Uno de los primeros en responder fue el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, que en rueda de prensa consignada por el periodista Leonardo Sarro dijo: "La información que yo tengo es que tenía un atraso en el pago de un impuesto que ya se pagó, y una construcción que está en este momento con los planos en el BPS para su aprobación... Si seguimos a este nivel, en cualquier momento vamos a empezar a denunciar que algún dirigente se atrasó un día en el pago de la UTE".
"Todos los ciudadanos tenemos que pagar nuestros impuestos, todos los ciudadanos tenemos que cumplir con nuestras obligaciones, pero también es verdad que más de uno a veces se olvida de pagar alguna cuenta y la termina pagando con recargo después", añadió.
Entrevistado en Lado B (TV Ciudad), quien también defendió al presidente de las críticas fue el presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira.
"Si hay una deuda y la pagás, tema terminado, como para cualquier uruguayo. Te quedó una factura sin pagar y la pagás, no tenés más deuda. Si no hay deuda, no hay problema", aseguró.
El presidente frenteamplista sostuvo que la situación no estuvo vinculada a la capacidad económica del mandatario.
"Claramente, el poder adquisitivo del presidente no depende para pagar Primaria. Fue un error de gestión de las cuentas, como nos pasa a la gran mayoría de los que estamos acá; alguna vez nos olvidamos de pagar alguna factura. Yo un día llegué y me habían cortado el agua de mi casa; no quiero saber el disgusto que tenía mi esposa", agregó.
Pereira también rechazó que el episodio pueda interpretarse como una irregularidad de parte del presidente. "Si no pagaste una factura por diferentes motivos, tenés que pagarla; la deuda no desaparece, no te la condonan. Se habla como si se estuviera cometiendo una falta. ¿Cuál es la falta?", cuestionó.
Otro que se refirió al tema en el FA fue el senador Daniel Caggiani, quien cpincidió en que para ellos es un tema que "no tiene mayor relevancia".
"Para nosotros es un asunto que no tiene mayor relevancia de la que se le dio. Hay sin duda quizás un cierto oportunismo de parte de la oposición de tratar de vincular esto con algunas decisiones del gobierno sobre adecuaciones tributarias y que eso no sería ético, plantear que haya adecuaciones tributarias para las empresas cuando las autoridades supuestamente no pagan impuestos, cuando en realidad lo que hubo fue un retraso en el pago del Impuesto de Primaria que ya está resuelto", dijo en rueda de prensa en las últimas horas.
"No hay que tampoco hacer una tormenta en un vaso de agua. Yo quiero tener buenas autoridades, buenos presidentes, buenos legisladores, que no solamente cumplan con sus obligaciones, sin duda, pero sobre todo que sean buenos gobernantes y que piensen en la gente. Eso es lo que nosotros deberíamos, por lo menos, evaluar", añadió.
Tras estos dichos y en tono sarcástico, el político de izquierda afirmó que recientemente se estuvo "intentando comunicar con la Comisión de Zoonosis y con el Ministerio de Salud Pública" para ver si podían incluir "en el catálogo de vacunación, la vacuna contra la rabia", ya que, según dijo, hay "algunos integrantes de la oposición que parece que están rabiosos contra todo lo que pasa del gobierno y el presidente de la República".
"Yo creo que hay determinados actores que hoy parecen legisladores del Partido Nacional de Noruega. Tienen un estándar ético un poco diferente al que tuvieron cuando fueron gobierno", continuó.
En cuanto a esto, Caggiani recordó que durante el paso del gobierno las autoridades "le dieron un pasaporte a un narcotraficante", hubo un "jefe de seguridad presidencial en el cuarto piso de la Torre Ejecutiva, en el corazón del gobierno" que "montó una asociación para delinquir" y se "rompieron documentos públicos para justamente entorpecer la labor de la Justicia", entre otras cosas.
"Hay un conjunto de acciones, algunas reñidas incluso hasta con la ley, no con la ética, que el anterior gobierno hizo y que muchos de los que hoy se rasgan las vestiduras antes las justificaban. Se ve que cuando eran gobierno practicaban un tipo de ética y cuando son oposición practican otra. Yo creo que hay que tener equilibrio", aseveró.
Finalmente, señaló que se utilizó este tema y otros por parte de la oposición para tener "cierto rédito político electoral" cuando esto "no genera rédito para nadie, más bien todo lo contrario".
"Si uno mira lo que está sucediendo con algunos guarismos de encuestas sobre qué piensa la sociedad con respecto a la política, los partidos políticos estamos en una responsabilidad y estamos fallando en ese sentido. Así que me parece que si queremos tratar de elevar el nivel de la política, deberíamos tratar de proponer cosas para mejorar no solamente la conducta ética de los gobernantes, sino también los estándares morales y también legales", cerró.
También en rueda de prensa habló el senador del FA, Aníbal Pereyra. "El presidente pagó, pero le van a seguir dando palo. Está claro que hay gente a la que lo único que le importa es destruir a Orsi", aseveró.
Sobre esto, Pereyra pidió que "no inventen", como ya "inventaron la infamia de una denuncia falsa" en el pasado por un delito "gravísimo" donde hasta ahora "no se ha aclarado" quién estaba "detrás de eso".
"Está buena esta transparencia que ahora aparece porque muchos de los que la predican, ¡ay, mamma mía! ¿Cuántos intendentes han asumido con deudas que las pagan en la semana de las elecciones? ¿Cuántos intendentes han construido piscinas?", se preguntó el legislador.
El senador socialista Gustavo González, por su parte, y en tono más tajante, dijo que el tema forma parte de una "operación política" que busca "denostar" al presidente Orsi y hacer "implosionar al FA".
"Yo no creo que toda la oposición esté en eso, pero hay un sector importante que sí que seguramente lo está haciendo", afirmó.
"Son situaciones que no le gustan a nadie, pero bueno, es parte de este circo que se está haciendo con la política, que yo creo que nos hace un daño terrible a todas y a todos", añadió.
Para González, actualmente la oposición está en una "caza de brujas permanente" con "críticas permanentes" o "llamados permanentes de ministros" con la idea de "no" dejarles "gobernar".