El intendente de Montevideo Mario Bergara y el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, compartieron este martes un panel durante la segunda edición de Smart Cities, organizada por El Observador y Piso 22 bajo el lema "Las ciudades que vienen".
Durante su alocución, el intentendente frenteamplista se refirió al avance en el "cambio de tecnología de recolección de residuos", que en Montevideo tiene el paso de los contenedores en las calles a los recipientes intradomiciliarios e intraprediales.
"Es un programa muy ambicioso, no es un parche, es una transformación estructural. Los contenedores en la vía pública se han transformado parte del problema, incluido el tema del hurgado, pero no solo por el tema del hurgado, porque cuando hay un calefón roto, o un colchón o un sofá desvencijado al lado del contenedor, no es un tema de las personas en situación de calle. Hay que aprender de otras experiencias y estudiar bastante", dijo Bergara.
Macri tomó el tema de las personas en situación de calle y llamó a abordarlo con "honestidad intelectual", porque se hace "una utilización grave y una manipulación de un fenómeno muy complejo".
El jefe de gobierno porteño contó que en Buenos Aires hay 16.000 personas que duermen en hoteles, pensiones y paradores (refugios), pero que otros 1.500 personas "no aceptan". "El primer tema a debatir es si hay humanidad en dormir en la calle. Yo creo que no. Algunos lo romantizan, dicen que es su elección. Para mí hemos naturalizado una lenta muerte a la intemperie. Que además tiene una derivada segunda, que es el riesgo para el resto de la sociedad".
"¿Dónde está la humanidad de una niña o un niño que volviendo a casa se cruzó con lo que no debería haber visto porque alguien decide o no puede tener otra opción que vivir en la calle? Vivir en la calle es hacer todo en la calle, todo. Y ahí también hay un derecho violentado, de ese niño o de esa niña. ¿Qué pasa con esa persona mayor que agrava su situación de soledad porque tiene temor a salir porque en su puerta hay alguien que no conoce? Que tal vez no le haga nada, pero le da el suficiente miedo como para salir. ¿El Estado de golpe dejó de mirar esas realidades?", se preguntó Macri, y enfatizó que "si el Estado te ofrece dónde pasar la noche, vos deberías aceptar esa ayuda". "La solución de la sopita y la frazada no alcanza, porque lo cronifica", sentenció.
A su turno, Bergara dijo que coincide con la perspectiva de que no se trata solamente de "comida y refugio", y remarcó que desde la intendencia se está abordando el tema "de la empleabilidad de las personas que viven en la calle",
“Más allá de la ayuda, en el contexto del que yo comparto que no deben quedar la gente en la calle, nosotros estamos avanzando que buena parte de los puestos de trabajo que emergen de programas estén focalizados en personas en situaciones de calle", dijo el intendente capitalino.
En este sentido, enumeró: "El programa Uruguay Impulsa, que a Montevideo le correspondieron 1.286 lugares, hay casi 600 que son personas en situación de calle elegidas por el Mides. El programa Accesos, que son 300 puestos de trabajo transitorios, más de 100 son personas en situación de calle. Tenemos el programa con reclusos, para hacer trabajos en la ciudad, limpiar espacios públicos, etc. Y también la adquisición de productos que los propios reclusos producen en los centros de reclusión, bancos de hormigón, por ejemplo, que son útiles para los espacios públicos. Creo que hay que pensar también que para combatir las circunstancias de gente viviendo en calle, hay que ayudar también a que haya rutas de salida".
Autos autónomos
Finalmente, Macri tocó un tema que analiza el gobierno porteño: la autorización de los vehículos autónomos, que funcionan sin conductor.
“La semana pasada me reuní con Mois Navon, un exitoso empresario, rabino, científico, sociólogo y filósofo. Él fabricó una pequeña cosita que es un chip que le vendió a Intel que permite los autos autónomos, una operación de US$ 14.000 millones. Estamos empezando con pruebas de autos autónomos en la ciudad de Buenos Aires”, anunció.
Macri contó que, según los estudios que han hecho en otras ciudades, “si todos los autos pasaran a ser autónomos, con el 15% del parque automotor se movería la misma gente que hoy”. “Siempre hay dos enfoques para ver cómo resolver los problemas actuales: la mejora de los caminos que venimos transitando o la evolución brutal que plantea la tecnología. Claro, se disparan mil temores. ¿Qué va a ser del que vive de manejar un auto? ¿son seguros? Pero imaginemos una ciudad con 85% menos de autos. Es una ciudad muy distinta, habría una cantidad de espacio público que se podría utilizar para muchas otras cosas. Van a aparecer otras actividades que hoy no podemos ni imaginar".
Tal como informó El Observador semanas atrás, en Uruguay los directores de Tránsito de las instendencias discuten cómo se regularán los autos y cuál es el marco legal de la ONU.