La operación militar de Estados Unidos en el Caribe contra los cárteles de drogas generó una fuerte polémica dentro y fuera del país. En medio de una creciente tensión con el régimen de Nicolás Maduro y tras la destrucción de varias embarcaciones que presuntamente habían salido de Venezuela con drogas, el presidente Donald Trump decidió declarar a las bandas del narcotráfico como “combatientes ilegales” y determinó que EEUU está en un “conflicto armado no internacional”. A pesar de las críticas, el 71% de los estadounidenses apoya estas acciones, según una encuesta.
"¿Está a favor o en contra de que EEUU destruya las embarcaciones que transportan drogas hacia Estados Unidos desde Sudamérica?", fue la consulta realizada a más de 2.400 personas para la encuesta mensual Harvard CAPS/Harris realizada a principios de octubre, una colaboración del Centro de Estudios Políticos Estadounidenses de la Universidad de Harvard y Harris Poll.
El informe encontró, además, que el apoyo fue transversal entre partidos: el 89% de los republicanos, el 67% de los independientes y el 56% de los demócratas estuvieron a favor de la medida.
Encuesta de Harvard CAPS / Harris Poll. ¿Está a favor o en contra de que EEUU destruya las embarcaciones que transportan drogas hacia Estados Unidos desde Sudamérica?"
71% de los encuestados está a favor de que EEUU destruya las embarcaciones que transportan drogas hacia Estados Unidos desde Sudamérica.
Encuesta de Harvard CAPS / Harris Poll
A comienzos de septiembre, EEUU desplegó buques de guerra en el Caribe, cerca de Venezuela, para combatir el narcotráfico. A los pocos días, Trump anunció por primera vez que las fuerzas estadounidenses habían atacado y hundido una embarcación que transportaba drogas desde Venezuela. A partir de ese momento, se realizaron al menos otros tres ataques más a embarcaciones, con un saldo de al menos 21 muertos.
El 2 de octubre, el presidente envió una notificación al Congreso en la que anunció su decisión de declarar a los cárteles dedicados al narcotráfico como “grupos armados no estatales” cuyas acciones “constituyen un ataque armado contra los Estados Unidos”. Para ello, citó el término del derecho internacional de “conflicto armado no internacional”, que se refiere a una guerra con un actor no estatal. El memorando, difundido por medios como AP y The New York Times, buscaba sentar una base legal para los ataques contra embarcaciones en el Caribe.
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Los argumentos del gobierno
La operación militar en el Caribe, cerca de las costas de Venezuela, fue presentada por las autoridades estadounidenses como una acción antinarcóticos contra el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, ambos catalogados como organizaciones terroristas por parte de la administración Trump, que señala a Maduro como líder de este último grupo.
Por su parte, el gobierno de Maduro niega las acusaciones y acusa a EEUU de usar el tema del narcotráfico como una excusa para impulsar un cambio de régimen en Venezuela. En un nuevo intento por aliviar las crecientes tensiones con Washington, el dictador venezolano se ofreció recientemente a colaborar con la administración Trump en la captura de los líderes del Tren de Aragua, una banda criminal venezolana que opera en varios países de la región.
Trump aseguró que las actividades ilícitas de los carteles han tenido consecuencias devastadoras para Estados Unidos durante décadas, matando a millones de ciudadanos de su país.
Donald Trump habla ante militares -30-9-25 - AFP
Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, aseguró: “El presidente actuó de conformidad con el derecho de los conflictos armados para proteger a nuestro país de aquellos que intentan traer veneno mortal a nuestras costas, y está cumpliendo su promesa de enfrentarse a los cárteles y eliminar estas amenazas a la seguridad nacional para que no asesinen a más estadounidenses”.
“Ahora vamos a vigilar a los carteles. Vamos a vigilar muy seriamente a los carteles que entren (la droga) por tierra”, advirtió Trump. “Teníamos muchas drogas que entraban por el mar y ahora ya no hay lanchas, no hay lanchas de pescadores, no hay nada”, aseguró.
Los cuestionamientos a la legalidad de la operación
Los ataques en el Caribe generaron diversos cuestionamientos, tanto de congresistas demócratas como republicanos, mientras varios especialistas señalaron que pueden haber violado el derecho internacional. Luke Moffett, profesor de la Queens University de Belfast y experto en reparaciones, derechos humanos y derecho internacional humanitario, le dijo a BBC que “se puede utilizar la fuerza para detener una embarcación, pero generalmente deben emplearse medidas no letales”.
Cualquier movimiento de este tipo debe ser “razonable y justificado como necesario en defensa propia, cuando hay una amenaza inminente de lesiones graves o pérdida de vida”, agregó el especialista, que señaló que las acciones de EEUU probablemente eran “ilegales bajo el derecho del mar”.
Para Geoffrey S. Corn, juez retirado y ex asesor del Ejército en temas vinculados al derecho bélico, los cárteles del narcotráfico no estaban involucrados en “hostilidades” contra Estados Unidos, porque vender un producto peligroso no es lo mismo que un ataque armado. El especialista consideró además que es ilegal atacar a civiles que no participan directamente en hostilidades, por lo que calificó la medida de Trump como un “abuso”, que traspasa una línea legal.
Esos ataques representan una seria escalada respecto a las tareas de decomiso de drogas y detenciones que acostumbraban a realizar barcos de la Guardia Costera estadounidense, con la colaboración de fuerzas de países de la región.