El fenómeno de El Niño 2026-2027 continúa intensificándose en el océano Pacífico ecuatorial y alcanzó niveles que lo acercan a los episodios más fuertes registrados en las últimas décadas.

La anomalía semanal de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 llegó a +2,6 °C, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) analizados este jueves por Metsul Meteorología.

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El registro coloca al actual episodio en niveles de El Niño muy fuerte, conocidos informalmente como "Super El Niño", y lo deja a solo 0,4 °C del mayor valor semanal de la serie comparada por Metsul: los +3 °C alcanzados durante el evento de 2015-2016.

La evolución llama particularmente la atención por la rapidez con la que se produjo el calentamiento. Ya en julio, cuando la anomalía había alcanzado los +2 °C, Metsul señalaba que en los registros modernos no se había observado que el umbral de un Super El Niño se alcanzara tan temprano en el año.

El valor más alto desde el Super El Niño de 2015-2016

De acuerdo con el relevamiento de Metsul sobre los datos semanales de la NOAA, el máximo del Super El Niño de 2015-2016 fue de +3 °C, registrado en la semana del 18 de noviembre de 2015.

Otro de los grandes episodios, el de 1982-1983, llegó a +2,6 °C, mientras que el de 1997-1998 alcanzó un máximo semanal de +2,3 °C.

El evento de 2023-2024, en tanto, llegó a un máximo de +2,1 °C. De esta forma, el registro actual de +2,6 °C ya se ubica entre los valores más elevados de las últimas décadas.

Metsul advierte que el episodio actual todavía continúa intensificándose, por lo que su máximo podría registrarse más adelante.

ONI y RONI: por qué los dos índices muestran valores diferentes

Este año la NOAA comenzó a utilizar también el Índice Oceánico Niño Relativo (RONI) como una de sus principales herramientas para evaluar el fenómeno. Con esta metodología, el valor actual se ubica en +1,8 °C, correspondiente igualmente a un El Niño fuerte, según Metsul.

La diferencia entre ambos indicadores está en la forma de calcular el calentamiento.

El índice tradicional toma como referencia las anomalías de temperatura en la región Niño 3.4, mientras que el RONI ajusta ese dato teniendo en cuenta la temperatura del conjunto de los océanos tropicales. La NOAA explica que este indicador resta a la anomalía de Niño 3.4 la anomalía media de las aguas tropicales, lo que permite colocar los episodios actuales en una perspectiva histórica más comparable.

Con el RONI, por tanto, se busca determinar cuánto más caliente está el Pacífico ecuatorial respecto del resto de los trópicos, reduciendo el efecto que tiene el calentamiento general de los océanos sobre la comparación.

Un fuerte calentamiento también debajo de la superficie

Las señales de intensificación no se limitan a la superficie del Pacífico. Según el análisis publicado por Metsul, el calentamiento debajo de la superficie también alcanzó valores extraordinarios, una señal de la importante cantidad de energía acumulada en el océano tropical.

A esto se suma una gran onda oceánica de Kelvin que avanza hacia el este a través del Pacífico. Este tipo de ondas transporta aguas cálidas hacia el sector central y oriental del océano y puede contribuir a reforzar las condiciones asociadas a El Niño.

Los modelos climáticos actualizados a comienzos de agosto, según Metsul, elevaron además la intensidad prevista para el pico del fenómeno hacia finales de 2026.

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