El Directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió este martes, por unanimidad, mantener la tasa de interés en 5,75%.
El Copom sostuvo que la eventual materialización de mayores presiones inflacionarias provenientes del contexto global dependerá de la persistencia y profundidad del conflicto, así como de la reacción de las principales variables.
En este marco, el Comité consideró que la política monetaria —con las expectativas ancladas en la meta y la inflación en el piso del rango de tolerancia— se encuentra en una posición “sólida” para enfrentar estos riesgos.
La pausa llega tras siete recortes consecutivos de la tasa entre julio de 2025 y marzo pasado.
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Contexto
- La inflación interanual a marzo cayó a 2,94%, principalmente por la baja en los precios de frutas y verduras, ubicándose por debajo del piso del rango de tolerancia (3%-6%).
- La inflación subyacente —que excluye precios volátiles y administrados— se aceleró hasta 3,5%.
- Los indicadores de actividad muestran señales de mejora en el primer trimestre de 2026, impulsadas por el consumo privado.
- Las expectativas de inflación de analistas y mercados se mantienen en 4,5%, alineadas con la meta del Banco Central, mientras que las empresariales se sitúan en 5%, en un contexto de “elevada” incertidumbre global por el conflicto en Medio Oriente.
- A nivel internacional, el BCU advirtió un escenario “especialmente incierto”, con volatilidad en monedas y materias primas.
- El precio del petróleo se mantiene por encima de los niveles previos al conflicto y el aumento de los costos logísticos genera presiones inflacionarias globales.
“En este contexto dinámico y volátil, el Banco Central del Uruguay continuará monitoreando el entorno internacional y sus implicancias para la inflación y sus expectativas, y adoptará sus próximas decisiones en función de esa evaluación”, señaló el organismo.
Aunque se mantiene la instancia expansiva, los operadores financieros ya no proyectan nuevas bajas de la tasa. Por el contrario, esperan que se mantenga estable en el corto plazo y anticipan, en mediana, un alza de 25 puntos básicos para el inicio del segundo semestre de este año, según la encuesta de expectativas divulgada la semana pasada.
El economista José Licandro destaco que en el contexto actual, "es más probable que la inflación minorista vuelva rápidamente al rango de tolerancia, por lo que la preocupación del BCU y del gobierno se mitigan sin necesidad de mayor estímulo monetario".
Tasas y política monetaria
Una de las finalidades del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor de la moneda, es decir, la capacidad de compra del peso uruguayo.
La actual política monetaria en Uruguay es un esquema de metas de inflación basado en tasas de interés. La variable principal de referencia es la tasa del mercado de dinero interbancario (tasa call) a un día de plazo.
La política monetaria busca que esta tasa transmita su señal al resto de las tasas de interés de la economía, en forma consistente con el objetivo de inflación. Es decir, termina incidiendo en el costo del dinero en los distintos eslabones de la economía doméstica.