La exsecretaria de Estado compareció a puerta cerrada para declarar sobre sus vínculos con el fallecido delincuente sexual. Antes de llegar a la audiencia, Clinton compartió un comunicado en el que se mostró "horrorizada" por los crímenes cometidos y denunció una maniobra política para "desviar la atención" de los asuntos que rodean a Trump.