que juega por pura diversión: la última semana jugó cerca de 200 partidas, son más de 20 horas”, contó su padre.

Fausti, como lo llaman sus familiares y amigos, tiene agendado una rutina en la que dedica determinados días de la semana para participar en competencias on line, desde su nueva casa en Badalona. El pequeño prodigio juega todo tipo de competencias, bullet (a un minuto) o blitz (tres minutos más dos segundos de agregado por cada movimiento), que además transmite en vivo en su canal de YouTube FaustiChess, con casi 3 mil suscriptores.

Este sábado fue el turno de un nuevo torneo del circuito Bullet Brawl, en el que con ese ritmo feroz de juego ya había conseguido éxitos destacados: victoria ante Hikaru Nakamura (el mejor del planeta en ese ritmo) y había vencido a la mayoría de los mejores jugadores del ranking. Pero tenía una asignatura pendiente: Magnus Carlsen. “¡Por fin me ha tocado jugar con Carlsen!”, fue su primer comentario en su canal. 

Segundos antes del cierre de la lista de participantes (jugaron 150 maestros), Fáustica descubrió que su rival sería nada menos que el mejor jugador del mundo. 

El sistema de juego es que los jugadores disputen la mayor cantidad posibles de partidas al cabo de las dos horas que dura el certamen. Quien consiga mayor cantidad de puntos resultará ganador. Si bien cada partida puede durar como máximo dos minutos (uno para cada jugador), muchas de ellas, a veces, se definen incluso antes. En promedio cada jugador puede disputar hasta 40 o más partidas en ese lapso.

Faustino Oro junto a sus padres

La partida entre Oro y Carlsen fue electrizante: el argentino llevó las piezas blancas, y tras salir indemne de la apertura, se lo notó más confiado, al punto de que llegó a bromear: “Si pierdo yo en esta posición me tengo que retirar del ajedrez”.

Sin embargo, Carlsen tuvo un momento de imprecisión -se “colgó”, como se dice cuando un jugador deja una pieza sin defensa o no advierte que estaba atacada por otra-, y el pequeño Fausti advirtió que tenía un caballo, un alfil, y seis peones contra cinco y un alfil de su rival. “¡Vamos!”, fue su grito de guerra cuando supo que se acercaba a la victoria.

Segundos después llegó la rendición de Carlsen y el festejo de Faustino. 

El niño continuó compitiendo, y siguió sumando más triunfos, incluso, ante el mejor del mundo en esa especialidad en este momento, el norteamericano Daniel Naroditsky. Después de dos horas a pura adrenalina, Faustino Oro ocupó el puesto 21° entre los más de 150 participantes que tuvo el torneo.

Con su nueva hazaña, Fausti que vive en España pero juega bajo bandera argentina, sigue avanzando en el ranking local con estas especialidades de juego. Ya se ubicó entre los 4 mejores jugadores del país. Es el N°2 en Bullet (con 2903 puntos de Elo) y 4°, en Blitz (con 2913 puntos). 

“Soy su profesor y si bien sé de sus condiciones, cada día me sigue sorprendiendo”, contó el maestro internacional Jorge Rosito, desde Mar del Plata. Y agregó: “Estos torneos son buenos para el tema de reflejos y otras cosas más, pero ahora estamos enfocados en sus dos próximas competencias, desde el miércoles próximo jugará un fuerte torneo clásico (con partidas con ritmo de dos horas) en Alicante, y luego otro en Menorca. Yo creo que está preparado para dar el gran salto”.

“El Messi del ajedrez”: la maravillosa historia de Faustino Oro

En las últimas horas, el joven fanático de Vélez venció al noruego Magnus Carlsen en una partida que impactó al mundo de su deporte

Faustino Oro es fanático de Vélez Sarsfield y descubrió el ajedrez durante el confinamiento de la pandemia por el COVID-19. Casi cuatro años más tarde, se transformó en un experto en descifrar los secretos del juego.

Oro es el único ajedrecista en los más de quince siglos de historia documentada de esta actividad que a tan temprana edad alcanzó un Elo de 2316 puntos, como se denomina el puntaje del ranking del ajedrez. Su récord en precocidad lo sitúa por encima de legendarias figuras como Fischer, Karpov y Kasparov, e incluso del actual N°1 del mundo y ex campeón mundial Carlsen. Con sus hazañas frente al tablero batió las marcas en edad y de fuerza de juego con las que alcanzó los títulos de Maestro Candidato y Maestro FIDE. Por todo esto, fue reconocido como el mejor Sub 8 y Sub 10 del mundo.

A fines de 2023, sus padres Romina y Alejandro tomaron la decisión de emigrar para acompañarlo en su sueño de conquistar el título mundial. Se instalaron en España con el objetivo de vivir allí los próximos cinco años. Sin embargo, Faustino seguirá jugando con la bandera argentina.

Faustino Oro es hijo único de un matrimonio de contadores públicos: mamá Romina (especializada en impuestos) y papá Alejandro (en control de gestión). Cursó hasta el 4° grado en la escuela San José de Calasanz en Caballito antes de emigrar con el sueño de seguir creciendo en el ajedrez. A esta familia, vecinos de barrio San Cristóbal, en Buenos Aires, la pandemia y el consecuente confinamiento les cambió la vida.

El sábado 30 de mayo de 2020, Alejandro sacó a la luz su viejo juego de ajedrez y se dispuso a enseñarle los movimientos a su esposa Romina y a su hijo. Ale, un ajedrecista con fuerza de jugador de club, había heredado el legado de su padre, Luis, el abuelo de Faustino.

“Fausti ya había visto a su papá jugando ajedrez por Internet, pero no le había parecido algo lindo, más bien aburrido. Él es muy activo y con el confinamiento estaba mal, sufría la pérdida del contacto con la familia, con sus primas y abuelos. Esa tarde mi marido puso el tablero físico y las piezas sobre la mesa y Fausti y yo aprendimos a mover las piezas; además nos abrió dos cuentas con usuarios en un club de ajedrez para jugar online para que fuéramos practicando. Era un lindo entretenimiento, pero yo me di cuenta de que no iba a tener tiempo para dedicárselo. En cambio. Faustino, se enganchó y empezó a jugar; todo lo que siguió se parece a una película. Ya no me quedan carpetas y biblioratos para guardar todo lo que se ha escrito sobre él, de sus logros, sus récords; todo pasó muy rápido”, aseguró Romina, la orgullosa mamá.

“Desde el comienzo yo lo veía feliz, quería jugar y aprender, se levantaba y pedía que lo ‘loguearan’, miraba y aprendía jugadas a través de Youtubers (Pepe Cuenca y Luisón, entre otros) les copiaba los modismos, sus palabras y él se abrió un canal “Faustichess” (tiene 3.200 suscriptores y más de 40 videos) dónde comenzó a comentar las partidas. ¡Llegó a hacer un streaming de casi 3 horas, jugando con distintos rivales y contando cómo les ganaba!”, agregó.

“Todo empezó casi un mes después de que le enseñara los movimientos, al principio perdió muchas partidas, pero un día comenzó a ganar y a subir puntos en el ranking con su usuario de Internet. Me llamó la atención y fui a ver cómo jugaba, es que en esos tiempos de confinamiento nos ubicamos en diferentes sitios de la casa para que mi esposa y yo pudiéramos trabajar y él se entretuviera con el ajedrez por Internet. De pronto, vi que hizo una combinación de 3 o 4 jugadas que era muy difícil de advertir por un chico y menos con algunas semanas de práctica. Me apunté la partida y se la pasé a mi papá, él si es bueno en esto y su respuesta me conmovió: ‘Esto no es normal’. Ahí decidimos que empezara a tomar clases por Zoom, en el Círculo Torre Blanca (Faustino es socio) con el maestro Fabián Fiorito”, recordó su papá sobre sus comienzos.

Faustino Oro, el argentino de 10 años que derrotó al mejor jugador de ajedrez del mundo

“Otra cuestión que me llamó la atención fue cuando se empezó a liberar el confinamiento y lo pude llevar al Círculo Torre Blanca para que tuviera clases presenciales. Allí Faustino volvió a demostrar que tenía una capacidad de razonamiento abstracto formidable; resolvía ejercicios de dar mate en cuatro jugadas a gran velocidad. Me di cuenta que el resto de los chicos del aula a veces se fastidiaban porque no podían participar, por eso decidí que empezara a tomar clases particulares. Comenzó con Guillermo Llanos y después con Daniel Pérez”, aseguró Alejandro.

En poco más de tres años, Faustino disputó casi 46 mil partidas y su puntaje trepó más allá de los 2900 puntos y se ubicó a la zaga de los ajedrecistas de élite. “Faustino tiene un gran futuro en Europa donde estará junto a la élite y mantendrá la posibilidad de ser el N°1 del mundo, por cantidad y calidad de los torneos. Con el ajedrez sucede el mismo fenómeno que con otros deportes, en los que nuestros mejores jugadores de fútbol, rugby, tenis, voleibol o handball también se marchan” confió Mario Petrucci, presidente de la Federación Argentina de Ajedrez (FADA).

En los campeonatos mundiales que se llevaron a cabo en el Centro de Congresos en la ciudad de Samarcanda, en Uzbekistán, en el final del año pasado bajo la organización de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), Faustino cerró su actuación en el torneo Blitz (partidas a 3 minutos más un agregado de dos segundos para cada jugador) con 8,5 puntos sobre 21 posibles; casi el 40%, producto de 8 victorias, un empate y 12 derrotas. Dicho evento reunió a más de 200 participantes, entre los que se destacó el mejor ajedrecista del mundo, el noruego Carlsen. En el mundial Blitz, llevado a cabo a 21 ruedas, con ritmo de 3 minutos más un adicional de 2 segundos, el talento argentino cosechó 8,5 puntos.

La prensa española lo nombró como “el Messi del ajedrez”. Y Fausti, con solo 10 años, ya se dio el gusto de ganarle al mejor jugador del mundo de la disciplina. ¿Lo festejó? Claro, como un chico de su edad que disfrutó como nunca el momento increíble que vivió.

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