Lo que importa
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La Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (TSJ) resolverá los recursos extraordinarios presentados ante la justicia nacional ordinaria con sede en la ciudad.
Como informó Revista Quórum, la medida busca equiparar jurídicamente a la Ciudad de Buenos Aires con las provincias, corrigiendo una desigualdad vigente desde la reforma constitucional de 1994.
El fallo se originó en el caso «Ferrari, María Alicia c/ Levinas, Gabriel Isaías», derivado de un conflicto entre el TSJ porteño y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.
El caso en cuestión involucra una demanda por restitución de bienes, rendición de cuentas y daños y perjuicios presentada contra Gabriel Levinas, relacionada con el legado del artista León Ferrari.
La Corte intervino para dirimir la competencia entre el TSJ porteño y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, estableciendo un precedente de alto impacto para la justicia local.
Contexto
¿Qué implica esta decisión para la justicia en CABA?: La resolución refleja una complejidad jurídica única en la Ciudad de Buenos Aires, donde coexisten la justicia nacional con competencia ordinaria y la justicia local. Esta coexistencia contrasta con el mandato de autonomía otorgado a la Ciudad en el artículo 129 de la Constitución nacional. Con este fallo, el TSJ porteño se consolida como la instancia superior para recursos extraordinarios, similar a los tribunales provinciales.
¿Es esta una decisión aislada o forma parte de un proceso mayor?: No es un hecho aislado. Desde 2015, la Corte Suprema emitió más de 2000 sentencias en esta dirección, fundamentándose en precedentes como los casos «Corrales», «Nisman» y «Bazán». Estas resoluciones buscan desbloquear un estancamiento en el traspaso de competencias judiciales de la Nación a la Ciudad, una asignatura pendiente desde hace décadas.
¿Cómo impacta el fallo en la unificación de criterios jurídicos?: El fallo permite que el TSJ porteño actúe como tribunal de última instancia en la Ciudad, unificando los criterios jurídicos aplicables en su jurisdicción. Esto se alinea con el modelo de federalismo judicial presente en las provincias, aunque introduce tensiones respecto al sistema federal en su conjunto.
¿Qué críticas se plantearon al respecto?: El juez Carlos Rosenkrantz expresó en su voto en disidencia que este cambio configura un rediseño institucional sin precedentes. Argumentó que otorgar al TSJ porteño la capacidad de revisar decisiones de tribunales nacionales puede alterar el equilibrio federal. Además, subrayó que el traspaso de competencias debe respetar los acuerdos políticos y legales vigentes.
Cómo sigue
El fallo tendrá un impacto inmediato en casos similares en trámite, aplicándose a las apelaciones notificadas a partir de esta resolución. Sin embargo, la Corte Suprema dejó claro que la justicia nacional ordinaria continuará operando de manera transitoria hasta que se complete el traspaso de competencias.
A futuro, este cambio podría influir en la estructura del sistema judicial argentino, especialmente en lo que respecta a la interacción entre los tribunales nacionales y locales. Las tensiones políticas y jurídicas derivadas de esta decisión seguirán siendo un tema central en el debate sobre la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y su integración en el esquema federal.