Luego de que esta semana declararon la hija de Basso, Agustina, y su esposo Alfredo Rava -el martes lo hará Candelaria Basso-, los abogados realizaron declaraciones a El Observador sobre las denuncias de transferencias de dinero, supuestamente de Conexión Ganadera, y cuestionaron que existe una “intención de desinformar y crear contenido inexistente” en torno a la familia Basso.
Al ser consultados a quién se referían afirmaron que a “los operadores en general” y agregaron: “No se dan cuenta que cada cosa que dicen luego nosotros la explicamos y quedan peor que antes”.
Como informó El Observador, los interrogatorios del fiscal de Lavado Enrique Rodríguez a Rava y a Agustina Basso se centraron en unas 15 transferencias de dinero que totalizaban US$ 1,8 millones y que se realizaron luego de la muerte de Basso, desde la cuenta que compartían Rava y su esposa en el HSBC y en el BROU, a una cuenta de Basso en el HSBC, administrada por su esposa Daniela Cabral. Ese dinero había sido transferido desde el frigorífico Casa Blanca a Rava y a la hija de Basso.
Consultados al respecto, Donnángelo y Sasson, señalaron que “ello no reviste ilegalidad alguna y la explicación es muy sencilla”. Agregaron que Gustavo Basso Negocios Rurales era una unipersonal y entendían que al fallecer Basso el escritorio se exponía a que los bancos clausuraran sus cuentas bancarias o, al menos las dejaran inoperativas.
“Esa circunstancia podía derivar en una situación de cesación de pagos -al verse imposibilitados de recibir dinero, hacer giros y transferencias en las cuentas del Escritorio- y fue por esa razón que durante poco más de un mes se utilizaron las cuentas de Rava y Basso para recibir pagos del Escritorios y cancelar obligaciones, dentro de la operativa normal del escritorio”, afirmaron los defensores.
Señalaron que una vez que la cuenta del escritorio Basso “Sucesores” quedó operativa, ya no fue necesario seguir usando esas cuentas y de hecho se dejaron de usar. “Ver en esto un delito es casi delirante”, aseguraron.
De la investigación en fiscalía surge que Basso tenía 16 cuentas operativas en el BROU y que esas cuentas estaban todas operativas.
En relación a la compra de campos con dinero de Conexión Ganadera, afirmaron que la transacción “no tiene nada de novedoso”. “Estos campos están en el radar de fiscalía desde el primer momento y, de hecho, el fiscal solicitó su embargo en julio del año pasado”, dijo Donnangelo.
El Observador había dado cuenta de esa compra que figuraba en el informe de la Secretaría Antilavado que detectó todos los bienes adquiridos por Basso y que estaban tanto a su nombre como de sociedades o familiares.
La defensa de la familia Basso afirmó que “ha promovido una tercería en relación a estos campos que está siendo tramitada en la justicia desde el año pasado y en la misma se probó sin lugar a duda alguna el origen de los fondos con los que se adquirieron esos padrones”. Agregaron que el BROU en 2022 aprobó un Proyecto de Inversión presentado por Rava-Basso y procedió a la financiación de la compra de los padrones, con garantía hipotecaria.
“Las obligaciones con el BROU se cumplieron puntualmente por parte de Rava y Basso, hasta que trascendió el problema judicial con Conexión Ganadera y en 2025 el BROU decidió cortar el vínculo con Rava y Basso, y cesar los aportes anuales que se aplicaban a capital de trabajo. Esa es la verdad de la historia, la tercería se está tramitando y no tenemos dudas -y después de la declaración de ayer creemos que el fiscal tampoco- que se hará lugar a dicha tercería”, indicó Sasson.