Sectores que hace apenas una generación no existían se convirtieron en los principales financiadores de la política en Estados Unidos. Se trata de las industrias de las criptomonedas, la inteligencia artificial y las apuestas en línea, rubros que en las midterms de este año lograron desplazar el peso tradicional de actores consolidados como Wall Street, las petroleras y las farmacéuticas, impulsando un gasto récord en la campaña.
En solo los primeros 15 meses del ciclo electoral, las empresas estadounidenses gastaron la cifra sin precedentes de 517 millones de dólares en las elecciones a la Cámara de Representantes y al Senado de EEUU de 2026. Según datos de la organización sin fines de lucro Public Citizen, dedicada a la rendición de cuentas corporativa, el monto acumulado al cierre del primer trimestre ya superó el récord anterior de 461 millones de dólares registrado durante los dos años del ciclo electoral de 2024.
Esta cifra no incluye el fuerte desembolso previsto para la recta final de la campaña de cara a las elecciones. "La magnitud del gasto empresarial en este ciclo electoral no tiene precedentes", afirmó Rick Claypool, director de investigación de Public Citizen a Reuters.
Claypool argumentó que este gasto corre el riesgo de amplificar la influencia de un pequeño grupo de intereses minoritarios y permitir que cuestiones como la regulación de las criptomonedas y la IA, la demanda energética de los centros de datos y la supervisión del juego en línea eclipsen problemas más importantes para la economía familiar, como los altos precios de la gasolina y la atención médica.
"Cuando el dinero de las grandes corporaciones puede inundar el discurso político, queda menos espacio para hablar de lo que realmente le importa a la gente", dijo Claypool.
Sin embargo, pese al gasto récord en estas elecciones, los resultados de las primarias mostraron que el dinero no asegura la victoria de los candidatos.
De hecho, candidatos demócratas progresistas al Senado, como James Talarico en Texas y Abdul El-Sayed en Michigan, construyeron sus campañas con éxito bajo el argumento de que las grandes corporaciones y los donantes adinerados ejercen una influencia desmedida en Washington.
La red de super PACs y el gasto récord en publicidad
El flujo masivo de recursos desde los sectores tecnológico y de las apuestas online representó al menos 294 millones de dólares del total gastado en lo que va de la campaña, según estimaciones de Public Citizen. Estos se encauzaron a través de una red de super PACs, comités afiliados y organizaciones sin fines de lucro, que no están obligadas a revelar la identidad de sus donantes.
Aunque estos grupos no pueden coordinarse de manera directa con las campañas ni donar directamente a los candidatos, disponen de capacidad ilimitada para financiar publicidad, movilización de votantes y eventos políticos.
A esta estructura se suman los aportes a título personal de los grandes donantes. Magnates como Elon Musk, fundador de Space X, y Sergey Brin, cofundador de Google, invirtieron sumas multimillonarias en este ciclo electoral para respaldar causas específicas y comités de acción política.
Mientras tanto, la empresa Meta donó 65 millones de dólares a cuatro super PAC diferentes para que los destinen a apoyar a candidatos de ambos partidos en elecciones estatales en California, Texas, Illinois y otros estados.
Al contemplar el total del gasto político, incluidas las donaciones de magnates como Musk, sindicatos y organizaciones sociales, la inversión en publicidad electoral alcanzará la cifra récord de 11.600 millones de dólares en estas midterms. De acuerdo con proyecciones de la firma de investigación de publicidad política AdImpact, el monto superará el máximo histórico de 11.200 millones registrado en el ciclo 2023-2024.
Se desarman las fronteras partidarias
En las elecciones de 2024, las empresas de criptomonedas respaldaron o enfrentaron a los candidatos en función de su postura hacia el sector, sin importar su afiliación partidaria. Tal fue el caso de firmas como Coinbase, Ripple y la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz, que invirtieron grandes sumas de dinero a través del super PAC Fairshake.
Esta estrategia sirvió de modelo para las grandes tecnológicas, las plataformas de apuestas deportivas y otros sectores en las actuales elecciones de mitad de mandato, según señalaron estrategas demócratas y republicanos a Reuters.
La IA y las casas de apuesta se suman a la estrategia
Por su parte, la industria de la inteligencia artificial, que en 2024 apenas tuvo repercusión, irrumpió de lleno en esta campaña. OpenAI y Anthropic protagonizaron este año una disputa a través de super PACs que superó los 20 millones de dólares en las primarias demócratas del distrito 12 de Nueva York, en Manhattan, donde apoyaron a facciones opuestas debido a sus discrepancias sobre la regulación del sector. En esa contienda, el asambleísta Alex Bores, defensor de controles estrictos para la IA, recibió fondos respaldados por Anthropic, mientras que sectores afines a OpenAI financiaron a sus rivales.
“Básicamente, se trataba de dos grupos de IA enfrentándose entre sí, y los candidatos eran secundarios”, explicó Brendan Glavin, director de OpenSecrets, una organización no partidista que supervisa la financiación de campañas electorales, a Reuters. “Han emulado mucho de lo que hizo la criptomoneda en 2024”, agregó.
A medida que enfrentan un mayor escrutinio y una creciente presión regulatoria, las plataformas de apuestas en línea también están aplicando esta estrategia.
Firmas como DraftKings, FanDuel, Fanatics y la casa de apuestas británica bet365 destinaron más de 72 millones de dólares al ciclo electoral, convirtiendo al sector en el tercer mayor donante corporativo de estas elecciones, según Public Citizen.
De acuerdo con los registros oficiales, la mayor parte de estos fondos se canaliza a través de dos comités de acción política afiliados, American Conservative Fund y American Future, hacia contiendas estatales donde la industria enfrenta los mayores desafíos regulatorios.
En paralelo, la plataforma de mercados de predicción Polymarket aportó en junio un millón de dólares a través de su matriz, Blockratize Inc., al super PAC republicano Congressional Leadership Fund, vinculado al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Los organismos de control de la financiación de las campañas electorales afirman que la cantidad de dinero que se está invirtiendo en este ciclo electoral es asombrosa.
"Un tercio del dinero que las empresas han invertido desde 2010 se gastó en este ciclo electoral, y aún no terminó. La cantidad de dinero que las empresas destinaron a estas elecciones no tiene precedentes", aseguró Claypool.