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El presente de Peñarol se transformó en un desafío constante contra la sanidad. Lo que debería ser una etapa de consolidación futbolística de cara a los grandes objetivos del año, se ha convertido en un complejo rompecabezas para Diego Aguirre, quien observa con preocupación cómo "la enfermería de Los Aromos" no deja de recibir protagonistas mientras el calendario no da tregua.

La incertidumbre en la zaga

El último golpe llegó este fin de semana con Nahuel Herrera. El juvenil, quien venía ganando terreno en la consideración del cuerpo técnico, sufrió una preocupante dolencia en su hombro derecho. Este lunes es un día clave: la resonancia magnética determinará el alcance real del daño y, lo más importante, si es necesaria una intervención quirúrgica que lo marginaría por un tiempo prolongado, entre dos y tres meses. como informó Referí este domingo.

"Lo de Nahuel (Herrera) me preocupa mucho, mucho", dijo Diego Aguirre en la conferencia de prensa luego del empate 1-1 ante Danubio del sábado.

Para colmo de males, la variante inmediata en ese partido ante Danubio también terminó en sanidad. Diego Laxalt, quien ingresó justamente por Herrera, sintió el pinchazo característico de un desgarro en el isquiotibial izquierdo. Una baja sensible por la polifuncionalidad y la jerarquía que el exfutbolista de la selección uruguaya aporta al esquema del DT carbonero.

Retornos esperados y procesos lentos

No todas son nubes negras en Los Aromos. Para el encuentro de este sábado ante Albion, Aguirre respira con los regresos de Maximiliano Olivera y Eduardo Darias.

20250115 Eduardo Darias Peñarol entrenamiento práctica pretemporada. Foto: @OficialCAP

Eduardo Darias

Por otro lado, la situación de los laterales y la ofensiva sigue bajo lupa.

Lucas Hernández continúa en su proceso de recuperación tras una lesión de meniscos y una complicación posterior que le demandó más de un mes de rehabilitación y aún sigue afuera.

En el ataque, la baja de larga data es la de Abel Hernández, quien apenas pudo disputar 7 minutos en el debut ante River Plate argentino en enero antes de sufrir una fisura de ligamentos que trastocó todos los planes ofensivos.

El horizonte: Copa Libertadores

La urgencia de Diego Aguirre tiene una fecha marcada en rojo: la primera semana de abril.

El debut en la fase de grupos de la Copa Libertadores es el gran objetivo de la institución, y el entrenador sabe que no alcanza con tener a los jugadores de alta, sino que necesitan ritmo de competencia.

El rompecabezas consiste ahora en gestionar las cargas para que, en este mes de margen, el plantel logre hacer el fútbol necesario para llegar al estreno internacional con el rodaje que la alta competencia exige.

Pero más allá de eso, Diego Aguirre debe rezar para que no haya nuevos lesionados y además, Peñarol está obligado a seguir ganando, con todas estas bajas, en el Torneo Apertura.

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