El científico uruguayo Gonzalo Moratorio continúa realizándose los estudios previos para acceder al tratamiento experimental con células CAR-T contra el cáncer cerebral que padece, mientras espera que se libere una vacante para iniciar el procedimiento, según indicaron desde su entorno a El Observador.
Las fuentes señalaron además que, si bien días atrás se anunció que la campaña solidaria había alcanzado la meta económica necesaria para financiar el tratamiento, todavía restan ingresar algunos fondos ya comprometidos, por lo que la recaudación continúa.
La meta se alcanzó en proyección, pero aún faltan ingresos
El pasado 3 de julio, Moratorio anunció públicamente que la campaña había alcanzado el millón de dólares necesario para costear el tratamiento, luego de la subasta de una obra del escultor Pablo Atchugarry, vendida por US$ 33.000.
En ese momento, el virólogo calificó el resultado como "realmente un sueño" y dijo que la colecta representaba una enorme esperanza para afrontar la siguiente etapa de su tratamiento.
Sin embargo, allegados al investigador explicaron este jueves a El Observador que ese anuncio respondió a una proyección de los fondos comprometidos, ya que todavía no todo el dinero se encuentra depositado.
Entre los recursos pendientes figura la transferencia correspondiente a la campaña realizada junto a Antel —que, según las fuentes, supera los US$ 150.000 entre mensajes de texto y aportes efectuados desde teléfonos fijos—, además de lo que se recaude en un espectáculo solidario previsto para mediados de agosto en La Trastienda.
Las fuentes consultadas indicaron que el anuncio de haber alcanzado la meta llevó a que parte del público entendiera que la campaña había finalizado, lo que redujo la venta de entradas para ese evento. "En proyección ya se llegó al objetivo, pero todavía falta que ingresen esos fondos", resumieron.
A la espera de una vacante para comenzar el CAR-T
Según el entorno de Moratorio, el científico todavía no comenzó el tratamiento CAR-T. Actualmente se encuentra realizándose los estudios médicos requeridos para ingresar al protocolo y, una vez completada esa etapa, deberá esperar que exista una vacante para iniciar la terapia.
El tratamiento consiste en una inmunoterapia experimental que modifica genéticamente células T del propio paciente para que puedan identificar y atacar las células tumorales.
Por otra parte, señalaron que Moratorio atraviesa un momento de importante desgaste físico y emocional, por lo que decidió mantener un perfil bajo y alejarse de las entrevistas. "Está muy cansado", subrayaron.
Según explicaron, en este momento el investigador prefiere concentrarse en su recuperación, compartir tiempo con su familia y afrontar esta etapa lejos de la exposición pública, mientras espera poder comenzar el tratamiento en Estados Unidos.
Qué es el tratamiento CAR-T al que busca acceder Moratorio
La terapia con células CAR-T es una forma de inmunoterapia personalizada que modifica genéticamente células del propio sistema inmunitario para que puedan reconocer y destruir las células cancerosas. Actualmente se utiliza para algunos tipos de cáncer y también se encuentra en investigación para otros, como determinados tumores cerebrales.
El procedimiento comienza con la extracción de linfocitos T mediante un proceso llamado leucaféresis. Esas células son enviadas a un laboratorio especializado, donde se modifican genéticamente para incorporar un receptor capaz de identificar células tumorales. Posteriormente se multiplican y vuelven a infundirse en el paciente. Todo ese proceso puede demorar varias semanas.
Antes de recibir la infusión, los pacientes suelen someterse a una quimioterapia de preparación y, una vez administradas las células CAR-T, deben permanecer bajo estrecha vigilancia médica durante varias semanas debido al riesgo de efectos adversos potencialmente graves, como el síndrome de liberación de citocinas o complicaciones neurológicas.
Se trata además de una terapia de muy alto costo. Solo la fabricación de las células CAR-T puede oscilar entre US$ 300.000 y US$ 475.000, sin contar hospitalización, estudios, procedimientos y otros gastos asociados al tratamiento.