La trompa destrozada de un avión Airbus A320 de Austrian Airlines fue el resultado de una granizada intensa durante un vuelo que partió de Palma de Mallorca con destino a Viena. En la última etapa del viaje la aeronave recibió los golpes de piedras de granizo, al atravesar una tormenta con severas turbulencias. Fue tan fuerte que dañó la capa externa del parabrisas, "cegando" a los pilotos y dificultando aún más el descenso. Por el episodio no se registraron heridos.
Concretamente, se trató del vuelo OS434 Palma de Mallorca- Viena este domingo 9 de junio, donde un Airbus A320 despegó del aeropuerto de la isla a las 15.56 horas, según datos facilitados por el sitio de seguimiento Flightradar24.
Fuertes Turbulencias
Pero una vez sobre Italia, el avión se encontró en medio de turbulencias y fue alcanzado por una importante tormenta de granizo a unos 150 kilómetros al suroeste de Viena. El comandante y el primer oficial declararon el estado de emergencia y solicitaron prioridad en el aterrizaje (la señal 'Mayday').
El granizo destrozó la capa exterior de las ventanillas de la cabina (no hubo pérdida de presurización del avión), destruyó el morro del fuselaje, donde se encuentra el radar meteorológico, y también causó otros daños a lo largo del fuselaje, pero no inutilizó los controles principales ni los motores.
Sin heridos
"Durante la aproximación a Viena, el avión acabó en una zona de tormenta que, según la tripulación de cabina, no era visible en el radar meteorológico", explicó una portavoz de Austrian Airlines.
Finalmente, el avión logró aterrizar sin heridos en el aeropuerto de la ciudad austríaca de Viena.