Cuando Medio Oriente contenía la respiración ante la expectativa de que Estados Unidos intensificara su ofensiva militar contra Irán, Donald Trump anunció que ordenó cesar las operaciones tras ser informado de que sus aliados en la región acordaron las bases para poner fin a la guerra y normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz, la vía naval estratégica por donde circula una quinta parte del petróleo que abastece a la economía global.
En su red social Truth Social el mandatario afirmó que "Estados Unidos está preparado y listo para actuar contra la República Islámica de Irán, con unos niveles de terror militar, fuerza y poder que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, Irán y otros países de Oriente Medio nos acaban de pedir que suspendamos cualquier ataque, ya que se han acordado los términos generales de un acuerdo".
Aviones de combate de EEUU
EFE
Agregó que "esto incluiría la apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz, así como el fin de la amenaza nuclear de irán. A raíz de esta petición, he accedido, en beneficio futuro del mundo y, asimismo, de la supervivencia de un irán próspero y exitoso, a cancelar el ataque, siempre y cuando se pueda alcanzar rápidamente un acuerdo. El estado de Israel se une a mí en este compromiso. Manos a la obra, todos, y hagámoslo".
El memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre la administración de Donald Trump y Teherán, que abría un espacio de 60 días para alcanzar un acuerdo de paz sólido terminó sin valor alguno en medio de nuevos intercambios de fuego.
Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero con el objetivo de eliminar toda posibilidad de que desarrollara un arma nuclear. La respuesta estratégica de Teherán fue cerrar el estrecho de Ormuz, disparando el precio del petróleo, encareciendo los combustibles y golpeando a la economía global. Ahora, Irán no parece dispuesto a permitir la navegación por el estrecho sin ejercer autoridad, como ocurría antes de que comenzara la guerra.
En este entorno el petróleo Brent, el principal marcador, cerró la semana pasada por encima de los 90 dólares el barril, frente a menos de 72 dólares a comienzos de julio.
Como ha sido usual en otros momentos del conflicto Irán le resto importancia al anuncio de Trump. El ministro iraní de Defensa dijo en X que el país “no estaba ni sorprendido ni pasivo” tras el anuncio de Trump y señaló que Irán continúa en alerta ante amenazas concretas de Estados Unidos.
La propuesta
Un funcionario regional dijo a Associated Press que la propuesta anunciada por Trump contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y la suspensión de ataques en toda la región, incluidos los de milicias respaldadas por Irán en Irak contra los países árabes del Golfo Pérsico y Jordania.
Estados Unidos, a cambio, pondrá fin a su bloqueo naval sobre Irán y permitirá que Teherán exporte su petróleo, tal como se establecía en el acuerdo tentativo de alto el fuego, agregó.
Aún no se ha alcanzado ningún acuerdo, pero los esfuerzos de mediación están en marcha, señaló el funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con la prensa.
Todavía no está claro cómo la nueva propuesta aborda un punto clave: el deseo declarado de Irán de cobrar tarifas o peajes a los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, una posición a la que Estados Unidos se ha opuesto firmemente.
Los mediadores
Un diplomático informado sobre las conversaciones dijo al Financial Times que funcionarios de Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos llamaron a sus homólogos estadounidenses en un esfuerzo coordinado para convencer a Washington de mantener el proceso diplomático y suspender los ataques.
Los estados del golfo Pérsico temían que una reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán desencadenara una ronda intensa de combates que se extendería a múltiples frentes y sumiría a la región en un caos aún mayor, dijo el diplomático.
También existe preocupación de que un nuevo repunte de la guerra lleve a los hutíes respaldados por Irán —que han intensificado su conflicto con Arabia Saudita en las últimas semanas— a intentar cerrar Bab el-Mandeb, otra vía marítima clave que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, en última instancia, con el océano Índico.
Trump junto al príncipe heredero de Arabia Saudita Mohammed bin Salman
AP
El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, líder de facto del reino, habló por teléfono con Trump el sábado y planteó preocupaciones sobre la posibilidad de que Estados Unidos escalara el conflicto con Irán, según la agencia de prensa saudí.
El sábado, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, habló con sus homólogos de varios países, incluidos Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. Les dijo que si Estados Unidos o Israel atacaban, Teherán reaccionaría con fuerza para defenderse y Washington asumiría las consecuencias, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní.