La importancia de las negociaciones para elegir presidente del Congreso podría atravesar las paredes del hemiciclo e impregnar incluso los pactos para la investidura del próximo presidente del Gobierno.
El tormentoso panorama político surgido después del 23-J puede empezar a despejarse a partir de esta semana. El jueves se constituyen las Cortes y tanto el Congreso como el Senado elegirán a los miembros de las Mesas, así como los presidentes de ambas cámaras. La mayoría absoluta del PP en el Senado no deja mucho lugar a la sopera en la Cámara Alta, pero la fuerte fragmentación del Congreso abre allí un abanico de opciones distintas. De hecho, la importancia de las negociaciones para elegir presidente del Congreso podría atravesar las paredes del hemiciclo e impregnar incluso los pactos para la investidura del próximo presidente del Gobierno.
Por ahora, la incertidumbre es la nota dominante, sobre todo con respecto a quién sucederá a la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, que anunció la pasada semana a su partido que renunciaba a intentar ser reelegida para el cargo. Aunque ya han empezado a sonar nombres dentro del PSOE para sustituirla, como el del ministro Félix Bolaños o la expresidenta de Baleares, Francina Armengol, el cargo de presidente se antoja más clave que nunca a la hora de negociar incluso los apoyos de investidura. Así, ayer, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, insistió al PSOE de que no pueden dar "por descontados" los votos de los republicanos "a nada": "Ni a una mesa del Congreso que ha vetado el catalán, que no ha dejado de investigar el espionaje de Pegasus o que ha encallado la tramitación de la ley de amnistía. La posición de ERC es muy clara".
No solo surgieron voces en este sentido desde Cataluña, también en Canarias. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, propuso una solución inédita, al asegurar que les "encantaría" que el Congreso de los Diputados estuviera presidido en la nueva legislatura por "un diputado o diputada del PNV". Esta proposición, apuntada en una entrevista en La Vanguardia, culminaría con un presidente del Congreso distinto al del partido en el Gobierno. "Hay que aportar soluciones, no provocar unas nuevas elecciones", añadió.
La semana pasada, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, había revelado negociaciones con Coalición Canaria para sumar su escaño a los apoyos para la investidura de Feijóo, aunque la formación regional no se cierra ninguna puerta: en dicha entrevista, Clavijo explicó que la negociación con el Partido Popular no excluye con el PSOE: "Nuestra relación con Pedro Sánchez también es buena. Y las exigencias son las mismas", unas exigencias que resume en el rechazo a la inclusión de fuerzas extremistas en el Gobierno y la defensa de la agenda canaria.
Sobre la composición de la Mesa del Congreso también se pronunció ayer la líder de Sumar, Yolanda Díaz, que abogó por alcanzar acuerdos en los próximos días para que esté presidida por partidos "progresistas".