Los uruguayos moderaron las compras de bienes de lujo en la primera parte de 2026 y mantuvieron así una tendencia que se observó en los últimos dos años. La disminución coincide con una menor predisposición de los consumidores para adquirir bienes durables.
Entre enero y junio de este año, los uruguayos destinaron US$ 26,4 millones para la compra de artículos de lujo, con un descenso de 28% en la comparación con el mismo período de 2025, según datos aduaneros procesados por El Observador.
El mayor rubro de importación fue el de automóviles de entre 1.500 y 3.000 centímetros cúbicos con US$ 17,6 millones. En este caso se verificó una contracción de 40%.
En total fueron 641 vehículos y los principales orígenes fueron México con 198 unidades (con valor de US$ 4,4 millones), Brasil con 292 (US$ 3,6 millones) y Alemania con 39 (US$ 2,1 millones).
Dentro del segmento de vehículos también se importaron automóviles de entre 1.500 y 2.500 centímetros cúbicos por US$ 1,5 millones. Bélgica fue el primer proveedor con 16 vehículos (US$ 437.837) y Estados Unidos y Alemania con 7 cada uno.
El segundo rubro de bienes suntuarios fue el de aeronaves, conformado por helicópteros, aviones, vehículos espaciales (incluidos los satélites) y vehículos suborbitales. En total se importaron 15 unidades en el primer semestre por un valor de US$ 4,2 millones, con un aumento interanual de 90%. El principal proveedor fue Estados Unidos.
El principal producto fueron los aviones a hélice.
Otro rubro que se importó en el semestre fue artículos de joyería y sus partes, de metal precioso o chapado en metal precioso. Las compras externas fueron por US$ 2 millones, prácticamente sin cambios respecto al mismo período del año pasado. La mayor parte de los artículos llegaron de Italia con US$ 750.663 y Suiza con US$ 243.171.
También hubo importaciones entre enero y junio de yates y demás barcos y embarcaciones para recreo o deporte por US$ 535.405.
El último rubro fue el de relojes de pulsera, bolsillo y similares (incluidos los contadores de tiempo) con caja de metal precioso o chapado. En este caso las adquisiciones fueron por US$ 574.295, muy por encima de los US$ 167.365 del primer semestre de 2025.
El ánimo de los compradores uruguayos
El último reporte del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) -elaborado por Equipos Consultores y la UCU Business School- mostró que los uruguayos abandonaron una zona de moderado optimismo en la que habían permanecido durante tres años.
El ICC tuvo un retroceso de 2,7 puntos en abril y así ingresó en una zona de moderado pesimismo, lugar en el que no estaba desde junio de 2023.
En la medición anterior, realizada en febrero, la confianza se había ubicado en 50,6 puntos, dentro de un umbral de neutralidad.
Ahora, el dato de abril colocó a la confianza en 47,9 puntos, más de dos por debajo de esa media y en un lugar de pesimismo moderado.
El informe señaló que el retroceso del indicador se explicó por una baja generalizada de los tres subíndices que lo conforman. El comportamiento que más resaltó fue la caída registrada en la predisposición a la compra de bienes durables, con una disminución de 4 puntos respecto a febrero.
Además empeoró la valoración que efectúan los consumidores de la situación económica personal con disminución de 1,3 puntos y la perspectiva sobre la marcha de la economía que bajó 2,7 puntos.
El documento explicó que en la comparación interanual el ICC cayó 5 puntos y en este caso también desmejoraron los tres subíndices.
En el caso de la predisposición para la compra de bienes durables el descenso fue de 3,7 puntos.