La interceptación de buques petroleros golpea la principal fuente de ingreso y revela las grietas de un régimen sostenido por militares y alianzas externas, mientras Washington redefine su influencia hemisférica bajo una nueva doctrina de seguridad.
A través de esta medida, Gustavo Petro buscará aumentar la recaudación de impuestos que, según asegura el izquierdista colombiano, son esenciales para poder cubrir la financiación del ejército y la salud pública. La oposición, sin embargo, denuncia un mal manejo fiscal y espera que la Corte Constitucional anule el decreto.