UTE dejó en suspenso la licitación pública para la construcción de un parque solar fotovoltaico en Baygorria. La medida responde a la interposición de un recurso de revocación y jerárquico contra el pliego de condiciones.
UTE dejó en suspenso la licitación pública para la construcción de un parque solar fotovoltaico en Baygorria. La medida responde a la interposición de un recurso de revocación y jerárquico contra el pliego de condiciones.
En cumplimiento del artículo 73 del TOCAF, la contratación quedó suspendida "hasta nuevo aviso", según el documento oficial, mientras se resuelve el trámite administrativo.
Sin embargo, el trasfondo de la decisión trasciende lo burocrático y se vincula a un conflicto de intereses territoriales.
El gobierno de Yamandú Orsi tomó la determinación de trasladar la inversión al departamento de Río Negro. Esta decisión surge luego de que la Intendencia de Durazno, encabezada por Felipe Algorta, solicitara frenar la obra en Baygorria como informó El Observador días atrás.
Desde la comuna duraznense se argumentó la necesidad de coordinar las acciones, ya que el plan local prioriza el desarrollo turístico de ese enclave sobre la generación de energía.
Fuentes de UTE dijeron a El Observador que la circular era necesaria tras el recurso presentado por Durazno y que en pocos días se podrían conocer las condiciones de la nueva licitación.
Para no frenar el cronograma de expansión de energía solar, el Ejecutivo optó por la relocalización inmediata del proyecto. Un punto clave es que se mantendrá el esquema de financiamiento previsto, el cual contempla la participación de pequeños ahorristas en el negocio energético.
A pesar del traslado a Río Negro, las autoridades dejaron abierta una puerta para el futuro: se evaluará la posibilidad de que, eventualmente, el proyecto energético y el desarrollo turístico puedan convivir en Baygorria.
A principios de abril, UTE había lanzado el llamado de licitación pública para la ingeniería, construcción, puesta en marcha, operación y mantenimiento del parque que se levantaría en la zona de Baygorria y que implicaríá además la vuelta de la empresa pública al mercado de capitales.
Sería el cuarto parque que incorporaría la empresa estatal a su infraestructura, con una potencia de 30 MW y una inversión estimada de US$ 30 millones.
Para financiar el nuevo parque, UTE preveía realizar una emisión de deuda en el mercado de capitales orientada principalmente a pequeños y medianos ahorristas. El instrumento sería el de obligaciones negociables, con un plazo estimado de cinco años y un monto mínimo de inversión cercano a los US$ 200 (unos $ 8.000).