Casi cuatro meses después de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno el texto de la ley de amnistía ha sido finalmente cerrado por el PSOE, Junts y ERC, con lo que el líder de los socialistas se hace no sólo con la llave para los presupuestos sino también para sacar adelante la legislatura.
6 de marzo de 2024 16:45 hs
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El primer aviso de que la formación que lidera Carles Puigdemont iba a dar la batalla en todos los partidos y haría valer su papel clave en la gobernabilidad fue el pasado 10 de enero, cuando llevó al límite la votación de los primeros tres decretos del Gobierno. Finalmente, y tras negociar hasta el último segundo, se aprobaron dos.
A partir de ese momento desde Junts, empeñados en que sus peticiones debían ser atendidas, han tensado la cuerda en varios momentos, inmunes a las críticas de ERC y el resto de socios del Gobierno que veían desde hace semanas el texto listo para aprobarse.
Los socialistas han tenido que ceder y admitir cambios que antes habían negado que fueran a aceptar, despejando así el asunto sobre el que pendía la legislatura. Ahora, ya con el acuerdo cerrado, encara la siguiente fase: los presupuestos.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado que el Gobierno presentará su proyecto para las cuentas públicas de este 2024 y Junts ha confirmado que ellos ya están también en este segundo hito de la legislatura.
"Vamos por la amnistía, por la libertad, y para que haya unos presupuestos sociales al servicio de las personas", ha dicho este mismo miércoles el portavoz de Junts en el Senado, Josep Lluís Cleries.
Superado el punto de partido de la legislatura, cuando -aunque parezcan muchos más- se acaban de cumplir apenas sus primeros cien días, se abre el escenario para empezar a gobernar bajo el mantra de "más empleo, más derecho y más convivencia".
Con una oposición decidida a no dejar pasar ni una a Sánchez, unos socios parlamentarios poco complacientes y unas elecciones europeas a la vuelta de la esquina -coincidiendo la campaña en el tiempo con la aprobación final de la ley de amnistía- la travesía a corto y medio plazo apunta a todo menos plácida.
Patricia Crespo
EFE