No es del todo cierto que solo se usa para jugar al golf. Los domingos a partir de las 14:00 está abierto al público, aunque en los meses de junio, julio y agosto está cerrado porque el terreno está embarrado.
En el mundo académico de la arquitectura dicen que el debate de si tiene que "quitarse" el parque al Club de Golf reaparece una y otra vez.
En las últimas semanas, lo hizo a partir de un artículo que publicó el doctor en Ciencias Políticas, Santiago López Cariboni, primero en el blog Razones y personas y después en La Diaria. A partir del artículo, el exdirector de Transporte de la intendencia, Gonzalo Márquez, le dedicó un hilo en X a este tema donde añadió algunos argumentos a favor de hacer público este parque.
En cambio, el presidente de la Comisión de Patrimonio de la Nación, William Rey, el presidente del Club de Golf, Santiago Fernández y ediles de la coalición manifestaron su rechazo ante esta idea en diálogo con El Observador.
La última concesión de la intendencia
En los hechos, el Club de Golf tendrá el parque hasta 2036. Ante consulta de El Observador, desde la Intendencia de Montevideo se limitaron a señalar que la concesión de uso trasciende esta administración.
En 2015 se venció la anterior que había dado en 1995 al Club de Golf el gobierno departamental de Mariano Arana por lo que se negoció un nuevo acuerdo.
En 2016 el intendente era Daniel Martínez y se hizo una concesión donde "se subió el canon que debe pagar el club a la intendencia", contó el presidente de la institución, Santiago Fernández.
Durante 20 años, el compromiso acordado con Arana, marcaba que debían dar 700 unidades reajustables mensualmente (actualmente alrededor de US$ 30 mil).
500 UR eran destinadas para convenios con ONG "que estimulen la creación y apoyo de mano de obra juvenil para mantenimiento y mejora de espacios verdes". 200 UR iban para el "mantenimiento de los espacios verdes circundantes al predio concedido", dice el compromiso de 1996 al que accedió El Observador.
El Club de Golf del Uruguay ubicado en Punta Carretas
Foto: Intendencia de Montevideo
Según Fernández, actualmente con el nuevo acuerdo se depositan en una cuenta de la comuna alrededor de "US$ 80 mil dólares por mes".
La resolución de 2016, a la que también accedió El Observador, dice que es el "10% de las sumas que perciba por concepto de cuotas sociales y matrículas de sus socios en forma anual, según surja de su balance del ejercicio económico anterior". Además, la suma "no podrá ser en ningún caso inferior" a 3.500.000 unidades indexadas (casi US$ 530 mil anual).
El club se tiene que hacer cargo del mantenimiento del parque y "de las veredas perimetrales y los espacios verdes circundantes al predio concedido, no quedando incluido el lago Cachón".
En 2016, la concesión se hizo por diez años "que se prorrogarán automáticamente por otros diez años, salvo que el Club de Golf del Uruguay se encuentre en incumplimiento constatado de sus obligaciones".
Los argumentos para sacárselo al Club de Golf
López Cariboni resumió sus argumentos en la nota publicada en La Diaria:
"(...) se trata de un parque extremadamente céntrico en la zona más cara de la ciudad y cuyo uso está capturado por unos pocos cientos de personas, que en cambio podría ser aprovechado por más de 600.000 montevideanos, que por tanto no sería en beneficio de la clase alta que reside en sus alrededores sino también del resto de los ciudadanos que viven en barrios del centro y periferia de la ciudad, que no es estrictamente necesaria la construcción de otro campo sustitutivo dado que la comparación internacional muestra un gran exceso de campos de golf por número de golfistas activos en Uruguay, que la recaudación que genera la concesión es minúscula con relación al presupuesto de la intendencia, que la explotación de actividades gastronómicas, culturales e incluso edilicias en un nuevo parque público puede cubrir ampliamente los costos de su mantenimiento, que el cierre del campo de golf no impide la permanencia de una nueva concesión para el club social del CGU donde 3.400 socios hacen otros deportes sin necesidad del uso exclusivo del parque, que en tal escenario el canon que ya paga el CGU podría mantenerse porque es casi idéntico al de otros clubes que igualmente instalados en un predio municipal no ostentan la captura de un parque de esas dimensiones (ejemplo, el club Biguá), que hay evidencia sólida sobre que el valor de los inmuebles adyacentes no tiene por qué decaer con el cierre del campo de golf, que esta política está en línea con otros cierres de campos de golf y consecuente apertura de parques públicos en ciudades de todo el mundo, que la literatura científica documenta ampliamente los beneficios sociales de la ampliación de la oferta y acceso a parques públicos, y que finalmente es muy difícil justificar este brutal privilegio a personas que por razones de herencia ya disfrutan de esa condición".
La cancha del Club de Golf en Punta Carretas
Foto: Uruguay Natural
Los argumentos para que lo siga teniendo el Club de Golf
El presidente del club dio sus argumentos en contra de esta idea.
Sobre la situación de las canchas de golf en el mundo, y su supuesto cierre para hacer un parque público, señaló que "todas las capitales importantes del mundo tienen una o más de una cancha en plena ciudad". Dio los ejemplos en América Latina de Buenos Aires, Santiago de Chile, Río de Janeiro, Lima y Asunción.
Si bien destacó el trabajo que hizo el doctor en Ciencias Políticas para su artículo, Fernández dijo que "le erra mucho en la cantidad de gente que asiste" al CGU.
López Cariboni citó datos de la Royal and Ancient Golf Club of St. Andrews, donde "Uruguay aparece como uno de los países del mundo con mayor cantidad de campos de golf por golfista registrado". "El promedio en América Latina y el Caribe es de 152 golfistas por campo, mientras que en Uruguay hay sólo 85 golfistas por campo", dice la nota en La Diaria.
Pero Fernández dijo que esto no es así: "Acá juegan todos los días 150-180 personas. Los fines de semana juegan de 400 a 500 personas. Se juegan todos los torneos internacionales. Es un reconocimiento en Sudamérica".
Afirmó también que "una de las cosas más destacables" es que trabajan en el club 165 personas, más "como 60 personas" que se encargan de la vigilancia e higiene del predio y del entorno, además de los que empleados para eventos específicos, como mozos tercerizados.
Además, aseguró que "casi que no hay obra social en Montevideo que el club no le dé participación en eventos con fines de beneficencia para ellos". Citó los ejemplos del Pereira Rossell, la Peluffo Giguens, Jubilar, Niños con Alas, etc.
En el club funciona una escuelita de golf a la que van "140-150 niños de entre 8 y 18 años". Dijo que allí hay becados y que a través de una promoción una persona puede volverse golfista "sin pagar una gota".
La cancha del Club de Golf en Punta Carretas
Foto: Uruguay Natural
La cancha no se puede tocar
La nota que planteaba las ventajas de liberar el parque apuntaba a las limitantes que tiene su apertura al público hoy en día. Además de solo permitirse los domingos desde las 14:00, decía que actualmente "no se puede entrar con cosas que dañen la cancha, como pelota de fútbol, bicicleta o un picnic". "Es decir, se puede entrar a contemplar su belleza pero no a hacer uso pleno del parque", valoraba.
"No es verdad", respondió el presidente del club. "Lo que no pueden hacer y es lógico es que suban con esos elementos a los greenes que es donde el pasto es cortito a nivel, con hoyo bandera.... Todo el resto del campo es totalmente libre", aseguró. Los greenes ocupan menos de 1 hectárea de las 39,7 totales del parque, dijo Fernández.
El parque solo está abierto al público los domingos porque hay juegos de golf todos los días, explicó. Sobre el cierre en los meses de junio, julio y agosto, dijo que es porque el suelo está "hiper mojado con barro y entonces si empiezan a ingresar con cosas se rompe la cancha".
Y el campo hay que cuidarlo porque es Monumento Histórico Nacional. Fernández sostuvo que los "muchos" turistas que llegan del exterior reconocen en Montevideo "esta belleza de tener un parque con una cancha de golf hecha por MacKenzie" que hizo "20 o 25 canchas en el mundo".
Alister MacKenzie
Foto: The Alister MacKenzie Society
Al ser Monumento Histórico el campo está protegido por la Comisión de Patrimonio de la Nación.
"La intendencia y el club no tocan un metro cuadrado de la cancha, no lo pueden tocar", dijo Fernández.
Para el presidente de la comisión, William Rey, no tiene sentido la propuesta de hacer el terreno del Club de Golf un parque público como cualquier otro.
Argumentó que la cancha de golf sería "un daño directo al objeto de la declaratoria" de monumento histórico, que fue definido como tal por su "estructura paisajística", y porque lo diseñó alguien como MacKenzie.
¿Se puede confiar en la intendencia?
Rey apuntó a otro aspecto: qué pasaría si el parque queda en manos de la intendencia.
"Cuando uno mira el estado de los parques, el que está al lado, el Parque Rodó... La falta de cuidado que la intendencia expresa en sus monumentos, en los canteros, en todo el área de paseo y recorrido, la caminería, los bordes. Todo es un verdadero desastre. Entonces, pobre parque de golf si termina en las mismas manos".
"Hay que ser bastante irresponsable desde una Comisión del Patrimonio para aprobar una propuesta de este tipo", afirmó.
Algo similar dijo el edil Pablo Fredes, que se fue del Partido Nacional para apoyar la precandidatura del colorado Andrés Ojeda. A su criterio, la intendencia "ha dado muestras fehacientes" de que "no logra gestionar de la mejor manera los espacios públicos".
"Solo hay que salir a pasear un domingo por parques y sitios verdes y el déficit es elocuente", aseguró.
"Si la intendencia no puede ofrecer un buen resultado a los contribuyentes de Montevideo con esta carga actual, parece poco conveniente adicionar más espacio para que gestione. Es casi una garantía de fracaso", opinó.
Fredes dijo que "quizás" se debe "revisar" la concesión al Club de Golf para que no sea "tan prolongada" y que se pueda "hacer un seguimiento más fino". "Pero hoy por hoy, dárselo para que lo gestione la intendencia es recargarla en un tema que no tiene buena nota", dijo el edil.
Sin embargo, el exdirector de Tránsito de la comuna, Gonzalo Márquez, respondió a quienes le señalaron dudas, tras su hilo de X, de que el gobierno departamental "pudiera gestionar bien un nuevo Parque en el Golf".
"Vengan al nuevo Parque en Villa Dolores que está hermoso. El mantenimiento de Parques es el ítem más valorado por los montevideanos", añadió y subió fotos del exzoológico.
¿Vender una parte para hacer edificios?
El también edil, pero del Partido Nacional, Javier Barros Bove, dijo que el planteo de sacarle el parque al CGU para dárselo a la intendencia "siempre" le genera una "duda": "¿Es para hacer parque o, efectivamente como es una de las tierras más valiosas, después se va a poner a la venta?".
"Todo lo que siempre he oído, incluso en algún momento de la administración anterior, era 'pasarlo a cobre'. Obviamente esos terrenos valen millones. Entre que lo gane la especulación inmobiliaria o siga en manos del Club de Golf, prefiero que siga en manos del Club de Golf", sostuvo Barros Bove.
Además, dijo que tampoco se debe ceder al "desespero". "Si bien originariamente formaba parte de todo el proyecto del Parque Rodó, tampoco es una zona de que no haya un pulmón y/o un disfrute por parte de la ciudadanía, como es el Parque Rodó y la rambla de Montevideo".
El Club de Golf del Uruguay ubicado en Punta Carretas
Foto: Intendencia de Montevideo
Justamente el exjerarca Márquez propuso en X "lotear 20% de esta superficie y destinar 80% restante al Parque".
Calculó que el costo del terreno es de US$ 1.200 millones. Sostuvo que "si se obtuvieran US$ 250 millones por venta 20% del predio" eso se podría usar como "inyección de recursos para destinar a usos alternativos más valiosos para la comunidad" y "para dar sostenibilidad a la gestión del nuevo Parque"
"Se trata de una reserva gigante de valor que la sociedad montevideana tiene, y que debe ser tomada como una oportunidad para generar un proyecto emblemático, que libere superficie al uso público y derrame valor al resto de la ciudad. No podemos darnos el lujo de no hacerlo", señaló.
Aunque en 2026 la concesión al Club de Golf se extenderá automáticamente a diez años, Márquez dijo que "quizás el próximo gobierno departamental podría negociar una recisión anticipada acordada".