El ex príncipe Andrés deja otra propiedad de la Corona británica en medio del escándalo Epstein
La residencia estaba arrendada en condiciones favorables desde 1998 y forma parte de las propiedades gestionadas por Crown Estate bajo revisión parlamentaria.
El ex príncipe Andrés solicitó la rescisión del contrato de arrendamiento de East Lodge, una vivienda perteneciente a la Corona británica situada cerca de su antigua residencia en Sunninghill Park, en el sur de Inglaterra.
Según medios británicos, la propiedad -una casa de una planta con techo de paja- estaba subarrendada a un empleado por menos de 13.000 libras anuales (unos 14.950 euros), una cantidad inferior al valor de mercado.
El contrato fue firmado en 1998 entre Andrés Mountbatten-Windsor y Crown Estate, la entidad encargada de gestionar el patrimonio inmobiliario de la Corona para el erario público, y fue renovado en 2025.
El arrendamiento forma parte de una investigación parlamentaria
El acuerdo está siendo analizado en el marco de una investigación del Parlamento británico sobre la gestión de varias residencias vinculadas a la familia real.
La Comisión de Cuentas Públicas prevé examinar la administración de los bienes gestionados por Crown Estate, cuyos beneficios se destinan al erario público y también financian parte de la subvención anual asignada a la familia real.
La investigación busca revisar el funcionamiento del sistema de arrendamientos y la gestión del patrimonio inmobiliario de la Corona.
Andrés dejó Royal Lodge tras perder sus títulos reales
En febrero, a instancias del rey Carlos III, el príncipe Andrés abandonó Royal Lodge, su residencia principal en Windsor, situada a unos 40 kilómetros de Londres.
El exduque de York pagaba por esa propiedad un alquiler simbólico descrito como “un grano de pimienta”, aunque previamente había invertido en su renovación.
Tras abandonar la residencia, se trasladó a una propiedad privada del monarca en Sandringham, en el este de Inglaterra.
Investigación policial por presunto envío de información a Epstein
El 19 de febrero, Mountbatten-Windsor fue detenido por la policía en Sandringham y posteriormente puesto en libertad mientras continúa una investigación por presunta conducta indebida en cargo público.
La investigación está relacionada con el supuesto envío de información sensible al empresario estadounidense Jeffrey Epstein durante el periodo en que Andrés actuó como enviado comercial del Gobierno británico entre 2001 y 2011.
Epstein murió en 2019 en prisión, mientras esperaba juicio por tráfico de menores.
El escándalo Epstein y el acuerdo con Virginia Giuffre
En octubre, el rey Carlos III retiró a su hermano todos los títulos reales tras conocerse la magnitud de su relación con Epstein.
Una de las víctimas del empresario, Virginia Giuffre, fallecida en abril, acusó al príncipe Andrés de haber abusado de ella en 2001 cuando era menor de edad.
El exduque ha negado esas acusaciones, aunque en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial para evitar una demanda civil, por una cifra estimada de 12 millones de libras (13,8 millones de euros).