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La selección uruguaya llegó a Miami este domingo por la noche para su debut en el Mundial 2026 ante Arabia Saudita, en una jornada marcada por el atraso en su salida desde Playa del Carmen.

La llegada de la celeste fue seguida por un gran contingente de hinchas uruguayos, alrededor de un centenar, que se juntaron en el hotel Renaissance Fort Lauderdale West durante horas.

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Sobre las 17:30 ya había un pequeño número de fanáticos esperando en las afueras del hotel, debido a que no tenían autorización a pasar si no estaban registrados en el recinto. Era mucho mayor el número de policías alrededor, con no menos de diez vehículos protegiendo el perímetro.

Otro grupo, en tanto, estaba dentro del hotel ya que había reservado una habitación allí para quedarse en el lugar de la celeste, buscando una oportunidad de acercarse a los jugadores. Un hincha contó que pagó 180 dólares la noche para cuatro personas.

La expectativa era alta. Todos estaban con banderas y camisetas celestes, muchos de ellos con copas del mundo en las manos. No son pocos los que se ven campeones en poco más de un mes.

Unos de ellos eran Enzo y Óscar, que nacieron en Miami pero sus padres son uruguayos, por lo que dicen que son "gringos de nacimiento, uruguayos de corazón". Estaban acompañados de Diego, que se mudó años atrás. "Se me paran los pelos de los brazos, nosotros generalmente viajamos a todos lados con Uruguay, es una emoción que no te puedo decir", expresó Enzo al hablar de qué sintió cuando se enteró que la selección iba a llegar a su ciudad.

Javier, en tanto, llegó con sus dos hijos y un amigo este domingo desde Montevideo, y solo asistirá al encuentro ante Arabia. Eligieron el Renaissance para tener la chance de aunque sea tener "un desayuno" con algún jugador celeste. Los niños querían una foto con Federico Valverde, el padre con "quien sea".

Afuera estaban esperando hace dos horas Alessandro y Marina. Él es italiano, napolitano, dueño de un restaurante en Miami, ella es uruguaya, pero ambos son hinchas de la celeste. Marina lleva 33 años en Miami y Alessandro doce, el tiempo que llevan casados. Cuando se enteraron de que la selección iba a jugar en su ciudad decidieron estar. Le erraron al hotel, pasaron a la intemperie una tormenta, pero se mantuvieron cuatro horas ahí.

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La larga espera

Ya conscientes del atraso de la selección, las personas presentes pensaban que la delegación iba a llegar a las 19:20, pero la cosa se fue atrasando. En un momento los policías empezaron a vallar la entrada, y ahí el público se separó: parte quedó en el estacionamiento del hotel, y otra parte salió del complejo y quedó detrás de una reja, al costado de un lago que daba a la carretera.

En el costado de la ruta se agolpó la mayor cantidad de gente. Entre ellos había dos hinchas que se conocieron en las afueras del Renaissance Marina, al que varios fanáticos concurrieron por equivocación. Adrián lleva doce años en Miami, a donde se mudó por el trabajo de su pareja. Marió llegó al país en 2002, por la crisis. "Cuando escuchás el acento te das cuenta. Acá casi no veo uruguayos, siempre nos confunden con argentinos", afirmó el primero.

Ambos remarcaron que es "muy especial" ver a la selección en Miami. Adrián fue futbolista, y dijo que al verlo desde ese lado espera que los jugadores "corran con fuerza", y valoró que el combinado tiene futbolistas "para competir". "Cuando vaya contra Cabo Verde lo voy a vivir como uno de ellos, agradezco a Dios poder estar a 15 minutos", expresó, mientras que Mario expresó que siempre que la selección va a Estados Unidos él está ahí.

El sol fue cayendo, y los hinchas se mantuvieron firmes mientras llegaba la noche. Un par de jóvenes decidieron cortar con la monotonía y comenzaron a cantar canciones de barra. Comentaron que se inspiraron en la Barra Celeste, que comenzó a aparecer en los partidos de la selección uruguaya, y cuando vieron que la gente estaba quieta empezaron a cantar su repertorio.

Un policía estadounidense, que hablaba fluido español, amenizaba la espera. Bromeaba con los hinchas, les decía dónde ubicarse para esperar a la Celeste, y hasta llegó a aplaudir algunas de las canciones que cantaron los hinchas.

Los cánticos de la gente que esperó a la selección uruguaya en el hotel de Miami

Los cánticos de la gente que esperó a la selección uruguaya en el hotel de Miami

La llegada de la selección uruguaya

En un momento la impaciencia comenzó a dominar. Cada vez que sentían una sirena, o veían que una moto policial se movía, empezaban a avisar que la selección estaba por llegar. Así estuvieron durante media hora, hasta que a las 20:30 un adolescente parado arriba de una valla gritó: "¡Ahí vienen!". Apenas se arrimó el frente del ómnibus uruguayo estallaron los gritos, junto con el tradicional "soy celeste".

Los jugadores comenzaron a bajar, y en principio empezaron a irse por la parte de atrás del hotel, pero en un momento cambiaron la pisada y se ubicaron, todos juntos, en el medio del estacionamiento para saludar a toda la gente. Fueron unos segundos, en los cuales la gente enloqueció pidiendo autógrafos y fotos, pero el plantel finalmente enfiló al interior del Renaissance por la puerta de atrás.

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Algunos hinchas quedaron disconformes. "Ni una foto", dijo lamentándose un hincha que estaba con la camiseta de Nacional. Otros valoraron la "emoción" de ver de cerca a los futbolistas.

Minutos después, todos los hinchas se fueron a la entrada del hotel, pero recibieron dos malas noticias. La primera fue que solo la gente registrada iba a ingresar, y la segunda la dijo el policía agradable al unísono, en un español perfecto: "¡Los jugadores no van a bajar al lobby del hotel!". Un señor lamentó que "el que esté reservado en el hotel" sí va a tener chance de ver a los jugadores. Otro comentó que en la Copa América 2024 habían tenido más chances de acercarse a los futbolistas.

La decepción del momento rápidamente se volvió a tornar en fiesta. Un grupo de hinchas había llevado un bombo, y comenzó a entonar más canciones de barra que levantaron al público que quedaba en la vuelta. El que tocaba el bombo era Sebastián, y espera poder ingresar su instrumento al partido con Arabia, donde muchos de los hinchas estarán presentes. Otros no consiguieron entradas o les parecieron extremadamente caras, pero al menos tuvieron la chance de tener un momento con su selección, y con su gente.

Temas:

Mundial 2026 selección uruguaya Miami Arabia Saudita

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