En Uruguay hay historias que parecen haber quedado congeladas en el tiempo. Casos que durante décadas se contaron de una sola manera, como si ya no hubiera nada más para decir. Pero a veces, medio siglo después, aparece una voz que rompe ese relato.
Carlos Torterolo, uno de los dos hijos sobrevivientes de aquella aterradora noche de 1973, convivió durante años con una tragedia convertida en mito policial. El caso —que incluyó la muerte de dos niños, la acusación errónea de un inocente y una verdad que tardó en salir a la luz— atravesó generaciones y quedó grabado en la memoria colectiva de los uruguayos.
Tras ver la reconstrucción del caso realizada por Memoria Criminal, el ciclo de El Observador, decidió hablar. Por primera vez en profundidad, repasa recuerdos, cuestiona escenas que durante décadas se dieron por ciertas y ofrece una mirada distinta sobre una historia que parecía cerrada.
Embed - El Observador UY on Instagram: " En 1973, un crimen estremeció a Uruguay: una madre y sus cuatro hijos fueron encontrados en el fondo de un pozo en Colonia Nicolich. Un giro inesperado, una verdad incómoda y un caso real que todavía impacta. Memoria criminal es un ciclo que reconstruye los episodios policiales más impactantes de la historia de Uruguay. @danielcastrov @_sil_fernandez @faustinacingolani"
Durante décadas, gran parte de la opinión pública creyó que el responsable había sido Pablo Hernández Jara, un peón rural que incluso llegó a ser procesado por el caso. La propia María Teresa, hermana de Carlos y también sobreviviente, recordó años después que ella y su hermano repitieron esa versión porque habían sido inducidos por su madre.
María Teresa recordó, entrevistada por El País en mayo de 2023, que aquella noche su madre los vistió con la ropa de salir y les dijo que iban a pasear. Los llevó tomados de la mano hasta el pozo y los sentó en el borde antes de empujarlos al vacío. Décadas después, en su libro Hija del dolor. Hermana de la muerte, reconstruyó esos recuerdos y relató el miedo que sentía hacia su madre.
Ahora, su hermano Carlos, reflexiona sobre cómo se construyó públicamente el caso y el impacto que tuvo crecer bajo el peso de una tragedia convertida en leyenda policial. Además, recuerda cómo era realmente su madre y analiza las consecuencias que tuvo para su familia la difusión de una única versión de los hechos. También explica por qué eligió mantener silencio durante tantos años y qué lo llevó a hablar ahora.
Pese a que no es muy proclive a hablar de esa historia asegura que jamás pudo olvidarla, y ese es el motivo por el que Carlos persigue un objetivo mucho más profundo que el personal: dejar de revictimizar a las familias que, como esta, conviven con una herida que está (y estará siempre) lejos de cicatrizar.
"Es un martirio para quienes pasamos esos problemas", sostuvo al explicar por qué durante décadas evitó referirse públicamente al caso. "Yo pasé eso, pero hay otra gente a la que le han pasado otras cosas iguales o capaz hasta peor, y que año a año se recuerde es terrible", agregó.
Torterolo reconstruye, desde su propia memoria, uno de los casos policiales más impactantes de la historia uruguaya y pone en discusión aspectos de un relato que parecía definitivo.
La entrevista completa está disponible en el canal de YouTube de El Observador y también se puede ver a continuación.
Embed - Memoria Criminal, el caso Torterolo y la voz que faltaba: el hijo que sobrevivió rompe el silencio