Poco a poco comienza a decidirse el futuro de Joshua Kimmich. El futbolista alemán, actualmente en el Bayern Munich, finaliza su contrato con el conjunto bávaro en 2025 y se rumorea que podría abandonar el club para poner rumbo al Barcelona, quién está interesado en él desde hace tiempo.
El conjunto catalán atraviesa una crisis económica y no está en condiciones de afrontar una operación de este calibre. Sin embargo, el deseo del jugador y, al restarle un año de contrato, haría que el Bayern reduzca sus pretenciones ya que prefiere venderlo e ingresar menos dinero en el próximo mercado de fichajes, antes que se marche libre en 2025.
Sin embargo, según revela Bild, las conversaciones sobre su futuro con el Bayern se iniciarán en los próximos días y la prioridad del futbolista es escuchar a su actual club lo que tiene para ofrecerle. Kimmich está muy cómodo en Múnich junto a su familia, pero quiere tener claro el proyecto deportivo de la entidad bávara y su rol en el equipo.
Si el Bayern no le ve imprescindible de cara al futuro y le abre la puerta de salida, la prioridad del alemán sería jugar en el Barça aunque el PSG también se ha acercado en las últimas semanas para mostrarle su interés y pese a tendrían mayor capacidad económica para intentar cerrar la operación.
No será una zaga que se decidirá al instante, pero tanto Kimmich como el Bayern planean haber tomado una decisión, intercambiar opiniones e ideas y cerrar el tema antes de la Eurocopa. Por ahora no se ha hablado de propuesta de renovación alguna, pero el club alemán sí tiene intención de dar un paso adelante para ampliar su contrato, que expira en el 2025.
A su vez, Kimmich está esperando también la elección sobre el nuevo entrenador y parece ahora que Thomas Tuchel podría seguir finalmente en el cargo, algo que le alejaría de Múnich tras las tensiones que hubo en esta última semana. No obstante, la postura y la idea del futbolista va más allá del entrenador, sino que está ligado a lo que espera el Bayern de él.
Kimmich maneja ya el interés del Barça, que le ha prometido que este año intentarán sí o sí su fichaje, en parte por la urgencia del club culé de reforzar esa posición y porque el alemán es una de las debilidades de Xavi, y también es conocedor del interés del PSG, dispuesto a mejorar cualquier propuesta de traspaso siempre que el jugador acepte unirse y formar parte del nuevo proyecto parisino.
El Barcelona espera su decisión y un esfuerzo del jugador
El club culé, por su parte, considera como estratégico el fichaje de Kimmich. El entrenador lleva un año hablando con el jugador y considera que es la pieza ideal ideal para reforzar el mediocampo ya que aportaría equilibrio y dominio del balón. El principal problema no sería tanto el traspaso, sino que el salario del jugador. Joshua tiene un sueldo importante en el Bayern y para llegar al Barça debería realizar algún esfuerzo, que podría solventarse con un contrato a largo plazo.
La directiva del Barça, encabezada por Joan Laporta, está muy expectante de la negociación de Kimmich con el Bayern. Este verano, a diferencia de otros, sí hay mucho optimismo con esta operación, que internamente se ve factible. Primero, el alemán deberá decicir marcharse y, luego, el club culé intentar un acuerdo de traspaso que sea lo más favorable posible, además de que el equipo bávaro no ponga las cosas difíciles. Lo que si es concreto, es que queda ya menos para saber si su fichaje puede convertirse en realidad.