Mientras la selección argentina avanza a paso firme en el Mundial 2026, una tormenta judicial de magnitudes impredecibles se desató en las oficinas administrativas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según un exhaustivo informe publicado por el medio Infobae, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) junto a fiscales federales del Departamento de Justicia de Estados Unidos comenzaron a investigar formalmente la manera de los negocios comerciales y el manejo de los fondos millonarios de la entidad que preside Claudio "Chiqui" Tapia.
Un hito crucial en este avance institucional ocurrió en la ciudad de Miami, donde las autoridades estadounidenses convocaron a prestar declaración testimonial al empresario Guillermo Tofoni.
De acuerdo con lo detallado por Infobae, el objetivo prioritario de los agentes federales es rastrear la ruta, origen y destino de cientos de millones de dólares vinculados a contratos de patrocinio internacionales y derechos comerciales que circularon de forma sospechosa a través de cuentas bancarias radicadas en territorio estadounidense.
Una investigación a fondo contra la AFA en pleno Mundial 2026
La pesquisa pone un foco particular sobre el entramado financiero montado para la gestión de fondos en el extranjero.
La lupa de la Justicia de Estados Unidos se posó sobre la empresa TourProdEnter, liderada por Javier Faroni, que quedó a cargo de centralizar los cobros de los espónsors más importantes fuera de Argentina.
A través de la revisión de extractos bancarios de entidades como el PNC Bank, Citibank, JP Morgan y Bank of America, los investigadores detectaron transferencias millonarias desde estas cuentas operativas hacia al menos cinco sociedades de escasa o nula actividad comercial conocida en el mercado, identificadas como Soagu, Marmasch, Delker, Velpasalt y Mafer.
Ante la gravedad del escenario jurídico en pleno torneo, la conducción de la AFA optó por ensayar una respuesta pública inmediata en el plano legal.
Para ello, envió a un seminario clave en Miami a Tomás N. Regalado, embajador de la institución en Norteamérica, junto al abogado penalista Mariano Lizardo, encargado de la defensa de Claudio "Chiqui" Tapia.
A pesar de los intentos de la delegación por minimizar el impacto del caso, la intervención directa de la Justicia federal y el FBI marca el inicio de una etapa sumamente compleja para la dirigencia del fútbol argentino, demostrando que el verdadero partido de la AFA se está jugando en los escritorios de Estados Unidos.