A casi dos semanas de los terremotos del pasado 24 de Junio en Venezuela, Estados Unidos detalló en Caracas el alcance de su despliegue humanitario en Venezuela. El general Francis L. Donovan, al frente del Comando Sur, y el encargado de negocios John Barrett supervisaron en terreno la transición desde la búsqueda y rescate hacia una fase sostenida de alivio y recuperación, destacando la cooperación con el gobierno de Delcy Rodríguez.
“Bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos ha liderado la mayor respuesta internacional a un terremoto en la historia moderna de Venezuela”, afirmó Barrett en una charla con medios, en la que estuvo El Observador USA. Los cuatro equipos estadounidenses de búsqueda y rescate urbano (Fairfax, Los Ángeles, City of Miami y MiamiDade) “ayudaron a salvar seis vidas” y ya regresaron a sus bases. Sobre el terreno permanece el equipo DART (Disaster Assistance Response Team) del Departamento de Estado, que “trabaja junto a sus socios para entregar alimentos, agua, atención médica, refugio y otra asistencia crítica”.
Donovan y Barrett en La Guaira
Embajada de EEUU
Venezuela fue sacudida por dos potentes terremotos que golpearon a cuatro estados, en especial a Caracas, la capital, y con mayor intensidad a La Guaira, el estado pegado al mar situado a media hora de la ciudad, declarado zona de desastre. Las cifras oficiales contabilizan hasta ahora 3.800 muertos, 16.740 heridos y 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo.
Cifras y logística
Barrett precisó en la ronda de prensa organizada por el Centro de Medios del Departamento de Estado en Miami que la ayuda humanitaria de EEUU “supera los 310 millones de dólares”. Añadió que, con apoyo estadounidense y de otros donantes, el Programa Mundial de Alimentos alcanzó a “más de 18.000 personas” con asistencia alimentaria.
En términos logísticos, detalló que “ya se han entregado más de un millón de libras de suministros” y el flujo continúa. Donovan elevó la cifra operacional a “más de 1,5 millones de libras” —unas 680 toneladas— recibidas por vía aérea, “descargadas y transportadas directamente a donde se necesitaba”.
Para coordinar el flujo, se estableció en Caracas un Centro de Coordinación de Asistencia Humanitaria junto a la embajada. En Miami opera una célula combinada con “doce naciones socias y cinco grupos interagenciales”, en funcionamiento ininterrumpido día y noche “usando capacidades de alta tecnología, incluidas espaciales, para asegurar que pudiéramos ver el entorno y entregar la ayuda exactamente donde se necesitaba”. Según Donovan, esa trazabilidad “salvó vidas”.
Puente aéreo y distribución
La ayuda llegó en 37 aeronaves: 28 operadas por el Departamento de Defensa y nueve por socios humanitarios, bajo el esquema logístico militar, indicó Barrett. La asistencia se distribuye en “paquetes de alimentos, paquetes higiénicos, recipientes con agua, raciones secas e incluso comidas calientes”, explicó.
Agregó que se han realizado “más de 60.000 entregas”, muchas diseñadas “para atender a una familia de cuatro personas durante varios días”.
Operación aeroportuaria y puertos
Sobre el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, el más importante de Venezuela y ubicado en La Guaira, la zona más afectada por los sismos, Donovan aclaró que el personal del Comando Sur “no está controlando el aeropuerto”, sino que “asiste con el control del tráfico aéreo y las operaciones en tierra: descarga, almacenamiento y preparación para el movimiento posterior de los suministros”.
Además, se prioriza “proporcionar transporte aéreo, logística y transporte; asistir en la operación del aeropuerto y el puerto marítimo; y movilizar equipos de carga pesada” si son requeridos. La consigna: “Hacer coincidir el medio de transporte adecuado con la plataforma adecuada, en el lugar correcto y en el momento correcto”.
Gestión mortuoria y víctimas
Barrett reconoció que las cifras oficiales de fallecidos “seguirán aumentando” a medida que se depuren registros y confirmó apoyo “para almacenar y cuidar los restos”, incluida “la provisión de diez contenedores con capacidad de refrigeración”, además de la coordinación para “ADN, huellas dactilares y registros dentales” en la identificación.
Hospital móvil de emergencia de Samaritan Purse
Embajada de EEUU
Cooperación y próximos pasos
Ambos funcionarios subrayaron la colaboración con el gobierno venezolano de Delcy Rodríguez en la distribución. “El pueblo venezolano no enfrenta este desafío solo”, dijo Barrett. “Estuvimos con ustedes en las primeras horas. Seguimos con ustedes hoy. Estaremos con ustedes mañana”. La embajada, añadió, mantiene conversaciones con aerolíneas estadounidenses y con FAA/TSA para restablecer operaciones comerciales en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar cuando la infraestructura lo permita; American Airlines ya reanudó rutas a otras ciudades.
Para Donovan, la misión encaja con el mandato regional del Comando Sur: “Ayudar a las naciones es lo que hacemos. Lo hemos hecho ocho veces desde 2010”. Mientras “se nos siga necesitando, nuestro enfoque es ampliar lo hecho hasta ahora y retirar nuestras fuerzas cuando ya no sean requeridas, listos para la próxima respuesta”, añadió. Su balance: “Siempre puede haber mejoras, pero la realidad es notable: un esfuerzo extraordinario y no podría estar más orgulloso de nuestros compañeros por tierra, aire y mar”.
Donovan con infantes de la marina de EEUU
Embajada de EEUU
Barrett cerró con la hoja de ruta política: además de la emergencia, la respuesta se alinea con el plan de tres etapas de la administración de Donald Trump para Venezuela —“estabilización, recuperación económica, reconciliación y transición democrática”— y con un tejido de socios que incluye a “Samaritan’s Purse, Cáritas, Catholic Relief Services, Naciones Unidas” y el DART.
“Estoy muy orgulloso de esta red y de ver una entrega eficiente, rápida y confiable de esta asistencia”, dijo. “Sostendremos este esfuerzo para que siga cubriendo de manera fiable las necesidades del pueblo venezolano”.
*Con colaboración de Víctor Salmerón