ver más

Faltaban pocos minutos para las siete de la tarde cuando Andrés Ojeda, vestido de jean y camisa y mate en mano, llegó al Hotel Hilton en el Buceo. Lo esperaban un puñado de militantes, alguna selfie y varias entrevistas con los distintos medios. A esa hora, cuando faltaban 90 minutos para conocer los resultados, el discurso ya era bastante menos triunfalista que en las últimas semanas de campaña.

Llegar hasta acá es soñado”, repitió Ojeda en cada micrófono que se le acercó tanto en la entrada como en el tercer piso del hotel. Más de una hora después de haber llegado, y varias entrevistas después, se refugió en el sexto piso donde estaba su comando electoral. En el primero se concentraron el resto de los dirigentes colorados que fueron llegando en el correr de la tardecita, separados en habitaciones según los sectores.

Para la hora en que las encuestadoras anunciaron sus resultados, la música sonaba fuerte en el escenario montado en la calle Luis Bonavita donde esperaban unos pocos militantes. No hubo gritos, ni grandes festejos a las ocho y media de la noche, pero sí la confirmación de que el Partido Colorado había mejorado su votación respecto a 2019, llegando a un 16%, aunque sin ninguna chance de meterse en el balotaje.

El 27% de Delgado le quedó lejos a un Ojeda que durante las últimas semanas de campaña, junto a su comando, intentó instalar la idea de que la segunda vuelta estaba al alcance de la mano.

Los más de 380 mil votos que obtuvo su candidatura lo sitúan, sin embargo, bastante por encima de las elecciones de 2014 y 2019 –cuando los colorados apenas superaron los 300 mil votos– y casi igualada con la votación de Pedro Bordaberry en 2009, la mejor del partido en este siglo, cuando también superó los 380 mil (que significaron más del 17% de los votos).

Fue pasadas las diez de la noche cuando el candidato, ya con su chaleco característico, subió al escenario acompañado de Robert Silva y al ritmo de Llenos de magia de La Vela Puerca arengó a los militantes que se habían acercado hasta el escenario detrás del Montevideo Shopping.

Desde ese lugar definió como “increíble” la votación del Partido Colorado y levantó la primera ovación de la noche cuando le agradeció a su compañero de fórmula Robert Silva. Ojeda recordó el 3% que le daban las encuestas a su partido en el inicio del año, dijo que cumplió el objetivo de ser un “aporte para volver a ganar” y aseguró que era “solo el principio”.

Volver a lo que una vez fuimos”, gritó el candidato y fue el momento de mayor ebullición de los militantes que se animaron a cantar: “Volveremos a ser gobierno, como la primera vez”.

Pero el principal mensaje de la noche lo pasó poco antes del final de su discurso. Antes de invitar a los militantes a que lo acompañen a la Plaza Varela, donde la coalición reunió a todos los candidatos, reclamó mayor poder decisión en un eventual gobierno de Álvaro Delgado. “Ha cambiado la correlación de fuerzas dentro de la coalición. Hoy no solamente somos un socio importante de varios….”, estaba diciendo el candidato cuando una militante gritó: “más cogobierno” y el candidato remató mientras asentía: “Hoy somos el cogobierno del Uruguay que se viene”.

A esa hora ya estaba confirmado el derrumbe de Cabildo Abierto, que quedó relegado a ser un partido testimonial, y Ojeda se envalentonó al decir que eran el 40% de la coalición aunque los votos lo ubican más cerca del 30%. El peso ganado por el Partido Colorado es en bancas: tendrá 5 senadores (tenía 4) y 17 diputados (tenía 13), y es el único partido oficialista que aumentó su bancada parlamentaria.

Interna

La mayoría de los dirigentes ya habían abandonado el Hilton Garden cuando una decena de militantes comenzó a gritar “senador, senador” mientras rodeada y se sacaba fotos con Robert Silva. Los primeros números procesados por la Corte Electoral ya perfilaban al expresidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) como uno de los cinco representantes colorados en la cámara alta.

En esa cámara lo acompañarán, según los números primarios, Andrés Ojeda, Gustavo Zubía, Tabaré Viera y Pedro Bordaberry. Los dos últimos pertenecen a la 10, la que fue la lista más votada en la interna colorada pero los otros tres salen del sublema Unir para Crecer.

El regreso de Bordaberry, con la interna ya decidida, y su desempeño electoral ponían cierta incertidumbre sobre los equilibrios internos. La lista del ahora senador electo se quedó con casi el 40% de los votos colorados mientras que la 25 de Ojeda se se llevó un 27%. Sin embargo, el sublema que integraba el candidato junto con su compañero de fórmula, Robert Silva, el exfiscal Gustavo Zubía y el humorista Diego Delgrossi juntó el 60% de las adhesiones coloradas.

Otro de los que se aseguró su banca, en este caso en Diputados, fue el exprecandidato Gabriel Gurméndez. Con su lista en Maldonado le ganó la pulseada a Fernando Álvez, el candidato de Ojeda, y entrará a la cámara baja.

Temas:

elecciones Uruguay 2024 Andrés Ojeda partido Colorado

Seguí leyendo