Las pérdidas masivas de empleos por la IA son “una posibilidad real”
La semana pasada, el cofundador multimillonario de Anthropic, Chris Olah, fue invitado por el Vaticano a la conferencia de ética donde el papa León XIV habló sobre el impacto de la IA en el primer gran pronunciamiento de la Iglesia católica sobre la IA.
Durante la audiencia, Olah, quien dirige la investigación en Anthropic, la empresa creadora del chatbot Claude y una de las startups de IA más valiosas del mundo, dijo que "existe una posibilidad real de que la IA desplace la mano de obra humana a muy gran escala" y que apoyar a los trabajadores desplazados será “un imperativo moral de proporciones históricas".
Olah además reforzó la retórica que el CEO Dario Amodei ha venido utilizando sobre los peligros de la IA y reconoció que todos los principales laboratorios de IA, incluido el suyo, operan bajo presiones comerciales, geopolíticas y personales que “a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto”.
Chris Olah. AP
Chris Olah, cofundador de Anthropic.
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Sostuvo que la supervisión externa de líderes religiosos, gobiernos y la sociedad civil es esencial porque ningún investigador, por bien intencionado que sea, puede escapar de esos incentivos, y dijo a la sala que las decisiones sobre IA “no deberían quedar en manos de las personas de la industria”.
“Necesitamos que más sectores del mundo —comunidades religiosas, sociedad civil, académicos, gobiernos— hagan lo que su Santidad ha hecho aquí: tomarse esto en serio, analizarlo detenidamente e impulsar los acontecimientos en una dirección mejor”, dijo
En febrero, el gobierno de Trump ordenó a todas las agencias de Estados Unidos que dejaran de usar la tecnología de Anthropic después de que esta se negara a permitir al ejército estadounidense un uso sin restricciones. Anthropic, que se presenta como la empresa de IA que pone la seguridad y la mitigación de riesgos en primer plano de su investigación, demandó al gobierno.
Altman: "No creo que vayamos a tener un apocalipsis laboral"
Por su parte, el CEO de OpenAI plantea un panorama muy diferente. Sam Altman se muestra más optimista sobre la tecnología. Él afirmó que el rápido desarrollo y la adopción de la inteligencia artificial es poco probable que cause un "apocalipsis laboral" global y que estaba "equivocado" en sus proyecciones anteriores de que arrasaría con categorías enteras de empleos.
En una intervención virtual durante una conferencia del Commonwealth Bank of Australia (CBA) en Sidney, Altman afirmó que inicialmente le preocupaba el impacto que la IA tendría en los niveles de empleo a nivel mundial.
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Añadió que él y sus directivos habían acertado en general con las predicciones tecnológicas de OpenAI al lanzar ChatGPT en 2022. Sin embargo, reconoció que se equivocaron bastante en cuanto a las implicaciones sociales y económicas.
"Me alegra haberme equivocado. Pensaba que a estas alturas se habrían eliminado muchos más puestos de trabajo de oficina de nivel básico de los que realmente se han eliminado", sostuvo Altman. "Ahora creo entender mejor por qué no ha sucedido, y obviamente estoy agradecido, pero en ese aspecto mis intuiciones fallaron", agregó.
El contexto
En medio de este cruce de declaraciones, la reciente ola de despidos en el sector tecnológico dio nuevas armas al bando de los "catastrofistas". Meta, por ejemplo, recortó casi 8.000 empleos tras proyectar un gasto de capital en IA de al menos 125.000 millones de dólares para este año. Una decisión que se suma a las de firmas como Coinbase, Block, Pinterest y Shopify, que ya habían vinculado la reestructuración de sus plantillas al avance de esta tecnología."
"La IA cuesta mucho dinero y los despidos pueden compensar esos costes", explicó Sophia Velastegui, exdirectora de IA en Microsoft y actual CEO de Velastegui Ventures a Axios. Y añadió que la IA se está convirtiendo en la explicación conveniente para cualquier reducción de personal.
Sin embargo también hay pruebas recientes que apuntan en la dirección opuesta. Según un informe reciente de investigadores de Stanford, "La economía estadounidense en 2026: ¿Qué aspectos tener en cuenta?", aunque en EEUU el desempleo subió ligeramente desde 2023, afectó predominantemente a sectores con la menor exposición a la IA.
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Por otra parte, algunos gigantes tecnológicos ya están frenando su adopción de la IA al notar que las promesas de un aumento masivo en la productividad no se han cumplido. El director de operaciones de Uber, por ejemplo, admitió que los costes de esta tecnología son cada vez "más difíciles de justificar", poco después de que su director de tecnología agotara el presupuesto de TI para 2026 debido al uso de la IA. En una línea similar, Microsoft está reduciendo algunas de sus licencias de Claude Code, según The Verge, una decisión que Fortune atribuyó directamente a sus elevados costes.
Anthropic superó a OpenAI en valor de mercado y se acerca al billón de dólares
Este jueves en un comunicado, Anthropic anunció que recaudó 65.000 millones de dólares en una nueva ronda de financiamiento que elevó su valuación a 965.000 millones de dólares, lo que la convirtió en la startup de inteligencia artificial más valiosa del mundo, por encima de OpenAI, creadora de ChatGPT.
Con ese número, Anthropic rozó el umbral del billón de dólares (en el sistema latinoamericano, es decir, un millón de millones) en un sector donde los valores de mercado crecen a velocidad cada vez mayor.
Gran parte de ese crecimiento se explica por la demanda corporativa de Claude, el conjunto de herramientas de IA que Anthropic desarrolló para tareas que van desde la programación hasta la ciberseguridad. Esa demanda, sin embargo, también generó problemas operativos: en los últimos meses la empresa tuvo dificultades para atender todos los pedidos y debió restringir el uso durante las horas pico, mientras ofrecía incentivos para que algunos clientes consumieran capacidad fuera de esos horarios. El problema no es exclusivo de Anthropic: el crecimiento de los usuarios corporativos y de las llamadas tareas agentic —procesos más largos, con más pasos y mayor consumo de procesamiento— empuja la demanda de chips gráficos e infraestructura a un ritmo que supera la oferta disponible incluso para las empresas mejor fondeadas del sector. Una parte importante del capital de la nueva ronda está destinada a ampliar esa capacidad.
OpenAI fue valuada en 852.000 millones de dólares en una ronda de financiamiento cerrada en marzo, y que Anthropic la haya superado en ese indicador no supone una ventaja técnica o comercial definitiva ya que ambas compañías disputan contratos corporativos, talento e infraestructura de entrenamiento, pero sí marca un cambio en la percepción del mercado privado sobre cuál de las dos tiene mayor potencial de crecimiento en el corto plazo.
Anthropic fue fundada en 2021 por Dario Amodei y Daniela Amodei junto con un grupo de ex empleados de OpenAI, con eje en la seguridad de los sistemas de IA. Desde entonces creció hasta convertirse en uno de los laboratorios más influyentes del sector, con productos dirigidos tanto a usuarios individuales como a grandes empresas.
Tanto Anthropic como OpenAI estudian salir al mercado público, posiblemente antes de que termine el año. Según fuentes citadas por Bloomberg News, se espera que ambas empresas avancen con sus respectivas ofertas públicas iniciales en el otoño boreal. OpenAI, por su parte, prepararía en los próximos días o semanas la presentación confidencial de documentación preliminar ante los reguladores bursátiles de Estados Unidos.