ver más

Tras concurrir a la Comisión de Educación de Diputados por el cierre de la Biblioteca Nacional, el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, informó en rueda de prensa que el centro quedará totalmente abierto para el público general en el último trimestre del año.

El ministro aclaró después que la "enorme mayoría" del servicio habitual de la biblioteca sé "cumple de manera ininterrumpida" incluso "desde el 26 de mayo", cuando ocurrió el cierre.

Es decir, lo que pasó en mayo fue un "cierre parcial acotado" al público general "no agendado".

Luego, en el último trimestre del 2025, habrá una reapertura de la misma con "mejoras" en el centro y un funcionamiento normal. Además, se habilitará una "sala de lectura" para escolares que estaba cerrada desde hace cinco años.

También se retomarán en esa etapa visitas con escolares, pero esta vez con un protocolo previo, habiendo solucionado los "problemas" que tiene hoy la biblioteca.

"Lo primero es solucionar las condiciones seguridad", explicó Mahía sobre el estado de la biblioteca.

Según explicó, buscaran hacer un "llamado de ideas" para poder potenciar el espacio. "En el mundo hay un problema de crisis con bibliotecas públicas", dijo.

"Si está en entredicho el modelo en el mundo, y el estado de situación de la biblioteca es el que todos conocemos, y si no se usa ese espacio que es patrimonio del Uruguay, entonces, nosotros creemos que tenemos que empezar a elaborar de fondo un proyecto que tenga aspectos vinculados a la innovación, al conocimiento, a la cultura y al mantenimiento del acervo cultural del país", dijo, y explicó que el proyecto no está pronto aún.

Quien también se refirió al tema fue el diputado del Partido Nacional Fermín Farinha que en rueda de prensa criticó el accionar de las autoridades de gobierno en el tema.

Según explicó, no existe un "expediente con una fundamentación necesaria" para llegar a la decisión de cerrar la biblioteca.

"No se aportó la documentación necesaria, las explicaciones hablan más de un pensamiento futuro en lo que tiene que ver con repensar la Biblioteca Nacional, pero en lo puntual, en lo que tiene que ver con la gravedad de la decisión, queda claro que hubo improvisación", aseveró.

Para Farinha, las respuestas de las autoridades dejaron "gusto a poco" en cuanto a las explicaciones.

"Creo que aquí no se ha aportado la documentación necesaria, no se ha aportado los elementos formales que den razonabilidad a una decisión de este tamaño", reiteró.

En el Día del Libro, el 26 de mayo, Schiappapietra anunció el cierre temporal de las puertas para el público.

"Queremos que vuelva a ser una biblioteca de puestas abiertas, un acervo seguro, y queremos que vuelva a vivir, que vuelva a tener gente", dijo meses atrás Schiappapietra en una conferencia.

La presidenta aseguró en su momento que la institución tiene una "crisis estructural" y de "usabilidad", y se deben encontrar soluciones urgentes para resolver un "caos organizacional" con varios "conflictos internos" vinculados.

En términos edilicios, la Biblioteca Nacional tiene problemas para combatir la presencia de ratas y de hongos debido a que no se contratan empresas para hacerlo, así como también otros inconvenientes sanitarios que incluyen la inundación de algunos sótanos. También hay varias salidas de emergencias bloqueadas por la acumulación de documentos y papeles. Por otro lado, se detectó el robo de al menos once manuscritos durante el 2024.

Pese al cierre siguieron disponibles los servicios con agenda: atención a investigadores en referencia, Sala Uruguay, Materiales Especiales y Archivo Literario; y atención en las oficinas de Depósito Legal, ISBN, ISSN y Derecho de Autor, así como la Sala Vaz Ferreira, bajo gestión del SODRE.

"Vamos a ir reabriendo a medida que sea seguro que las personas ingresen aquí, porque es una medida que tomamos en ese sentido", expresó Schiappapietra en su momento.

Temas:

Educación Biblioteca Nacional Mahía Rocío Schiappapietra

Seguí leyendo