El Sindicato de Ancap resolvió en las últimas horas suspender el suministro de aerocombustibles al Aeropuerto de Carrasco. La medida se implementará a partir de este jueves 15 de agosto.
El combustible que utilizan los aviones se despacha en la planta de La Teja y es transportado por camiones de Ancap, y también de los propios sellos (Disa y Axion) que prestan servicios en el aeropuerto de Carrasco.
Además, el sindicato prevé realizar un paro de 24 horas el jueves 16 de agosto en las plantas de portland ubicadas en Minas y en Paysandú. La misma medida se realizará en la planta de Manga el día viernes.
Por otro lado, el sindicato también resolvió realizar “paros, ocupaciones y afectación de la cadena logística, de manera sorpresiva”, desde este jueves. Esto “garantizando el abastecimiento de combustibles a todos los servicios esenciales como hospitales, Ministerio del Interior y Fuerzas Armadas”.
El cambio en la planta del aeropuerto
La semana pasada Ancap concretó su salida como socio de la empresa Talobras, algo que estaba en proceso desde hace tiempo, como parte de una reorganización global de logística, que incluyó el retiro de la operativa comercial para la venta directa a aeronaves, tanto en la planta Carrasco como en la planta Laguna del Sauce.
En particular, Talobras era una sociedad creada en 2012 junto con el operador del aeropuerto de Carrasco y la distribuidora Petrobras, hoy Disa. Tenía por objetivo el manejo de la logística de almacenamiento y distribución de aerocombustible, pero por distintas razones nunca llegó a operar como se esperaba.
Como integrante de esa sociedad, en su momento el ente se había comprometido a realizar una serie de inversiones en infraestructura, pero que finalmente no realizó por entenderlas inconvenientes.
En ese contexto los socios de Ancap presentaron una Solicitud de Arbitraje ante el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, en el que se reclamaba una suma cercana a US$ 27 millones.
Estos cambios y discusiones en la sociedad dieron origen a negociaciones para disipar los diferendos planteados. Uno de los puntos oficializados la semana pasada fue la salida de Ancap de Talobras mediante la transferencia de acciones en esa empresa a sus socios en igual proporción.
Asimismo, se dispuso el arrendamiento por parte de Ancap a Talobras de las instalaciones de la planta de combustibles ubicada en el Aeropuerto de Carrasco, en condiciones similares a las pactadas en 2012 y por un plazo de 15 años.
La postura de Ancap y la oposición del sindicato
La empresa pública sostiene que el precio pactado a pagar por Talobras por el arrendamiento de la Planta Carrasco "permite a Ancap obtener una recuperación del valor de los activos a una tasa superior a la tasa requerida, en condiciones mucho más convenientes que el costo que tenía para Ancap gestionar ese servicio".
El sindicato de Fancap considera que la planta de aerocombustibles de Carrasco debe mantenerse en manos y bajo gestión del Estado, como “algo fundamental para la soberanía de la conectividad aérea del país".
Según Ancap, el resultado económico obtenido por la operación fue negativo desde 2013, como explica en detalle esta nota publicada por El Observador el año pasado.
Un conflicto similar ya se había planteado en 2022 cuando Ancap decidió alquilar la planta del aeropuerto de Laguna del Sauce para reducir pérdidas millonarias. El sindicato exigía que el negocio continuara en manos de la estatal y no pasara a manos privadas.
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