Las mujeres mayores de 50 años ya no buscan empoderarse: quieren tiempo y libertad
Buscan en el turismo y la actividad física las estrategias de una autonomía vital. También se suman las actividades sociales y culturales.
8 de febrero 2026 - 18:01hs
Las mujeres mayores de 50 años utilizan el turismo y la actividad física para reorganizar su vida después de décadas de sobrecarga justificada por la idea del empoderamiento. Es una transformación cultural que cuestiona el modelo de empoderamiento femenino basado en la autoexigencia y la sobrecarga, que prometió libertad y dejó cansancio.
Así se desprende de un estudio realizado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en un estudio basado en 433 encuestas a mujeres de todo el país -en su mayoría urbanas y con alto nivel educativo-, que indicó que el 70,4% realiza ejercicios físicos tres veces por semana o más y cada vez viaja con mayor autonomía.
Los cambios en las mayores de 50
El estudio revela que el bienestar femenino a esa edad ya no se define por “hacer más”, sino por recuperar energía, disfrute y decisión sobre el propio cuerpo y tiempo.
El deporte impulsa el turismo femenino. Sentirse fuertes y activas habilita viajes más lejanos, más exigentes y, en muchos casos, en modalidad solo travel, sin compañías. En este contexto, se registra una proliferación de agencias de turismo y propuestas exclusivas para las mujeres mayores de 50.
Gráfico 1
Las motivaciones que impulsan los viajes son también emocionales. Muchas mujeres lo hacen tras cambios familiares significativos -nidos vacíos, migración de hijos, maternidades tardías de hijas e hijos, duelos o separaciones-.
El impacto en la salud mental es significativo. Planificar entrenamientos y viajes potencia neurotransmisores asociados al bienestar, fortalece la autoestima, la autoeficacia y estimula el desarrollo cognitivo.
“El mayor involucramiento de las mujeres en actividades deportivas tienen dos fuentes principales: la necesidad de trabajar más en el cuerpo que muestra indicios claros relacionados con la edad, y la disponibilidad de tiempo de aquellas que ya completaron la etapa de crianza de sus hijos o bien eligieron no tenerlos”, dijo Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de UADE.
“El ama de casa de hace veinte años miraba telenovelas y se encontraba a tomar el té con sus amigas”, señaló Olivera, y explicó que “hoy las mujeres quieren sentirse bien, cuidar de su salud física y emocional, generar nuevos espacios de interacción entre ellas. Los estrógenos disminuyen y con ellos la importancia de la ‘conquista’. Ahora se fijan más en ellas y en las ganas de alcanzar nuevos desafíos”.
Y refirió que “el turismo con amigas era algo impensado. La tradición indicaba que las vacaciones eran familiares, o en pareja. Hoy las mujeres no tienen que pedir permiso a nadie para hacerlo, hay una aceptación cultural que da lugar a estas nuevas actividades”.
Situación afectiva y composición familiar
Dos de cada 3 encuestadas (66%) se encuentran actualmente en pareja o mantienen una relación estable, ya sea a través del matrimonio, la convivencia o el noviazgo. Un 33% manifestó no tener un vínculo afectivo vigente.
La mayoría de las participantes son madres de dos hijos (45%), proporción que se acentúa entre mujeres de 50 a 60 años. El 23% señaló tener 3 o más hijos, mientras que el 19% afirmó tener un único hijo y el 13% declaró no tener hijos.
Respecto de la conformación del hogar, la modalidad más frecuente es la convivencia con pareja e hijos (32%). Le siguen la convivencia exclusivamente con la pareja (25%) y la vida en solitario (20%), que se constituye como un escenario cada vez más visible. Asimismo, el 17% señaló convivir únicamente con sus hijos, que configura un esquema hogareño centrado en la maternidad.
Actividades cotidianas y situación laboral actual
Se destaca que la actividad física o corporal (60%) ocupa un lugar central, ya sea a través de caminatas, yoga, gimnasia u otras prácticas orientadas al cuidado personal.
Las actividades sociales y culturales alcanzan al 45% del total, pero se incrementan al 52% entre las mujeres mayores de 60 años.
Las tareas de cuidado del hogar (43%) y los espacios de formación o aprendizaje (42%) también se ubican entre las actividades frecuentes, lo que muestra un equilibrio entre responsabilidades domésticas y proyectos de desarrollo personal.
En relación con la situación económica, la mayoría de las mujeres mayores de 50 años se encuentra insertada en el trabajo registrado, un 63% del total.
Gráfico 2
En cuanto a la percepción de autonomía económica, 7 de cada 10 mujeres afirman sentirse completamente independientes, mientras que un 24% se considera parcialmente autónoma.
Gráfico 3
“Década del envejecimiento saludable”
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el período 2021–2030 como la “Década del envejecimiento saludable”. Son las mujeres mayores de 50 años quienes lideran esta agenda, como destinatarias de políticas y como actores que intentan resignificar el sentido mismo del envejecimiento.
El turismo y la práctica deportiva se consolida como una herramienta clave para ganar fuerza, independencia y seguridad, en un contexto donde el cuerpo femenino ha sido históricamente territorio de exigencias, mandatos y sobrecarga. En una etapa de redefinición personal y vital, cada vez más mujeres incorporan estas prácticas como formas de bienestar integral, conexión social y autoconocimiento, indica el trabajo de la UADE.
¿Qué es el Envejecimiento Activo?
En 1990, la OMS definió la categoría de Envejecimiento Activo partiendo del concepto de Envejecimiento Saludable para referirse al “proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen”. Y propuso tres pilares que sustentan este concepto: participación, salud y seguridad.
Poco tiempo antes, la psicóloga especialista en envejecimiento y desarrollo humano Carol Ryff presentaba su modelo de bienestar psicológico basado en seis dimensiones: autoaceptación, dominio del entorno, crecimiento personal, relaciones positivas con los demás, propósito en la vida y autonomía.
Este trabajo perteneciente al ámbito de la Psicología Positiva considera que el bienestar psicológico está relacionado con los intentos de desarrollar y perfeccionar el propio potencial- Esto no implica ausencia de afectividad negativa, sino trabajar por elevar los niveles de afectividad positiva.
Gráfico 4
Este cambio de paradigma se refleja en la creciente participación de mujeres mayores de 50 años en propuestas de turismo activo, programas deportivos y experiencias al aire libre. Ya no se habla de “una edad madura” sino de una etapa llena de nuevas oportunidades. Moverse, viajar o iniciarse en una nueva actividad física no son gestos aislados, sino formas de sostener el crecimiento personal y la autonomía, completa el informe.