El Rey Felipe VI ha asegurado este miércoles que es una “obligación” de todas las instituciones trabajar por una España “sólida y unida, sin divisiones, ni enfrentamientos” tras recordar que la búsqueda del entendimiento fue lo que permitió el pacto constitucional de 1978.
El Rey ha defendido España como nación y como "realidad compartida" y ha reivindicado que la defensa de la Constitución no supone "mirar atrás con nostalgia" sino reafirmar el logro que supuso la Constitución durante su discurso de apertura solemne de las Cortes.
Ante diputados y senadores, entre los que no estaban los representantes de ERC, EH Bildu y BNG, el monarca ha destacado que "desde hace siglos España ha sido una realidad compartida y edificada por mujeres y hombres de diversa procedencia social o geográfica con ideologías distintas" pero con la idea compartida de "un mejor país para todos".
Felipe VI, que ha estado acompañado por la Reina Letizia y la Princesa de Asturias ha puesto en valor la Constitución como "marco democrático" y que recoge toda una serie de valores que "no están anclados en el pasado y que deben proyectarse permanentemente hacia el futuro".
Asimismo, ha sostenido que "reivindicar el profundo significado" de la Transición "no es, en absoluto, mirar atrás con nostalgia" sino que es "una orgullosa y consciente reafirmación de nuestras mejores capacidades como país y del "mejor logro" que representa la Constiutución.
EL GOBIERNO ESTRENA EL BANCO AZUL
En el banco azul se estrenó en estas ceremonias el nuevo Gobierno de coalición de PSOE y Sumar, que fue posible tras superar Pedro Sánchez la investidura con un respaldo del 51% de la Cámara, incluyendo el voto de esos partidos independentistas. Estaban todos los ministros salvo la vicepresidenta Nadia Calviño, de viaje oficial en Nueva York.
A diferencia de lo ocurrido el día del juramento de la Princesa Leonor, en la tribuna de invitados sólo se vio a un presidente autonómico, el asturiano Adrián barbón, que horas después iba a acompañar al Rey en el primer viaje de AVE de la línea Madrid-Asturias por la recién inaugurada variante de pajares.
Entre otras autoridades presentes en las tribunas se vio al presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido; a las presidentas del Consejo de Estado, Magdalena Valerio, y del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, así como al fiscal general, Álvaro García Ortiz, y al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, entre otros.
La presidenta del Congreso abrió la sesión y pronunció un discurso que desde el PP y Vox tacharon de lamentable, partidista, sectario, impropio y mitin, entre otros calificativos, lo que motivó que sus parlamentarios se negaran a aplaudir.