"Cuando mi ginecóloga me dijo que tenía cáncer de mama pensé que se había confundido. Me sentía sana y ella me decía que no, que estaba enferma"
Kristina Svensson tenía 38 años, se sentía sana y muy en forma, tanto que cuando su doctora le dio el diagnóstico de que tenía cáncer de mama no se lo podía creer