La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, reconoció que la definición sobre si construir o no un túnel en 18 de Julio, así como su extensión total, es una "decisión política" que forma parte de las resoluciones que tomará el gobierno en las "próximas semanas".
"Esperamos que en las próximas semanas ya tengamos las definiciones tomadas", sostuvo la ministra en una entrevista con Lado B de TV Ciudad.
Sostuvo que, en este momento, los técnicos y autoridades que trabajan en este proyecto están validando estudios y avanzando en el "diseño conceptual con componentes casi ejecutivos" de algunos aspectos de la reforma, que buscará reducir los tiempos de viaje en las principales arterias de la ciudad: 18 de Julio, 8 de Octubre/Camino Maldonado y Avenida Italia/Avenida Giannattasio.
Dicho de otra forma: abarcará los corredores que van desde Plaza Independencia hasta Zonamérica o desde Plaza Independencia hasta El Pinar, con un intercambiador en ambos casos en la zona de Tres Cruces. El trazado en el mapa de la capital sería una especie de "Y", con la Plaza Independencia en el extremo y las dos ramificaciones hacia el oeste y el este.
Sobre esos corredores circularán, en carriles exclusivos, ómnibus articulados o BRT por sus siglas en inglés. El viaje se validará antes de subir, por lo que los tiempos de bajada y subida al vehículo (que tendrá cuatro puertas por las que entrar y salir) también disminuirán.
El aspecto más polémico y controvertido de la reforma refiere a la posible construcción de un túnel en 18 de Julio, para el cual se plantean extensiones máximas –desde Plaza Independencia hasta Tres Cruces– o mínimas –desde Plaza Independencia hasta Ejido, por ejemplo–.
La construcción del túnel y, por ende, su extensión son aspectos que no están definidos y el intendente de Montevideo, Mario Bergara, ha advertido sobre los efectos que generarán las obras y su duración.
"Es verdad que el túnel ha concentrado una parte de la interacción pública. Pero, es una parte. Obviamente, es una muy importante. Es una obra de infraestructura, una obra civil de la que no tenemos memoria. Pero lo cierto es que la reforma, la transformación del transporte metropolitano, es mucho más que la obra", argumentó Etcheverry.
La ministra reconoció que las estimaciones en la reducción de los tiempos de viaje cambian si está o no el túnel. Con esa construcción, las reducciones serían mucho más significativas.
"Eso cambia. Y es parte de las valoraciones que se están haciendo, profundizando (...) Hay una reducción (si no se hace el túnel), pero es menor que el soterramiento total", aclaró.
Consultada sobre quién tomará la decisión final respecto al túnel, Etcheverry sostuvo que se trata de un trabajo "en equipo", aunque recordó que el gobierno asumió un compromiso en la campaña electoral de "transformar el transporte público".
"Es un compromiso que parte de la necesidad de la gente", resaltó y agregó que el Frente Amplio partió de eso para "responder" a la demanda popular.
El tema, entonces, lleva el "monitoreo permanente" del presidente de la República. "No es que tenga la última palabra, acá hay un equipo de trabajo. La decisión es una decisión política, sobre la base de toda esta evidencia que se está construyendo", argumentó.
La reducción de los tiempos de viaje estimada, según detalló Etcheverry, es de varios minutos por trayecto. Por ejemplo: desde Zonamérica hasta Plaza Independencia hoy se pone, en promedio, 71 o 72 minutos, que podrían bajar a 45. Desde Plaza Independencia a El Pinar, en tanto, podría pasar de 81 o 82 minutos a 52 o 53. "Estamos hablando de una reducción importante día a día, además en la calidad del viaje", resaltó.