Las bandas de menores no punibles, a menudo compuestas por chicos que viven en la calle y que no recuerdan sus números de DNI, son un fenómeno recurrente en La Plata. Este problema se reavivó recientemente tras la detención de un chico de 14 años implicado en el asesinato de Kim Gómez.
El año pasado, la Policía Bonaerense arrestó a casi 500 menores en relación con aproximadamente 800 delitos. En el centro de la capital provincial, estos jóvenes están involucrados en intentos de robo en supermercados y kioscos, así como en el hurto de motos y bicicletas mediante ataques con levantaportones. A menudo, son detenidos en comisarías, solo para salir y volver a ser arrestados, a veces en el mismo día.
Ayer jueves, se registró un incidente especialmente lamentable que involucró a varios chicos considerados inimputables, algunos de los cuales fueron arrestados en dos ocasiones durante el mismo día.
Por la tarde, en la intersección de 8 y 47, agentes de la Comisaría 1° de la Policía Bonaerense detuvieron a otros cuatro adolescentes. Solo uno de ellos tenía más de 16 años y todos admitieron que viven en la calle.
Un comerciante presentó una denuncia después de que los establecimientos de la zona comenzaran a alertarse a través de sus grupos de WhatsApp sobre la presencia de los menores, quienes ingresaban a los locales para generar desorden e intentar robar. El denunciante afirmó que varios de ellos entraron al kiosco que él atendía, pero logró evitar que se llevaran productos.
Como acto de venganza, uno de ellos defecó en el lugar y luego huyó.
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De este modo, fueron aprehendidos por la Policía Bonaerense. Después de pasar por la comisaría, obtuvieron su libertad de inmediato al ser entregados al Servicio de Niñez y Adolescencia de la localidad. Uno de ellos ya había sido detenido en dos ocasiones anteriores este año por intentos de robo y hurto.
¿Qué pasó con los menores detenidos?
No era la primera vez que eran detenidos ese día; previamente, habían sido capturados por agentes de la Comisaría 5ª tras ser denunciados por intentar abrir el baúl del Renault de un vecino en la calle 19 para robar su interior. Un aviso al 911 fue lo que causó su arresto. Nuevamente, lograron salir en cuestión de horas. Esa misma tarde del jueves, ya en el centro, regresaron a la cárcel.
Según las estadísticas más recientes de la Procuración bonaerense, los casos en el ámbito de menores aumentaron un 16,5% en 2023 en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 2,637 expedientes. Por otro lado, los casos de homicidio y tentativas de homicidio disminuyeron un 31%. Sin embargo, los robos y hurtos experimentaron un significativo aumento, del 41% y 42% respectivamente, con un incremento del 31% en los robos a mano armada. Las denuncias por daños y destrozos también se elevaron, alcanzando un 60%. En contraste, en el fuero que investiga a adultos, los robos y hurtos incrementaron un 28% y un 21% respectivamente.
Un caso representativo es el de los "hermanos Macana", dos jóvenes de 15 y 16 años que son habituales en las comisarías de La Plata. El más joven de ellos ya fue detenido en 37 ocasiones, con su primer arresto documentado en junio de 2021. Desde entonces, cometió cuatro delitos consecutivos, uno por mes. En 2022, fue aprehendido siete veces, la mayoría por intentos de robo. En 2023, su historial de detenciones aumentó a 19. En lo que va de 2024, ya acumula siete arrestos por delitos como tentativa de robo, hurto, robo agravado, violación de domicilio, resistencia a la autoridad y daños. Además, en octubre de 2023, fue detenido tras asaltar a un taxista y, tras su liberación, intentó robar una tienda.