La tensión en la península de Corea ha vuelto a repuntar este martes tras el lanzamiento de, al menos, dos misiles balísticos por parte de Corea del Norte hacia el mar de Japón (denominado mar del Este en ambas Coreas). Este movimiento supone la segunda prueba de armamento que realiza el régimen liderado por Kim Jong-un en el presente año 2026.
Tanto el Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur como el Gobierno de Japón han confirmado la detección de los proyectiles durante las primeras horas de la mañana. Según los reportes iniciales de las autoridades japonesas y surcoreanas, los misiles se dirigieron hacia aguas del mar de Japón, una zona habitual para las pruebas de largo y corto alcance del país hermético.
A pesar de la confirmación del lanzamiento, las autoridades militares aún se encuentran analizando la trayectoria, el alcance exacto y el tipo de proyectil empleado en esta operación.
Este episodio marca el segundo ensayo armamentístico de Corea del Norte en menos de un mes, lo que sugiere una aceleración en sus programas de desarrollo militar. Hasta el momento, Pionyang no se ha pronunciado oficialmente sobre el disparo ni ha detallado los objetivos técnicos de la prueba a través de sus medios estatales.
La falta de comunicación previa y el uso de tecnología balística contravienen las resoluciones vigentes del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que previsiblemente provocará una respuesta diplomática en las próximas horas por parte de la comunidad internacional.
Sin daños reportados tras el lanzamiento
Pese a la naturaleza de los proyectiles, por ahora no se han registrado daños en zonas habitadas ni incidentes con buques que transitan la zona. El Ejército de Corea del Norte ha mantenido su hermetismo habitual, mientras que Seúl y Tokio mantienen un monitoreo constante de la situación para prevenir posibles lanzamientos adicionales.
Las autoridades de Corea del Sur han reiterado que su ejército mantiene una "posición de plena alerta" en estrecha colaboración con sus aliados para responder ante cualquier provocación.