Washington envía una señal política que profundiza la grieta con Bogotá e incide en la campaña presidencial, mientras apuesta por normalizar la relación bilateral una vez Colombia elija nuevo mandatario en 2026.
El mandatario prepara al país para entrar en una fase de "lucha armada" ante una eventual agresión militar. Washington, por su parte, anunció la destrucción de una segunda embarcación vinculada, según Donald Trump, al narcotráfico que opera desde Venezuela.