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Este miércoles se realizó la primera de las nueve audiencias del juicio por el femicidio de Natalia Lagos, la mujer que fue raptada por su expareja y murió en un accidente de tránsito en el peaje de Soca el 2 de agosto de 2023.

En una audiencia que duró alrededor de nueve horas, declararon ante la jueza letrada de Atlántida Claudia Valetti el padre de Natalia, sus dos hermanas, el amigo que estaba con ella cuando fue raptada y dos policías.

Fuentes del caso informaron a El Observador que los familiares de Natalia relataron los últimos ocho meses de la vida de Lagos, en los que se pueden ver la "evolución" de los abusos que sufrió por parte de su expareja.

La justicia imputó al hombre a mediados de agosto por femicidio, además de reiterados delitos de violencia doméstica, delito de violación de domicilio, el delito de desacato por haber incumplido medidas cautelares de acercamiento, hurto especialmente agravado y también una tentativa de homicidio. Desde entonces está en prisión preventiva.

El fiscal de Atlántida a cargo del caso, Ignacio Montedeocar, afirmó a El Observador que en la audiencia de este miércoles se mostró "un buen pantallazo" de lo que la Fiscalía cree "importante" para demostrar que el implicado debería ser condenado a 30 años de prisión, más 15 años más de medidas limitativas, por todos estos delitos.

Su comienzo como empleado de la familia y las prohibiciones que llevaron al quiebre de la relación

Según indicaron los familiares, el implicado comenzó haciendo "algunas changas" en el puesto de feria que regenteaba la familia Lagos, y luego pasó a ser "empleado efectivo" del local que regenteaba Natalia. Con el tiempo, y ya como pareja de la mujer, el hombre empezó a "exigir" que lo traten "como patrón".

En un momento, el involucrado pasó a vivir en la casa de Natalia, y luego empezó a "manejar la plata" de su puesto.

Con el tiempo, el hombre empezó a "matar la vida social" de su pareja. Le prohibió ir al gimnasio y juntarse "durante mucho tiempo" con sus familiares.

Esta situación llevó a que la familia convenciera a Natalia de dejar a su pareja. Por el miedo de que tomara represalias, los familiares "se turnaban para quedarse con ella".

Natalia denunció a su expareja en reiteradas ocasiones por violencia de género, pero el hombre seguía comunicándose con ella. Yanina, su hermana, dijo en una entrevista con El Observador que el agresor "golpeaba" a Natalia e incluso la amenazaba con matar a su hermana menor y a su padre.

Tres semanas antes de su muerte, el 13 de julio, Lagos se presentó a la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Parque del Plata para denunciar a su exnovio por distintas agresiones que había sufrido. Allí la mujer relató que tenía "miedo" de cruzarse con él, y pidió a las autoridades "ayuda" para que no se le "acerque más".

La jueza de Atlántida Florencia Sorrondeguy dictaminó de forma telefónica una "prohibición de contacto comunicación y acercamiento" en un radio de 500 metros, según se puede leer en la resolución judicial a la que accedió El Observador. El caso no llegó a la órbita de Fiscalía.

Por esta decisión la defensa de la familia denunció a una jueza y demandó al Estado por "falta de servicio", caso que aún sigue siendo investigado por la Suprema Corte de Justicia (SCJ).

Rafael Silva, abogado de la familia, criticó que la magistrada no preguntó si el agresor tenía "otras denuncias" por violencia en su contra, algo que cree hubiera cambiado el tenor de la medida cautelar ya que sí tenía antecedentes. También sostuvo que Sorrondeguy no solicitó en su orden dar cuenta del caso a Fiscalía.

¿Cómo sigue el juicio de Natalia Lagos?

Tras la primera audiencia de este miércoles, el 22 y 26 de agosto declararán ante la justicia distintos testigos de los hechos.

Silva dijo a El Observador que este jueves hablarán en audiencia "testigos del entorno familiar" de Natalia, entre ellos un tío y una prima, que aportarán "su granito de arena" para demostrar la relación conflictiva entre Lagos y su expareja.

Luego, desde el 27 de agosto y durante cuatro jornadas consecutivas darán su testimonio distintos médicos y policías.

El 11 de setiembre se desarrollará la octava audiencia, con nuevas declaraciones de policías y la palabra de dos amigas de Natalia, y un día después la última declaración del juicio la dará la expareja.

Después la justicia tendrá 15 días hábiles para dar su veredicto final. Montedeocar no descarta que se desarrolle alguna "audiencia complementaria" ante la aparición de algún testigo nuevo, y espera que el fallo de la jueza Valetti llegue en octubre.

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