2 de agosto de 2026 9:16 hs

En un escenario donde Estados Unidos y Europa tienen como prioridad reducir el control de China sobre los minerales críticos, insumos esenciales para fabricar armas, automóviles, computadoras y para la industria aeroespacial, Colombia tiene la posibilidad de posicionarse como un proveedor estratégico. Pero esta oportunidad depende de que el próximo gobierno de Abelardo De la Espriella logre imponer autoridad en el territorio y frenar la expansión de los grupos armados que al negocio del narcotráfico han sumado la minería.

Un informe elaborado por Fedesarrollo, un centro de pensamiento colombiano, junto con Loom Strategy Centre, Regulando para el Estado, no para el crimen: renta fiscal, crimen organizado y minerales críticos en Colombia advierte que grupos armados como el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC ya tienen “participación en toda la cadena del oro y se están diversificando hacia los minerales críticos, donde el Estado todavía no conoce su participación”.

Extracción ilegal de oro en Colombia

Extracción ilegal de oro en Colombia

La investigación recuerda que la cadena criminal del oro se consolidó entre 2010 y 2015, impulsada por el boom internacional del precio y por el reposicionamiento del ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC en los vacíos territoriales tras el acuerdo de paz de 2016.

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Desde 2024, múltiples fuentes documentan una nueva fase: la diversificación de los grupos armados desde el oro hacia los minerales críticos. Aunque la magnitud de esa diversificación sigue siendo incierta, la evidencia es fragmentada y muchas incautaciones carecen de caracterización mineralógica. Sin embargo, el informe subraya que la presencia “ya está confirmada cualitativamente”.

Colombia posee minerales críticos como cobre, níquel, niobio, tantalio y zinc. El cobre se concentra en el Cinturón Andino, un sistema que en Chile y Perú alberga las tres minas más grandes del mundo y que se prolonga hacia territorio colombiano. El níquel tiene producción consolidada en Cerro Matoso, Córdoba, mientras que en las zonas fronterizas con Venezuela se registran depósitos de niobio y tantalio.

Minería ilegal Colombia

Minería ilegal Colombia

Estos recursos son insumos esenciales para cuatro frentes simultáneos: la industria manufacturera, los sistemas de defensa avanzados, la digitalización y la inteligencia artificial. El cobre, por su maleabilidad y conductividad, atraviesa todos ellos; el níquel resulta clave para baterías y aceros especiales; y el niobio y el tantalio son indispensables en semiconductores, aleaciones de alto desempeño y tecnologías de la transición energética.

“La oportunidad de mayor valor estratégico para Colombia no está únicamente en extraer, sino en procesar. El midstream —refinación, fundición y separación— es la etapa de la cadena donde la dependencia de China es más aguda. Un país que desarrolle capacidad de procesamiento, y no solo de extracción, deja de ser proveedor de materia prima para convertirse en socio estratégico de Estados Unidos y de la Unión Europea, precisamente en el eslabón donde ambos buscan con urgencia alternativas”, dice el estudio.

La economía criminal

El oro es una fuente de recursos para los grupos armados que, a raíz del fracaso del plan de paz del gobierno de Gustavo Petro, que buscó desmovilizarlos mediante mesas de negociación, se han fortalecido, aumentando su número de combatientes y afianzando su control territorial.

A diciembre de 2025, los grupos armados ilegales sumaban más de 27.000 integrantes entre combatientes y redes de apoyo, un aumento del 23,5% respecto al año anterior. En solo 12 meses, más de 5.000 personas se incorporaron a estas organizaciones.

Soldado de las Farc

Soldado de las Farc

¿Cuánto les aporta el oro? El estudio calcula que en 2025 la economía criminal obtuvo por su explotación ingresos brutos de entre 32 y 34 billones de pesos (alrededor de 10.000 millones de dólares), equivalentes al 1,9% del PIB colombiano. Esa cifra supera las ventas trimestrales de Ecopetrol, la empresa petrolera del Estado.

“Si fuera una empresa, estaría entre las cinco más grandes del país por flujo de caja. Pero no paga impuestos, y financia a las estructuras armadas que el Estado debe combatir”, resalta el estudio de Fedesarrollo y Loom Strategy Centre.

En Colombia, la extracción ilícita de oro se concentra en Antioquia, Cauca, Chocó, Nariño y el sur de Bolívar, con presencia adicional en las zonas aluviales de la cuenca amazónica.

Hoy el crimen organizado opera en toda la cadena del oro: desde la exploración y extracción hasta el transporte, la comercialización y el lavado. Los márgenes más altos no están en la mina, sino aguas abajo, en manos de intermediarios y exportadores. En algunos territorios, las estructuras armadas cumplen funciones clásicas de gobernanza criminal: cobran impuestos, regulan la actividad y hasta proveen bienes y servicios, sin necesidad de intervenir directamente en la producción.

El atractivo del oro se explica también por su portabilidad: un millón de dólares equivale a unos 35 kilos de cocaína, pero apenas a 7 de oro a precios actuales. Y mientras la simple posesión de cocaína constituye prueba de delito, la del oro no.

Aliado de Washington

El próximo 7 de agosto, Abelardo de la Espriella asumirá como nuevo presidente de Colombia y pondrá en marcha un giro en la política de seguridad. Su plan contempla cinco ejes: ultimátum a los jefes de los grupos armados, fin de la “paz total”, reestructuración de las Fuerzas Armadas, revisión del acuerdo firmado en 2016 por el expresidente Juan Manuel Santos con las FARC y la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas, la alianza militar de Washington con países de la región.

La afinidad con Donald Trump abre paso a una nueva etapa en la que todo apunta a que Washington incrementará su cooperación en materia de seguridad con Colombia, con el objetivo de reforzar la lucha contra el narcotráfico y, al mismo tiempo, ampliar su base de proveedores de minerales críticos.

Abelardo De la Espriella

Abelardo De la Espriella

Durante la campaña electoral, De la Espriella se declaró admirador del mandatario republicano y recibió su apoyo explícito. Tras consolidar su triunfo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lo invitó a “trabajar con el Departamento de Guerra y la Coalición de las Américas contra los carteles, para revitalizar la alianza militar entre nuestros dos países”.

La Coalición o Escudo de las Américas es una iniciativa de la administración Trump en la que se han alineado distintos países de América Latina para atacar al crimen organizado en todo el Hemisferio Occidental, bajo el objetivo de Washington de reafirmar su dominio en la región.

De la Espriella no dudó en señalar que tan pronto asuma la presidencia se sumará a la iniciativa. “A partir del 7 de agosto, Colombia hará parte del Escudo de las Américas. Colombia no será más gobernado por un gobierno complaciente con el narcoterrorismo, pasaremos a combatirlo como corresponde”, aseguró.

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