Por qué la polémica propuesta de Irán y EEUU de cobrar peaje en el estrecho de Ormuz choca con el derecho internacional
Tras el anuncio de una tregua temporal, la normalización del flujo petrolero mundial pende de un hilo. Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz al cobro de peajes, una demanda que Trump respondió sugiriendo gravámenes propios. Esto no solo desafía los tratados de la ONU sobre el Derecho del Mar, sino que amenaza con romper décadas de consenso sobre la libre navegación.
La tregua temporal entre Irán y Estados Unidos desató una ola de incertidumbre global, mientras se negocian las condiciones para normalizar el transporte petrolero. Ahora una importante polémica rodea el pedido de Teherán de cobrar peajes en el estrecho de Ormuz como condición para reabrir la vía. Al mismo tiempo, Donald Trump redobló la apuesta al insinuar que Washington también podría imponer sus propios gravámenes al tránsito marítimo.
Estas pretensiones no solo desafían la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que garantiza la libre navegación pacífica, sino que amenazan con romper un consenso internacional de décadas y sentar un peligroso precedente para el comercio mundial.
El estrecho de Ormuz, el cuello de botella más crítico para la economía energética global ,por donde pasa el 20% del petróleo mundial, se convirtió en el epicentro de una disputa que trasciende lo militar. Después del anuncio del alto el fuego de dos semanas acordado por EEUU, Israel e Irán, la reapertura del estrecho quedó condicionada a la propuesta iraní de cobrar peajes.
Entre los 10 puntos propuestos por Irán para poner fin a la guerra se incluye una disposición que le permite, junto a Omán, cobrar a los barcos que pasan por el estrecho de Ormuz, según informó AP, citando a un funcionario regional que estuvo directamente involucrado en las negociaciones. El dinero recaudado de los peajes sería utilizado para la reconstrucción del país.
Al ser consultado sobre si permitiría que Irán cobre peajes para finalizar el conflicto, Trump respondió que le gustaría que EEUU impusiera su propio gravamen en el canal. "¿Qué tal si nosotros cobramos peajes? Deberíamos hacerlo. Ganamos", dijo durante la conferencia de prensa del lunes. Previamente, funcionarios estadounidenses habían calificado estas acciones de ilegales.
Asimismo, Trump mencionó el miércoles la posibilidad de la creación de una empresa conjunta para gestionar la navegación en este estrecho a cambio de un pago.
La posibilidad de que los países cobren un peaje en el estrecho de Ormuz choca con el Artículo 17 del Tratado del Derecho del Mar, ratificado por 171 naciones y la Unión Europea, que garantiza el derecho de "paso inocente" para los buques que no representen una amenaza para los estados ribereños.
La actual ley entró en vigor en 1994, pero la libertad de navegación en los mares del mundo ha sido un derecho fundamental durante cientos de años, basado en la idea de que el mar no pertenece a nadie.
Aunque la Convención de la ONU ha estado vigente durante años, su aplicación es imperfecta debido a que un puñado de naciones nunca la ratificaron. Entre estos países se encuentran Estados Unidos e Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi. AFP
No obstante, el hecho de que los países hayan seguido sus normas durante décadas reforzó la ley como un statu quo consuetudinario. "No haber ratificado la convención no le otorga (a Irán) total libertad de acción en el estrecho de Ormuz. Sigue sujeto al derecho internacional y, notablemente, a este derecho consuetudinario de paso", señaló Julien Raynaut, director de la Asociación Francesa de Derecho Marítimo, a AP.
Los expertos advierten que permitir que Irán, Omán o EEUU cobren por el paso a través del estrecho sentaría un precedente peligroso. Esto abriría la puerta a restricciones en otros puntos estratégicos, como el estrecho de Taiwán, el de Gibraltar o el de Malaca.
Irán ya comenzó a cobrar a los buques
Después del inicio de las hostilidades con EEUU e Israel, Irán bloqueó el estrecho mediante ataques y amenazas directas a la navegación, convirtiendo el tránsito en una operación de alto riesgo. Esta parálisis derivó en una escasez energética inmediata en Asia, disparó los precios de los combustibles en Occidente y puso en jaque el crecimiento económico global.
Poco después, Teherán implementó un opaco sistema de inspección bautizado por analistas navieros como "el puesto de peaje". En este contexto, los buques eran obligados a desviarse hacia la isla de Larak para entregar información sensible a la Guardia Revolucionaria. Bajo este esquema, trascendió que al menos dos embarcaciones habrían pagado el equivalente a 2 millones de dólares en yuanes chinos para obtener el permiso de paso.
Irán - bandera en monumento tras anuncio de tregua - 8-4-26- EFE
Una bandera iraní envuelve una estatua en Teherán tras el anuncio de la tregua
EFE
¿La economía mundial requiere de la reapertura del estrecho de Ormuz?
Desde una perspectiva estrictamente financiera, algunos economistas sugieren que el impacto de estos peajes sería marginal para el mercado global. El argumento sostiene que un cobro de dos millones de dólares a un superpetrolero con dos millones de barriles se traduce en un incremento de apenas un dólar por barril, un costo que el sistema podría absorber sin grandes sobresaltos.
"La carga no recae en los consumidores globales, sino abrumadoramente en los estados del Golfo que suministran el petróleo que transita por el estrecho", escribió el think tank Bruegel en Bruselas, señalando que la economía mundial se beneficiaría instantáneamente de la reapertura del estrecho, devolviendo el 20% del petróleo mundial al mercado y bajando los precios.
Faltante de petroleo en Francia. AP
Faltante de petroleo en el este de Francia.
AFP
Además, al reducir los precios del crudo, se eliminaría un beneficio geopolítico multimillonario para Rusia, cuyo petróleo tiene repentinamente una mayor demanda a pesar de las sanciones.
La cotización internacional del petróleo, que antes del conflicto rondaba los 72 dólares por barril, escaló hasta los 118 dólares el pasado 31 de marzo. Sin embargo, tras conocerse la noticia de la tregua, el crudo Brent retrocedió hasta los 94,55 dólares.
La UE pide libertad de navegación sin restricciones
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En este contexto, la Unión Europea reclamó este jueves que debe garantizarse la libertad de navegación en el estratégico estrecho de Ormuz sin "pago ni peaje alguno".
"El derecho internacional consagra la libertad de navegación, lo que significa (...) que no debe haber pago ni peaje alguno", declaró el portavoz de la Comisión Europea, Anouar El Anouni, en rueda de prensa en Bruselas. "La libertad de navegación es un bien público y debe garantizarse", añadió.
El ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, calificó este jueves de "inaceptable" la idea de establecer un mecanismo de peaje en el estrecho de Ormuz.