Pablo Cánepa, un hombre de 39 años con ataxia cerebelosa idiopática, murió este lunes tras recibir la eutanasia. Cánepa, uno de los impulsores del tratamiento de la ley, fue la segunda persona en acceder al derecho.
La noticia fue informada por su hermano, Eduardo, quien difundió un sentido mensaje a través de las redes sociales de Pablo. "Rodeado del amor de su familia y amigos, Pablo partió ayer de este mundo. Se despidió con el humor que lo caracteriza hasta sus últimos minutos. Lo vamos a extrañar mucho", escribió.
Además del mensaje, compartió un video homenaje —al que se puede acceder aquí— en el que recorrió "momentos y afectos de su vida", hecho con "amor y con el archivo recabado".
En diálogo con El País, Eduardo comentó que el proceso fue "muy ágil" y que el equipo médico trabajó de forma "muy humana y profesional" con su hermano.
La historia de Pablo Cánepa
Hasta marzo del 2022, Cánepa era una persona sana de 35 años que profesionalmente se desempeñaba como diseñador gráfico, profesión que lo llevó a ser multipremiado por sus logos vinculados al centenario del Automóvil Club del Uruguay y a distintos personajes de series de televisión.
En lo personal, era un "ateo" devoto del Club Nacional de Football y un apasionado por la noche y las fiestas electrónicas.
Sin embargo, todo cambió ese 2022. Según repasó El Observador en esta crónica sobre la historia de Cánepa, sus problemas empezaron con unos mareos. Luego aparecieron pasos en falso, caída de botellas de las manos y un resbalón en la ducha.
Ante esta situación, fue al médico y allí le diagnosticaron una ataxia cerebelosa idiopática, una afección del cerebelo por causas que se desconocen. No había tenido un virus, ni un problema inmune, ni la enfermedad de Friedrich, ni una alteración genética.
A partir del diagnóstico, en menos de cuatro meses su cuerpo quedó inmóvil. Desde ese momento, se convirtió en uno de los impulsores del tratamiento de la ley de eutanasia y este 1° de junio fue la segunda persona en recibirla.
El Observador había sido el primer medio en contar su historia, que luego fue leída y releída en el debate parlamentario.