Cecilia Malmström: "En cuanto los parlamentos del Mercosur aprueben el acuerdo con la UE, ya puede entrar en vigor"
La ex funcionaria europea dice que la UE tiene que generar alianzas nuevas porque para Donald Trump "es un continente de perdedores". Y admite su temor de que Rusia ataque un país del bloque en un futuro cercano.
2 de febrero 2026 - 9:20hs
Cecilia Malmström, ex Comisaria de la Unión Europea, en las oficinas de IE University.
Cecilia Malmström fue, sin dudas, una de las principales impulsoras del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Nacida en Suecia, educada en La Sorbona y doctorada en Ciencias Políticas en la Universidad de Gotemburgo, Malmström fue Comisaria de Comercio de la UE desde el año 2014 al 2019.
En una mañana helada del crudo invierno de Madrid, dialogó con El Observador España en el edificio de IE University, que ocupa una de las cuatro torres de Madrid y en donde es, además, miembro distinguido de la prestigiosa institución académica.
-¿Estamos asistiendo a la generación de un nuevo orden mundial?
- Hay una ruptura del orden viejo y quizás están en emergencia otros órdenes, pero no creo que haya un nuevo orden. Lo que sucede es que el presidente de los Estados Unidos quiere establecer un ruptura, porque si se analiza su estrategia para la defensa nacional, por ejemplo, se puede leer que es una estrategia donde los Estados Unidos deciden que no tienen que cumplir las leyes internacionales, los estándares ni las normas.
Su interés es la zona del sub-hemisferio y allí actúa como le da la gana. Y las organizaciones internacionales para esta administración no tienen valor, son burocracias inútiles.
Para nosotros en Europa es es un shock, aparentemente para Trump, Europa no significa nada, es un continente de perdedores, como ha dicho.
-Pero entonces, ¿no asistimos a un un nuevo orden internacional?
No. No es un nuevo orden, es el rechazo del viejo orden y la voluntad de no respetar ningún orden. ¿Y cuál sería el resultado de esto? Todavía no lo sabemos.
Pero el riesgo, por supuesto, es que con la administración estadounidense diciendo que “controlamos nuestro territorio cuando queremos hacerlo”, y con China y Rusia haciendo lo mismo en los suyos, básicamente se le da luz verde a China para tomar Taiwán, y se está diciendo implícitamente que, bueno, si Rusia tiene intereses en Ucrania…
Los países europeos y muchos otros todavía creemos en reglas, en algún tipo de cooperación, en hacer acuerdos, en respetarlos, en comportarnos de una determinada manera diplomática.
Eso hace que para nosotros sea aún más urgente defender ese orden, plantarnos y sostenerlo. Estados Unidos es un país importante, pero no es el único país del mundo.
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Donald Trump y Úrsula von der Leyen
"En un mundo tormentoso necesitamos amigos"
-¿Puede Europa construir sola esta alianza?
No. Sin Estados Unidos, no. Pero Europa puede hacerlo con los países de la OTAN.
Europa puede hacerlo con Canadá, con Japón, con Australia, con Nueva Zelanda, con Corea del Sur, con el Reino Unido, con Noruega, con México, con muchos países con los que compartimos valores. Podemos seguir diciendo: de acuerdo, las cosas están cambiando, nosotros también debemos cambiar, pero eso no significa que renunciemos a todos los valores en los que creemos. Creo que tenemos que defender lo que ha sido bueno, pero también ser realistas y reconocer que no podemos simplemente seguir haciendo las cosas como siempre. Tenemos que encontrar nuevas formas de cooperar.
Pero eso no significa tirar por la borda todo en lo que creíamos: negociar, comprometerse, llegar a acuerdos, tener un texto escrito con protección legal y, si dentro de dos años hay desacuerdos cuando el acuerdo ya está en vigor, que exista un mecanismo para resolverlos.
- Justamente, hay un acuerdo como el del Mercosur que se votó y luego ha elevado a la Justicia europea: ¿Cuál es la situación actual?
- Primero, los parlamentos de los cuatro países miembros también tienen que pronunciarse. Cada uno tiene su propio proceso de ratificación: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
La Comisión tiene en su mandato la posibilidad de decidir una aplicación provisional. Creo que en los próximos días la Comisión va a discutirlo con los Estados miembros para ver si se hace. He escuchado a muchos países decir que sí, pero eso todavía debe decidirse. Si se decide, en cuanto se complete la implementación en los cuatro países, puede entrar en vigor. O sea, muy pronto.
—¿Cómo se decide con países como Francia que se oponen con dureza?
Técnicamente, la Comisión puede decidirlo por sí sola, pero obviamente preguntará a los Estados miembros si están de acuerdo. Francia dirá que no. ¿Qué dirán los demás?
Veinticuatro países ya han dicho que sí. Francia se opone de forma muy vocal, pero los demás no. También Austria y Polonia dijeron que no, mientras que Alemania está presionando muy fuerte por el acuerdo, los países escandinavos también, España también, el gobierno español y otros. Hay una mayoría muy clara.
- Entonces cree que si la Comisión define aplicarlo de forma provisional y los parlamentos del Mercosur lo aprueban, el acuerdo puede aplicarse este mismo año...
En cuanto los Parlamentos de los países del Mercosur lo aprueben, y la Comisión Europea decida aplicarlo provisionalmente, puede entrar en vigor el acuerdo.
En un mundo tormentoso, necesitamos amigos. Y los acuerdos comerciales no son solo para que a mí me resulte más fácil vender mis productos y al otro vender los tuyos en mi país. Sirven para acercarnos, para ver en qué podemos cooperar, y para confirmar una comunidad. Es cierto que llevó muchos años, pero también hubo una pausa larga: no se negoció de forma ininterrumpida durante 25 años. Hubo una interrupción de unos diez años, y luego el proceso fue lento.
Europa, entonces, debe abrirse a nuevos países y crear nuevas alianzas, no solo políticas sino también comerciales. Históricamente, la principal alianza europea fue con Estados Unidos, y ahora eso ha cambiado.
Dinamarca-Groenlandia-Estados-Unidos
Tropas de países europeos en Groenlandia.
"Trump todavía quiere Groenlandia"
- Es que ya Estados Unidos dejó de ser el principal aliado europeo. Todo cambió...
Tenemos que asumir que parte de lo que creíamos ya no está ahí. Hay que salvar lo que se pueda y seguir cooperando. El presidente de Finlandia lo llamó “pragmatismo basado en valores”.
Donald Trump desprecia la debilidad. Si ve debilidad, golpea. Si sigue reclamando Groenlandia, que pertenece a un aliado de la OTAN, Europa tendrá que responder. Hay distintos instrumentos, aunque no queremos escalar la situación ahora mismo.
El acuerdo UE-EE. UU. alcanzado en julio todavía no ha entrado en vigor porque el Parlamento Europeo no lo ha aprobado. Y ha dicho que no lo hará hasta ver qué pasa con Groenlandia. Todos los días sucede algo nuevo. Trump todavía quiere Groenlandia.
- Sobre el plano geopolítico, algunos analistas sostienen que Trump se han repartido el mundo en tres grandes bloques: Estados Unidos, Rusia y China.
Creo que es su intención. Trump habla así. Definitivamente, habla más como Putin que como Zelenski. Es Rusia la que ha invadido un país totalmente inocente, la gente muere cada hora y con el bombardeo a las centrales de energía, no hay electricidad, ni comida, ni calefacción en un frío extremo. Entonces, Trump claramente está del lado de Putin allí.
Putin observa, prueba, escucha. Le gusta ver a Occidente dividido. Todo esto fortalece a otros déspotas, y eso me preocupa mucho.
- ¿Cree que Putin puede atacar a un país de la Unión Europea próximamente?
- Hay servicios de inteligencia en Europa aseguran que sí, que puede pasar. Y la pregunta es si Europa puede confiar en Estados Unidos y la OTAN si eso ocurre. Hasta hace unos meses respondía que si, ahora no estoy tan segura.
Hay miedo en Europa, y con razón. Rusia es agresiva, viola territorios, comete ciberataques. En España la percepción del riesgo es menor por razones geográficas, pero existen otras amenazas.
¿Soy optimista respecto a la Unión Europea? A largo plazo, sí. A corto plazo, estoy muy preocupada, no solo por Europa, sino por el mundo. Las tensiones deben calmarse. Las organizaciones internacionales están debilitadas, la democracia es cuestionada, el populismo crece.
La democracia es lenta, sí. Requiere procedimientos, negociaciones, transparencia. Pero ¿cuál es la alternativa? ¿Un solo hombre tomando todas las decisiones? La lentitud de la democracia también hay que defenderla, aunque podamos mejorar los procedimientos.