La pelea electoral que ya comenzó a nivel nacional de cara al 2027 se ve reflejada en cada localidad del país. La ciudad de Buenos Aires podría cambiar su color político tras años de hegemonía del PRO, el cual debate si su única salida es alinearse con La Libertad Avanza. El peronismo envalentona a un exradical; y en el centro negocia un ex jefe de Gobierno porteño que busca la presidencia de la Nación: Horacio Rodríguez Larreta.
Su primer ambición es recuperar la gobernación de la capital del país. Asume que, entre los tropiezos del Gobierno nacional y la caída de poder electoral del PRO a nivel local, si llegase a un balotaje podría ganarle a la extrema derecha: los votantes peronistas, del centro y de la izquierda escogerían su nombre en la Ciudad, antes que a una alternativa libertaria. Eso es lo que él reza bajo este escenario.
Ciudad de Buenos Aires: la libertad avanza, pero cada vez más lento
El pasado jueves se realizó en CABA el Consejo Nacional del PRO, con una poderosa convocatoria en Parque Norte para escuchar a los dirigentes amarillos. Y sobre todo a su líder, Mauricio Macri. No se anunció a un candidato (lógico), pero tampoco quedó del todo claro qué hará el espacio del ingeniero para ser una alternativa.
De cara a los próximos comicios es difícil adivinar qué ocurrirá y con eso sellar una estrategia. Macri dejó un indicio: "Somos el próximo paso", dijo. Recordó que gran parte de los actuales funcionarios nacionales salieron de su espacio; también aseguró que no serán oposición, sino que reafirmarán el camino del cambio y la transformación. Pese a que Casa Rosada le quitó peso el mensaje, el PRO podría haber buscado mostrarse como una amenaza que es preferible tener de aliada.
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Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta.
El PJ, agrietado en casi todos sus sectores, envalentona al exradical Leandro Santoro para ser la nueva cabeza de la Ciudad. En los comicios locales de mayo del 2025, superó a la macrista Silvia Lospennato y quedó cerca de Manuel Adorni con el 27%, número que alcanzó gracias a una derecha y centro derecha dividida en varias boletas. El peronismo porteño en los últimos años ha sacado entre el 20% y el 30%, lo que le ha permitido entrar a balotajes pero no superar esas cifras.
En paralelo, los libertarios ya no gozan de su misma imagen positiva; de hecho, están en su peor momento. Entre las denuncias por coimas en la Andis, los polémicos viajes del jefe de Gabinete y el escándalo por la criptomoneda $LIBRA, los Milei se aferran a la esperanza de que sus políticas económicas, sus recortes y sus pactos internacionales se reflejarán en los indicadores. En medio de esto, ¿qué lugar tiene la moderación?
Horacio Rodríguez Larreta, debilitado a partir de la interna del 2023, retomó sus caminatas por la Ciudad, pisa fuerte con su bancada y aliados en la Legislatura porteña para marcarle cancha a los oficialistas, y trabaja por lo bajo con otras alternativas del centro. Las especulaciones estallaron tras no negar una alianza con el peronismo en su paso por el streaming Industria Nacional, conducido por Pedro Rosemblat.
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Larreta mantiene diálogos con algunos PRO que se oponen a una alianza con LLA e intenta seducir a otros más.
Desde sus esferas reiteraron en que la postura del exalcalde está -de hecho- más alineada con un sector del peronismo que con el libertarismo actual, aunque manteniendo algunas ideas cruciales que comparte con los Milei. Por ejemplo, la importancia del superávit fiscal, algo mantenido en su gestión porteña con Mauricio Macri a la cabeza, a la hora de hacer importantes obras públicas en el territorio.
También resalta constantemente lo "orgulloso" que está de sus políticas sociales, como la urbanización en las villas populares, algo que lo caracteriza y desprende de la gestión de Jorge Macri. Por eso se lo describe como un moderado de centro derechaque cree en la presencia del Estado. Dicho discurso perdió en 2023 y pregonó exactamente la idea opuesta, personificada en un economista: libertario en muchos aspectos y conservador en otros tantos.
¿Larreta volvería con el PRO?
"Nunca estaría con el kirchnerismo. Con el peronismo más abierto de mente, sí. Podría ocurrir una coalición", mencionaron miembros de su entorno. Esto, si se mira en detalle, no es algo raro ni descabellado. Cambiemos se construyó con figuras que provenían del PJ y se oponían a los Kirchner, e incluso estuvieron o están hoy dentro del macrismo, como Patricia Bullrich, Diego Santilli y Cristian Ritondo.
Pero la pregunta más incómoda es si volvería con el PRO, ese partido que vio nacer y crió. La respuesta de Larreta podría ser tajante: no. Más bien, no con ese sector del macrismo que ve como única alternativa aliarse con los violetas para subsistir. Es por ello que sólo mantiene diálogo con los amarillos que prefieren mantener su esencia moderada y republicana.
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Larreta con Guadalupe Tagliaferri y Emmanuel Ferrario, los tres nombres de la lista que ingresaron a la Legislatura de CABA.
"No hay que entregarle el PRO a Milei", es lo que el exalcalde porteño repite entre sus pares. Larreta escuchó las palabras de su antiguo líder, Mauricio Macri, en el Consejo Nacional del PRO y vio cómo el espacio quedó en un "no lugar". Según mencionan fuentes cercanas, para él se trató de un evento ideal para mostrar unidad y ratificar donde está parado el partido amarillo; lo primero quizás se logró, lo segundo no.
Para el futuro candidato a jefe de Gobierno porteño, esta estrategia fracasará en el futuro y el PRO deberá "volver a jugar". Las lecturas que llegan apuntan a una especie de amenaza que envió el macrismo al Gobierno: mostró su "fortaleza" para que lo escoja como amigo en vez de enemigo, un arma de doble filo mientras tratan de ser aliados en el Congreso, aunque este intento cada vez se ve más frustrado.
Larreta busca la moderación: ¿Lilitos, radicales o macristas?
El larretismo no descartauna nueva fórmula cambiemistadentro de la Ciudad. No rechaza al peronismo anti kirchnerista, a los lilitos, al radicalismo ni a los macristas de "pura sepa". Paralelo a ello, se especuló con que Provincias Unidas estaría tratando de seducir a Larreta, aunque las comunicaciones entre ambos bandos no se habrían consolidado aún.
De todos modos, hay un buen sector del espacio amarillo que conserva un cierto resentimiento por los emotivos festejos de Larreta en la noche del 18 de mayo del 2025, tras los comicios legislativos porteños, cuando sacó 8,08%. "Festejó que le sacó votos a Lospennato, es triste", había mencionado un dirigente del PRO en ese momento.
"La campaña no tuvo plata, partido, marca y muchos centros jugando por su lado. Fue en una elección legislativa, cuando sabemos que Horacio tiene más experiencia y peso en lo ejecutivo. Y encima en el mejor momento del Gobierno nacional, saliendo del cepo. Se festejó un resultado contra todo pronóstico", señaló un cercano al exalcalde.
Cada dos años, Argentina entra en un estado de alerta electoral: las obras públicas se reactivan, los timbres suenan con más frecuencia, las calles se llenan de carteles y las redes sociales de publicidades y encuestas. Al ciudadano común no le interesa ni se acuerda en su diaria que en 2027 se escogerán nuevos gobernadores, algunos legisladores e intendentes, y al futuro presidente de la Nación. Pero a los aspirantes de estos puestos sí y sus campañas han comenzado entre las sombras.