El senador del Partido Nacional, Sebastián da Silva, presentó un proyecto de ley para que se prohíba la construcción e instalación de nuevos centros de datos sobre la superficie de de los acuíferos Guaraní y Raigón, incluyendo expresamente la zona de Libertad, departamento de San José.
La semana pasada, el Poder Ejecutivo anunció un proyecto de hasta US$ 5.700 millones vinculado a la compañía española Solaria para desarrollar un parque de centros de datos, que fue anunciada como la mayor en la historia del país. La primera fase del proyecto incluirá 200 megavatios de centros de datos y 350 megavatios de generación solar. Un data center estará en Canelones y el otro en San José –cada uno con su respectiva zona franca.
El proyecto de Da Silva, presentado este jueves, busca que se prohíban estas instalaciones en estos acuíferos "independientemente de su tecnología de refrigeración o consumo de agua".
"El Ministerio de Ambiente determinará, mediante cartografía hidrogeológica oficial, los límites territoriales de las áreas protegidas. La prohibición regirá para nuevos proyectos y ampliaciones que ocupen dichas áreas, sin afectar las instalaciones existentes legalmente habilitadas", agrega el texto al que accedió El Observador.
En la exposición de motivos, el senador de la oposición afirmó que "el crecimiento de esta actividad representa una oportunidad de inversión, innovación tecnológica y desarrollo económico", pero que "su expansión debe ser compatible con la protección de los recursos naturales, particularmente de las reservas de agua subterránea".
"La propuesta no busca obstaculizar las inversiones tecnológicas, sino orientar su localización hacia áreas compatibles con la preservación de las reservas hídricas nacionales. El desarrollo tecnológico y la protección del agua deben avanzar conjuntamente", según el proyecto de ley.
El texto señala que "los acuíferos constituyen un recurso estratégico para el abastecimiento de agua potable, la producción agropecuaria, la industria y las futuras generaciones" y añade que "su eventual afectación puede producir consecuencias ambientales de difícil reversión".
A su vez, afirma que "los centros de datos pueden requerir importantes volúmenes de agua para sus sistemas de refrigeración, dependiendo de la tecnología utilizadas".