Sus propuestas se inspiran en líderes como Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos. “Contra el narcoterrorismo que Petro ha mimado, mano de hierro como Bukele. Contra el derroche del Estado, recorte con medidas económicas como las de Milei. Contra el caos y la tiranía de la izquierda radical, determinación como la que ha tenido el presidente Trump”, afirma.
A esa retórica añade promesas concretas: reducir en 40% el tamaño del Estado, lanzar en sus primeros 90 días de gobierno una operación para capturar o dar de baja a “diez cabecillas del crimen organizado”, construir diez megacárceles y crear un bloque de “búsqueda anticorrupción”.
A ello suma el conservadurismo que lo acerca a grupos religiosos, con su oposición a lo que califica como “genocidio del aborto”, la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo y el rechazo a que “las universidades y los colegios se transformen en trincheras ideológicas de adoctrinamiento progresista”. La marca De la Espriella se promociona también como fuera del sistema y divide el espectro entre “los de siempre” —la clase política tradicional— y “nosotros, los nunca”.
En sus intervenciones, en alusión a su clasificación como de extrema derecha, habla de la “extrema coherencia”. Con un tono de catecismo que mezcla valores tradicionales y mano dura frente al crimen, interpela al público: “¿Creen en Dios? ¿En la familia como núcleo de la sociedad? ¿En que los criminales deben ir a una cárcel de verdad? ¿Que los bandidos que no se sometan tienen que ser dados de baja? ¿En la economía de libre mercado? ¡Bienvenidos a la extrema coherencia!”.
El litigante de 47 años también se muestra como un modelo de éxito: es millonario, aviones privados, negocios como su propia marca de ron, Defensor, cuenta con su tienda virtual De la Espriella Style y viste ropa de marca, aunque en la campaña hizo de la camiseta de la selección de futbol su signo distintivo.
Las sombras del abogado
Algunos de los reparos a su figura política provienen de las sombras que arrastra de su pasado como abogado. Dos nombres concentran buena parte de esas críticas: Alex Saab, señalado como operador financiero de Nicolás Maduro y procesado por lavado de dinero en Estados Unidos, y David Murcia Guzmán, creador de la firma DMG, responsable de una pirámide que dejó en la ruina a más de 200.000 clientes.
Analistas señalan que el despegue de la candidatura de De la Espriella, centrada en la promesa de mano dura, ocurre en un escenario donde la seguridad se ha convertido en la principal preocupación de los colombianos. El fracaso del plan de paz total de Petro, que buscó negociar con los grupos armados, derivó en una violencia mayor.
A esto se añade “el petrismo”, un movimiento que se esforzó en dividir al país entre el pueblo, a la izquierda, y el resto representado como “esclavistas”, marcado además por emblemáticos casos de corrupción y la ineficiencia en resolver problemas como el deterioro de la salud pública. En ese entorno, emergió una figura que capitalizó la polarización y borró al centro.
Filósofo en campaña
Iván Cepeda, nacido en Bogotá hace 63 años, es uno de los referentes más visibles de la izquierda colombiana. Filósofo y defensor de derechos humanos, su trayectoria política está marcada por la memoria de su padre, Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 en medio de la violencia contra la Unión Patriótica.
Desde su llegada al Congreso en 2010, se ha consolidado como una voz cercana a las organizaciones de víctimas, un referente de movimientos sociales y un actor clave en los diálogos de paz con las FARC y el ELN.
Vinculado al Partido Comunista en su juventud, Cepeda también ha ganado notoriedad por su papel en el proceso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe, a quien llevó ante los tribunales en un prolongado caso de manipulación de testigos conocido como el “juicio del siglo”. Aunque la primera instancia había impuesto una condena de 12 años de prisión, la justicia terminó absolviendo al exmandatario en segunda instancia.
En la primera vuelta apostó por actos en plazas públicas, donde leía sus discursos a las bases que secundan el Pacto Histórico, el movimiento que agrupa a la izquierda. Se presentó como la garantía de la continuidad del gobierno de Petro, quien con decisiones como el aumento significativo del salario mínimo, la entrega de tierras a campesinos y un discurso que ha sostenido la bandera de las reformas sociales en un país marcado por la desigualdad mantiene una aceptación de 46%.
Déficit fiscal y mirada de EEUU
La contracara de esa política de exapansión fiscal es que Petro deja un país endeudado, con un gasto público inédito y un sistema de salud quebrado tras intentos fallidos de reforma.
Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Colombia no solo está gastando más de lo que recauda, sino que es el país de la región que más empeoró su balance fiscal en el último año, al pasar de un déficit de 2,4% del PBI en 2024 al 3,6% en 2025, según publicó el diario El Colombiano.
Desde EEUU, la figura de Cepeda genera rechazao entre los republicanos, empezando por Donald Trump.
A través de una publicación en Truth Social, Trump felicitó a De la Espriella por haber obtenido la mayoría de votos en la primera vuelta. Sin nombrarlo, describió a Cepeda como "un marxista de la izquierda radical".
"Debido a sus enormes logros en la vida y a su apoyo político hacia mí, personalmente, es un honor para mí darle a Abelardo mi respaldo total y absoluto", agregó Trump.
Un grupo de legisladores estadounidenses, encabezado por María Elvira Salazar, enviaron una carta al Gobierno de EEUU sobre la segunda vuelta en Colombia: “No puede convertirse en Cuba o Venezuela”, afirmaron en referencia a Cepeda.
Cepeda no tiene hijos; su entorno cercano asegura que reserva el afecto para sus sobrinas, sus tres chow chow y su compañera, la antropóloga Pilar Rueda. En la campaña debió exhibir un informe médico que certifica su buen estado de salud, tras haber enfrentado un cáncer de colon.
Como heredero del rumbo trazado por Petro, defiende la continuidad de las negociaciones de paz con los grupos ilegales y plantea abrir un diálogo con los movimientos sociales para atacar las raíces de la violencia. Propone profundizar la progresividad tributaria, gravando grandes fortunas y reduciendo exenciones a las empresas, con el fin de financiar programas sociales.
En las redes
Ante la evidencia de que este libreto no ha sido suficiente, Cepeda rompió con lo que analistas llaman “la campaña en blanco y negro” para ingresar al “color” de las redes sociales en la recta final de la campaña. Grabó videos pateando balones de fútbol, pintó murales y recibió el respaldo de jóvenes seguidores del kpop —el pop coreano— que crearon una comunidad digital bajo el nombre de Kpopers por el Pacto Histórico.
En un intento por moverse al centro Cepeda obligó a Petro a dejar a un lado el propósito de convocar a una reforma de la Constitución, algo que alimenta el temor a iniciativas radicales de izquierda. Además, se desmarcó del presidente al no secundar sus denuncias de fraude en la primera vuelta y aceptar los resultados.
Observadores internacionales, entre ellos Sebastián Kraljevich Chadwick, secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA, coinciden en que la primera vuelta —pese a las denuncias de Petro sobre manipulación del padrón electoral— fue “un fiel reflejo de la voluntad ciudadana”.
Kraljevich Chadwick agregó ante la consulta de El Observador USA, que "si bien pueden existir diferentes opiniones respecto al proceso, la observación que realizamos nosotros es bien concluyente al respecto". Así, la Organización de los Estados Americanos descartó las denuncias infundadas de Petro.
La Misión de Observación Electoral de la OEA en Colombia, encabezada por el ex Presidente de República Dominicana Leonel Fernández, repetirá su monitoreo en la segunda vuelta. Integrada por 95 observadores y especialistas de 22 nacionalidades, tendrá presencia en 26 departamentos y en el Distrito Capital, así como en cinco ciudades en el exterior, desde donde también se observará el desarrollo para los colombianos residentes fuera del país.
Este domingo los colombianos volverán a decidir en las urnas: está por verse si se confirma el resultado de la primera vuelta o si Cepeda logra dar la sorpresa.