10 de marzo 2026 - 13:48hs

En conversación con El Observador, en el marco del ciclo "Mujeres líderes", la astronauta argentina Noel De Castro habló sobre su camino hacia la industria espacial, su proyecto para impulsar una misión argentina con ciencia local, los estudios que busca realizar sobre el cerebro humano en microgravedad y los desafíos de entrenarse para viajar al espacio.

De Castro encontró en la bioastronáutica el punto de unión entre dos mundos que siempre le interesaron: la ingeniería biomédica y el espacio. Nacida en Salta, se graduó en esa carrera y durante un tiempo volvió a su provincia para trabajar reparando equipos médicos, hasta que decidió dar el salto hacia la industria espacial. El momento también acompañaba: en 2020, con el impulso que generaron los avances de empresas como SpaceX y el desarrollo de cohetes reutilizables, el sector vivió un fuerte crecimiento. En ese contexto aplicó a una maestría en bioastronáutica en Estados Unidos, un campo dedicado a estudiar cómo sostener la vida humana en el espacio.

Desde entonces completó también una segunda maestría en ingeniería aeroespacial y obtuvo su licencia de piloto privado, mientras empezaba a construir vínculos dentro del sector. Pero su proyecto va más allá de su propio recorrido profesional. Hace dos años trabaja en el desarrollo de una misión espacial argentina que reúna científicos y especialistas del país. “No trabajo para la NASA”, aclaró. Su objetivo es impulsar una iniciativa inédita para que Argentina tenga su primera misión con ciencia y tecnología propias, un proyecto que combina su formación científica con el sueño de convertirse en astronauta.

Más noticias
0305_NOEL DE CASTRO.00_00_12_15.Imagen fija007

Qué se necesita para ser astronauta

Para De Castro, no hay un único camino para llegar al espacio, pero sí ciertas habilidades básicas que suelen pedir las agencias y programas astronautas. La formación científica es clave, aunque hoy el abanico es más amplio que antes: además de ingenieros aeroespaciales, también viajan biólogos, médicos o ingenieros biomédicos. Entre los entrenamientos más comunes están el buceo, que se usa para simular la microgravedad y practicar caminatas espaciales, y disciplinas como el paracaidismo. “Hoy los cohetes son más autónomos, entonces el perfil se volvió más científico”, explicó. Aun así, para misiones complejas como las que apuntan a la Luna todavía se valora la experiencia en aviación o el conocimiento de vuelo.

La misión científica que quiere llevar al espacio

Desde su formación en ingeniería biomédica, De Castro quiere enfocar su trabajo en estudiar cómo afecta el espacio al cerebro humano. En particular, le interesa investigar la neuroplasticidad, es decir, cómo el cerebro crea o pierde conexiones neuronales según las actividades que realizamos. En microgravedad, explicó, hay funciones que el cuerpo deja de usar, como apoyar la planta de los pies al caminar. Con el tiempo, esa falta de uso puede hacer que ciertas conexiones neuronales se debiliten o desaparezcan, algo que puede afectar el desempeño cognitivo de los astronautas y volver más difícil la readaptación cuando regresan a la Tierra.

Su idea es analizar cuánto se modifican esas conexiones durante una misión prolongada y si es posible prevenir o revertir esos efectos. “Hay estudios que muestran que ciertos impulsos eléctricos pueden ayudar a mantener activas esas conexiones neuronales”, señaló. Por eso, su proyecto apunta a medir esos cambios en el cerebro de los astronautas y explorar herramientas que permitan evitar que se pierdan funciones durante estancias largas en el espacio.

Argentina y su lugar en la carrera espacial

Para De Castro, el desafío no es solo su carrera personal, sino también el lugar que Argentina puede ocupar en la industria espacial. En ese sentido, cree que el país podría tener un rol fuerte en áreas vinculadas a su tradición productiva, como la investigación en agricultura espacial. Hoy en día ya se cultivan plantas en la Estación Espacial Internacional, pero uno de los grandes desafíos para futuras misiones a la Luna o Marte es producir granos y carbohidratos, una fuente clave de energía para los astronautas. En ese campo, sostuvo, Argentina podría aportar investigación y desarrollo tecnológico.

Con esa idea trabajó durante dos años en un plan para impulsar la participación argentina en el sector. El proyecto ya fue presentado al Gobierno y también expuesto en el Congreso. Según contó, la iniciativa busca articular al Estado, el sector científico, la Cancillería y también a empresas privadas para desarrollar una estrategia espacial con continuidad. “Argentina ya tiene mucha historia espacial, con satélites y desarrollo tecnológico, y es una industria que no se debería dejar de lado”, sostuvo.

0305_NOEL DE CASTRO REEL 1

A su entender, el principal desafío es construir un plan con objetivos claros y financiamiento sostenido. En un contexto económico complejo, dijo, cualquier inversión en el área debe tener una meta concreta y una estrategia a largo plazo para evitar proyectos que queden inconclusos. En ese marco, también considera clave fortalecer la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, uno de los principales motores de la industria espacial global.

Además del conocimiento técnico, De Castro cree que los argentinos también aportan una forma particular de trabajar. Destaca la capacidad de resolver problemas con pocos recursos y la pasión que ve en los equipos científicos del país. “Tenemos una forma de pensar y de arreglar cosas con lo que hay que sirve mucho”, dice. Para ella, esa creatividad, sumada a la cercanía y el compañerismo que caracteriza a los argentinos, también puede ser un aporte valioso dentro de proyectos espaciales internacionales.

La industria espacial y las mujeres

Aunque reconoció que todavía hay menos mujeres en algunas áreas, De Castro aseguró que nunca sintió que su género fuera un obstáculo dentro de la industria espacial. Contó que durante su formación en ingeniería biomédica compartió aulas con muchas mujeres, mientras que en su maestría en ingeniería aeroespacial fue la única de su comisión. Aun así, dijo que siempre se sintió respetada y cómoda en esos entornos. “Nunca me sentí rechazada ni juzgada”, afirmó. Por eso cree que el principal desafío es animarse: para ella, cada vez hay más espacio para que mujeres se sumen a carreras vinculadas con la aviación, la ciencia y el espacio.

¿Cuánto gana un astronauta y cómo se vive en el espacio?

Entre las preguntas más curiosas que suele recibir están las más cotidianas: cuánto gana un astronauta y cómo hacen para ir al baño en el espacio. En su caso, De Castro explicó que por ahora no tiene un salario como astronauta. “Astronauta argentino: cero pesos”, dijo entre risas. Cuenta que todo su recorrido lo financió trabajando como ingeniera biomédica y con el apoyo de sponsors que hoy la ayudan a entrenar y avanzar con el proyecto de una misión espacial argentina. En agencias como la NASA, en cambio, los astronautas pueden ganar entre 100.000 y 120.000 dólares al año, un sueldo similar al de otros profesionales científicos en Estados Unidos.

0305_NOEL DE CASTRO REEL 2

En cuanto a la vida cotidiana en órbita, también hay adaptaciones llamativas. Durante las primeras horas de viaje, hasta llegar a la Estación Espacial Internacional, los astronautas utilizan un sistema similar a una aspiradora para evitar que los líquidos floten dentro de la cápsula. “Te acercás el dispositivo y succiona la orina”, explica. En misiones muy cortas incluso pueden tomar pastillas para evitar tener que ir al baño durante ese tiempo. Una vez en la estación, en cambio, ya cuentan con un inodoro especialmente diseñado para funcionar en microgravedad.

Un mensaje para los futuros astronautas

De Castro dejó un mensaje para los chicos que sueñan con llegar al espacio. Cree que siempre hacen falta personas dispuestas a intentar algo nuevo y abrir caminos donde todavía no los hay. Por eso espera que su propio recorrido también ayude a que más jóvenes de Argentina y de Latinoamérica se animen a pensar en la industria espacial. “Si alguien pudo hacerlo, vos también podés. Y si no, vas a ser el primero”, dijo.

Temas:

Noel De Castro espacio mujeres Astronauta

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos