En una entrevista con Luis Gasulla, en el programa La Mañana de El Observador, el economista y ex presidente del Banco Central de la República Argentina, Martín Redrado, ofreció un análisis profundo sobre el acuerdo reciente de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), las implicancias para la economía del país y los próximos desafíos que enfrenta el gobierno, particularmente en lo que respecta a la política cambiaria.
Redrado comenzó su intervención explicando que el acuerdo con el FMI tiene como objetivo principal enmendar lo que consideró un grave error del pasado: la intervención del gobierno kirchnerista en las reservas del Banco Central. En ese contexto, el economista recordó que, durante los mandatos de Néstor y Cristina Kirchner, el entonces presidente del Banco Central, Martín Redrado, se enfrentó al gobierno por la decisión de "manotear" los dólares de la entidad.
“Lo que buscábamos en ese momento era proteger el rol del Banco Central como administrador de las reservas de la Argentina, no como un cajero del gobierno. Hoy, 14 años después, el acuerdo con el FMI busca devolverle al Banco Central lo que se le había quitado en los años 2010 y 2019-2023”, comentó Redrado, refiriéndose a los 20.000 millones de dólares que se acordaron con el FMI para restituir parte de las reservas del Banco Central.
Para Redrado, este acuerdo será clave para lograr un Banco Central más sólido y con reservas netas positivas. "Hoy el Banco Central tiene reservas netas negativas, lo que limita su capacidad de maniobra. Devolviendo esas reservas, el Banco Central podrá enfrentar mejor los desafíos que vienen por delante", aseguró.
La política macroeconómica de Argentina: desafíos y avances
Redrado destacó que, en términos generales, la política macroeconómica argentina ha avanzado en varios frentes, aunque aún quedan áreas cruciales por definir. Según el economista, la política macroeconómica se basa en cuatro pilares fundamentales: fiscal, monetario, financiero y cambiario. A su juicio, el pilar fiscal ha mejorado notablemente con el trabajo realizado hasta ahora, destacando las políticas de reducción del déficit fiscal implementadas en los últimos años.
En cuanto a la política monetaria, Redrado elogió los esfuerzos por evitar que el Banco Central financie al sector público mediante la emisión de dinero, como ocurría en el pasado. "El Banco Central ha vuelto a su función natural", dijo, haciendo referencia a la independencia de la entidad en la gestión de la política monetaria.
Por otro lado, Redrado se mostró más crítico respecto al pilar financiero. Reconoció que Argentina sigue dependiendo del FMI para financiarse, y que el país aún no ha logrado normalizar su acceso a los mercados de capitales internacionales. "Un país normal se financia en los mercados de capitales, sin tener que recurrir a un crédito del FMI. Este gobierno no acude al fondo por voluntad propia, sino por la herencia de una situación económica compleja", remarcó.
El último pilar, el cambiario, es el que según Redrado sigue siendo el gran pendiente. "La política cambiaria es la clave para el futuro de la economía argentina, y el equipo económico tiene la pelota", afirmó, en referencia a la necesidad urgente de definir una política cambiaria que sea clara y sostenible.
El camino hacia la unificación cambiaria: el único tipo de cambio posible
Una de las cuestiones más debatidas entre los economistas es el futuro del tipo de cambio en Argentina, especialmente en relación con la reciente evolución de los tipos de cambio paralelos y el dólar oficial. En este sentido, Redrado insistió en que Argentina debe avanzar hacia la unificación cambiaria, es decir, hacia un solo tipo de cambio determinado por las leyes del mercado, y dejar atrás el esquema de múltiples tipos de cambio.
"Argentina no puede tener cinco tipos de cambio. Necesitamos un solo tipo de cambio que sea libre, determinado por la oferta y la demanda del mercado", aseguró. Redrado subrayó que el tipo de cambio no debería medirse únicamente en relación con el dólar estadounidense, sino con una canasta de monedas con las cuales Argentina exporta e importa, como el real brasileño, el euro o el yen. Este enfoque, explicó, es lo que se conoce como el tipo de cambio real multilateral, que refleja de manera más precisa las condiciones económicas de Argentina.
El economista explicó que el proceso hacia un tipo de cambio único debe ser gradual. "No se puede hacer de un día para otro. El país necesita acumular reservas para poder afrontar el proceso de unificación", indicó. Redrado también señaló que, para avanzar hacia la unificación cambiaria, es necesario eliminar muchas de las restricciones cambiarias impuestas en los últimos años, como la limitación en el acceso al mercado oficial de cambios para las empresas que compran dólares financieros.
“Lo que proponemos es un camino gradual. Por ejemplo, reducir los plazos de restricción de 90 días a 60 días y luego a 30, hasta eliminar las diferencias entre los tipos de cambio”, señaló Redrado, quien destacó que las reformas podrían llevarse a cabo a través de un acuerdo con el FMI.
La importancia de las reservas y las políticas anticíclicas
Otro aspecto fundamental que Redrado destacó fue la necesidad de acumular reservas en el Banco Central durante los períodos de bonanza, como el actual, cuando la exportación de soja genera altos ingresos en dólares. "El trimestre de oro de la soja genera aproximadamente 3.000 millones de dólares por mes que se liquidan al Banco Central. Este es el momento para acumular reservas", dijo, señalando que la política económica anticíclica debe ser una prioridad.
En palabras de Redrado, la idea es que, durante los momentos de vacas gordas, el Banco Central y el gobierno deben acumular reservas, lo que les permitirá tener un margen de maniobra en los momentos de crisis o salida de capitales. "Esto es esencial para tener un Banco Central más fuerte y para tener un tipo de cambio único, libre, determinado por la oferta y la demanda", concluyó.
Redrado cerró la entrevista destacando que, aunque las condiciones objetivas para lograr un tipo de cambio único no están aún dadas, el camino hacia la unificación cambiaria debe ser claro y gradual. "Lo que proponemos es que el gobierno de señales claras hacia el mercado, a los inversores y a los ciudadanos. No podemos seguir con un esquema cambiario que distorsione la economía", dijo.
En este sentido, el economista aseguró que, con un enfoque gradual y políticas anticíclicas, Argentina podrá avanzar hacia una economía más estable y sostenible en el largo plazo.