El domingo se definió la primera instancia de las elecciones de Brasil: Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, sorprendió en la primera vuelta y quedó primero con 47,21% de los votos, frente al 45,05% de Lula da Silva.

Ninguno de los dos alcanzó la mayoría necesaria para evitar el balotaje, por lo que ambos volverán a enfrentarse el próximo 25 de octubre.

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La elección brasileña generó distintas reacciones entre dirigentes políticos uruguayos, con diferencias marcadas dentro de la oposición y el partido de gobierno. Mientras algunos dirigentes celebraron el resultado de Bolsonaro y lo interpretaron como parte de un giro hacia la derecha en la región, otros cuestionaron que Uruguay deba involucrarse en la definición política de otro país.

La visión desde la oposición

El senador nacionalista Sebastián da Silva fue uno de los dirigentes uruguayos que reaccionó con más entusiasmo a la ventaja que obtuvo Bolsonaro. En redes sociales escribió: "La derecha trae progreso y prosperidad. En momentos donde el gobierno optó por el aislamiento ideológico, que cuenten con nosotros para acercar los intereses nacionales al cada día más probable gobierno de Brasil". E ironizó con las "lágrimas de izquierdista" tras la jornada.

En declaraciones posteriores a la elección, Da Silva sostuvo que los resultados confirman, a su entender, un cambio político regional. "El viraje a la derecha de América Latina es un dato de la realidad", afirmó, y agregó: "La izquierda tiene a todo el mundo cansado, harto, hastiado y frustrado de mucho vivir y poca realización".

El senador también cuestionó la política exterior del gobierno de Orsi y planteó que Uruguay debería prepararse para un eventual triunfo de Bolsonaro. "La confirmación de la torpeza que tiene el Frente Amplio a la hora de mantener relaciones con los Estados y no con sus amigotes ideológicos", dijo.

En una línea similar, el senador colorado Robert Silva criticó duramente al Frente Amplio por "meterse en la campaña electoral de otro país" y "jugar abiertamente por Lula".

"El primer gran derrotado uruguayo de esta elección es el Frente Amplio. Apostaron políticamente por un candidato en una elección que corresponde decidir a los brasileños y las urnas les dieron una respuesta. El Frente Amplio debería dejar de preocuparse tanto por quién gobierna Brasil y empezar a preocuparse bastante más por gobernar bien el Uruguay", dijo Silva en rueda de prensa.

Sobre la posibilidad de que eventualmente gane Bolsonaro, Silva afirmó que el Frente Amplio "va a tener que convivir (...) con un presidente al que decidió enfrentar políticamente antes incluso de que fuera electo" y que no puede manejar la política exterior como "si fuera un comité de base". Y agregó: "Una irresponsabilidad. El Frente Amplio se hizo el harakiri".

Por otro lado, el senador nacionalista Javier García adoptó una posición diferente respecto de la conveniencia de que dirigentes uruguayos tomen partido por uno de los candidatos brasileños. En declaraciones consignadas por Telenoche (Canal 4), remarcó que la elección corresponde a los ciudadanos de Brasil.

"Yo soy uruguayo, no soy brasilero. Que los brasileños elijan su gobierno, que nosotros elegimos el nuestro. Ya vivimos la Cisplatina acá en Uruguay, ¿no? Cuando Brasil se advenió de esta provincia, lo que era la provincia. Estamos en Uruguay, los uruguayos decidimos nuestras cosas y allá los brasileños a decidir la suya", sostuvo García.

Consultado por la postura del MPP, que había señalado que una victoria de Lula podía funcionar como un freno a la intervención de Estados Unidos en la región, García respondió: "Creer que la política uruguaya es lo que se define en Brasil, tiene cierto aura de sentido proimperialista".

Por su parte, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, planteó una posición similar a García y se desmarcó del respaldo tanto a Bolsonaro como a Lula.

"No nos alegra ni nos representa al Partido Independiente ni la candidatura de Lula, ni la de Bolsonaro", escribió en X.

Mieres sostuvo que su partido "cuestiona y resiste las posturas radicales y la polarización que lamentablemente se ha vuelto dominante en la política de estos tiempos".

Al mismo tiempo, remarcó que el gobierno uruguayo deberá mantener una relación institucional con Brasil independientemente de quién gane la segunda vuelta: "El gobierno de nuestro país debe ser respetuoso del dictamen del pueblo brasileño en la segunda vuelta de fin de octubre y mantener las mejores relaciones políticas con el gobierno que resulte electo".

La precaución desde el gobierno

El presidente Yamandú Orsi se refirió este lunes al resultado de las elecciones brasileñas y señaló que el desenlace había sido diferente a lo que anticipaban algunas encuestas.

"Por supuesto, hay resultados que, de repente, sorprenden. Si bien se esperaba una elección pareja, se verá la segunda vuelta cómo es ahora", señaló.

Orsi puso el foco en el desarrollo institucional de los comicios. Consideró que "fue todo correcto" durante la jornada electoral y sostuvo que “lo más importante” es que estos procesos transcurran “dentro de las normas y la convivencia democrática”.

A la lectura diplomática del gobierno se sumó la visión del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, que afirmó que las elecciones en Brasil trascienden la frontera. Para Pereira, a diferencia de Uruguay, en Brasil la elección se define "entre democracia y barbarie", por lo que sostuvo que "no nos puede dar lo mismo ni a los frenteamplistas, ni a nadie, lo que pasa", según consignó Noticias 5 (Canal 5).

En su análisis de la votación, Pereira señaló que la izquierda obtuvo el 45% proyectado, mientras que Bolsonaro registró un respaldo superior al previsto. No obstante, confió en que, si la derecha alcanzó su techo, Lula ganará el balotaje impulsado por "un pueblo trabajador y organizado". Atribuyó el crecimiento de Bolsonaro a la consolidación de una derecha populista basada en la "política del odio" y el recorte de derechos, un fenómeno con presencia regional.

Al respecto de un posible impacto en el relacionamiento político y económico de Uruguay con Brasil, Pereira mencionó que "los estados se relacionan con estados" y que Uruguay "ya ha tenido que referenciar con otro presidente tipo Bolsonaro".

Por su parte, la senadora frenteamplista Liliam Kechichián respaldó la postura del Frente Amplio en "expresarse claramente a favor" de Lula porque "entienden que es la mejor propuesta para Brasil", pero aclaró que "el pueblo tendrá que resolver", según consignó el periodista Leo Sarro.

Sobre si el apoyo a Lula deja "mal parado" a Uruguay, Kechichián negó esta posibilidad y dijo que desde el FA se "han relacionado con todos los presidentes electos". Y agregó: "El presidente Orsi fue a la asunción de Kast, hablamos con todo lo que tiene que ver con el gobierno argentino y obviamente hablamos con Lula".

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