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Gabriela compró un cordero a través de redes sociales para festejar el cumpleaños de su hijo de un año, pero cuando abrió la caja en su casa descubrió que el animal que le habían entregado no era el que había encargado.

Según contó a Subrayado (Canal 10), tras comparar precios dieron con una cuenta en redes en la que concretaron la compra. El pedido fue entregado a domicilio y pagado en efectivo: $ 2.633 por un animal de 12,600 gramos. Sin embargo, al guardarlo comenzaron las sospechas.

El fuerte olor del producto llamó la atención de la familia, que empezó a dudar de que se tratara de un cordero.

“Yo quería comprar un cordero porque tengo un gordito que cumple un año entre dos semanas y les encargué. Antes de ayer programamos la entrega, no tienen local físico, te entregan a domicilio, pagas en el momento, tampoco tenés que hacer transferencia ni nada porque supuestamente a ellos los estafan con transferencia”, relató.

Y continuó: “El martes tres y media de la tarde viene un muchacho en una camioneta y me entrega el cordero. Se lo pago, casi 3.000 pesos, se va y me lo deja arriba de la mesa. Inmediatamente abro la caja para ver qué había adentro, todavía jodiendo dije voy a fijarme si no es un perro. Abro la caja, yo estaba con mi suegra, así como abro era imponente el olor que tenía eso y llamé y le dije esto no es un cordero”.

La sospecha y la denuncia

Ante la duda, Gabriela llamó a una vecina con experiencia en el campo, quien le confirmó que se trataba de un perro.

“Todo esto pasó en 20 minutos e inmediatamente les escribo. Quiero saber qué me mandaron, porque esto es todo menos un cordero. Quiero que ya me traigan mi dinero y se lleven esto de acá. No me contestan, pasó una hora, dos horas, busco la publicación (...) encuentro que tienen dos números de contacto. Llamo al otro número, no me atienden, escribo y me contestan”, contó.

Según relató, desde la cuenta le respondieron que al día siguiente harían el cambio porque el repartidor no estaba disponible y le pidieron que freezara el animal.

“Vengan hoy porque si no con las cámaras que tengo frente a mi casa tengo la grabación del vehículo y del muchacho y voy a hacer la denuncia”, afirmó que les respondió.

Gabriela radicó la denuncia y la Policía investiga el caso a la espera del resultado de las pericias, que serán claves para confirmar la especie del animal.

Autoridades del INAC, del INBA y de la Intendencia de Montevideo concurrieron a la vivienda y, ante las sospechas de que no se trataba de un cordero, se llevaron el animal para su análisis.

“Me enteré desde ese momento que lo están rastreando y que hay otra denuncia”, indicó.

Y concluyó: “Quiero que los agarren obviamente, mi dinero sé que no lo voy a recuperar, es más la impotencia de saber que están haciendo eso”.

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